Operación frenó crecimiento de Talita
Amor. Talita junto a su madre, Rosmery Gilmet. Ambas están felices
Elizabeth La Fuente
Llegó Talita, llegó Talita! anunciaban las enfermeras del pabellón quirúrgico
de la Caja Petrolera después del ingreso de la adolescente de 16 años que sufre
de gigantismo. Ayer salió de terapia intensiva, donde estuvo internada desde el
pasado viernes, luego de ser sometida a una operación para extirparle un tumor
de la glándula pituitaria con el objetivo de frenar su acelerado desarrollo.
El caso de Talita Añez, que mide dos metros y diez centímetros y pesa más 130
kilogramos, fue asumido como de interés científico por el avance de la
enfermedad. La intervención quirúrgica fue realizada por un equipo
multidisciplinario de médicos. Los neurocirujanos Freddy Terrazas, Erwin
Quintanilla y Ramiro Villavicencio, el endocrinólogo Mariano Parada y los
anestesistas Ronald Rivero y José Heredia participaron de la cirugía que duró
alrededor de seis horas.
Freddy Terrazas explicó que se le extirpó un 70% del tumor y se limpió el nervio
óptico para impedir que perdiera la vista en el ojo izquierdo (sólo ve luces con
el ojo derecho). El especialista advierte que si bien no se podrá revertir su
crecimiento por lo menos se frenó su precoz desarrollo. En lo que se refiere a
los órganos estima que estos puedan volver a su tamaño normal.
Para el lunes de la próxima semana está fijada una junta médica para evaluar la
posibilidad de que a Talita se le practique la radioterapia en el hospital
Oncológico con la finalidad de que el tumor no vuelva a crecer. Por su parte,
Rosmery Gilmet, madre de la menor, dijo estar muy agradecida con los médicos por
haber salvado a su hija.
Vivirá con tratamiento especializado
Para evitar que el tumor vuelva a crecer, Talita deberá vivir de por vida con
tratamiento médico especializado. Según Freddy Terrazas, la adolescente tiene
que ser asistida por un endocrinólogo que le prescriba una medicación adecuada.
Este será un reto para su familia ya que son de condición humilde.
El gigantismo es producido por una secreción excesiva de la hormona del
crecimiento que se presenta durante la niñez, antes del cierre de la epífisis
del hueso, y que provoca exceso de crecimiento de los huesos largos y estatura
muy elevada. Tratándose de una enfermedad tan rara y con baja incidencia, la
experiencia médica no es muy amplia en ninguna parte del mundo.
|