Ana María tuvo un bailongo con sus amigas
Como no podía ser de otra manera, la dueña del santo se convirtió
en el alma de la
fiesta, y contagió
su entusiasmo a
todas las presentes
Alrededor de una treintena de féminas llegaron con la alegría a flor de piel
a la fiesta de cumpleaños de Ana María Domínguez de Orías, que reservó sus
mejores ánimos para este especial momento de su vida.
Al son de la mejor música de todos los tiempos, la cumpleañera y sus invitados
bailaron sin descanso, y recargaron energías con una variedad de delicias de la
culinaria francesa que fueron preparadas para la ocasión.
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