Algo más sobre Tadeo Haenke
Ismael Muñoz García
Ya en 1795, Tadeo Haenke se había dado cuenta de que “sería sumamente fácil
de comunicar el Beni con el Mamoré, mediante el río Yacuma, cuyo nacimiento es
en los contornos de Reyes, y que atraviesa de este pueblo del Poniente al
Oriente las llanuras dilatadas entre ambos, que junto al pueblo de Santa Ana
desagua en el Mamoré. La declividad del terreno es tan insensible y casi
anivelada al horizonte de la mar que en distancia de más de 60 leguas no llegará
a 20 pies.” A este penetrante observador, no igualado en doscientos años por los
modernos ingenieros, le debemos algunas verdades que ahora nos está costando
muchísimo trabajo hacér las entender a los políticos bolivianos y bolivianófilos.
He aquí cuatro afirmaciones haenkianas que resultan de palpitante actualidad,
como diría algún periodista:
1. “Los ríos… han sido… el único recurso y un camino que la naturaleza misma
abrió en un océano de bosques y montes intransitables. Seguramente estarían
todavía en el olvido sepultados los nombres de Chiquitos, Moxos y Apolobamba si
el río Paraguay, el río Grande, el Beni no hubieran enseñado a sus primeros
conquistadores esta senda…” Como Haenke lo percibió, los autonomistas sostenemos
que nuestros llanos tienen una tendencia natural hacia el Atlántico y el camino
nos lo están mostrando los ríos amazónicos y platenses.
2. “Sin duda alguna entre todos los terrenos del Perú son los de Chiquitos,
Moxos y Santa Cruz de la clase donde más hayan avanzado los dominios españoles
hacia el Oriente; pero estas conquistas no se siguieron por el rumbo de la
cordillera del Poniente al Oriente, sino del Sur al Norte, mediante la larga y
penosa subida de sus conquistadores por el río del Paraguay…” En efecto,
nuestros llanos son un gran espacio geográfico con cultura propia situado entre
los países andinos y el Brasil.
3. Los portugueses avanzaron hacia el poniente, no por tener ya “poblados y
cultivados los terrenos que median desde las costas del Brasil a éstos, sino
únicamente con el fin de poner límites a los dominios españoles, y para atajar
de una vez sus progresos y conquistas hacia el interior y al centro del
continente.” De este correcto enfoque geopolítico no se han dado cuenta los
estudiosos hispanoamericanos. Muy pocas veces se ha oído a algún estadista
reconocer que el dominio de la lengua castellana en el centro del continente se
debe al esfuerzo de los cruceños.
4. “Esta desgracia, este atraso tan grande de la felicidad de las naciones que
habitan estos terrenos (los del oriente), es la célebre cordillera de los Andes…
por la elevación de sus cumbres como por lo difuso y extendido de su cuerpo…”
Otra vez tiene razón Haenke, pues el desarrollo económico de Santa Cruz y su
país llanero tiene que ser centrífugo, viendo como clientes a los países vecinos
y no esperanzándonos en el escuálido mercado montañés, tan distorsionado por una
economía premercantil imposible de cambiar mientras prevalezcan el
provincianismo y el racismo andinos. Es mucho lo que aprenderían los bolivianos
si leyeran a Tadeo Haenke, fallecido en Cochabamba el 4 de noviembre de 1816.
* E. mail:
imunoz40@hotmail.com
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