No es cuestión
del Presidente
Paulovich ®®La noticia de perfil
El dirigente de la Central Obrera Boliviana, señor Jaime Solares, declaró muy
suelto de cuerpo que lo único que el presidente Carlos Mesa debería decir es:
“Llamamos a elecciones generales de aquí a seis meses”, frase que me impactó y
me llevó a consultar quién estaría dispuesto a ser Presidente de la República de
Bolivia en tiempo tan breve.
Con el primer personaje que me pude contactar telepáticamente fue con el señor
Mariano Rajoy que ya estaba listo para asumir la presidencia de España cuando el
atentado terrorista en Madrid le dejó con los crespos hechos. Mariano me dijo:
“¿Hacerme cargo de la Presidencia de Bolivia en vez de la presidencia de España?
No lo digas ni en broma, prefiero luchar contra el terrorismo de ETA porque los
vascos son más comprensibles que los aimaras aunque alguna gente les halla
parecidos”.
Un amigo norteamericano se comprometió a consultar con el señor George W. Bush,
que probablemente perderá las elecciones de noviembre próximo a raíz del
desastre de la guerra en Irak, y me llamó ayer para comunicarme la respuesta del
señor Bush a su consulta. Bush le había respondido así: “Di a tu amigo boliviano
que le agradezco mucho por su proposición pero no la acepto porque tengo
noticias de que los bolivianos son ingobernables y esto no me lo ha dicho Goni
Sánchez de Lozada (que es mi amigo) sino mis asesores en política externa y
algunos embajadores que tuve en el pasado. Por sus informes sé que Bolivia es el
país más difícil del mundo y prefiero mil veces en caso de no conseguir mi
reelección en noviembre en pedir mi traslado para trabajar en cualquier empresa
en Irak o Afganistán donde mi vida y mi prestigio histórico podrán salvarse con
mayor facilidad que en Bolivia. Además sé que el Presidente de la República de
Bolivia gana un sueldo miserable y todavía las fuerzas populares quieren
rebajarlo más aún. Muchas gracias, aunque tal vez podría ser dentro de
doscientos años cuando la humanidad hubiera evolucionado”.
A través de mis contactos pude consultar con el señor Fujimori, ex presidente
del Perú y gran amigo de nuestro país. Alguien me dijo que aspira volver a la
presidencia del país vecino y le mandé decir: “¿Qué le parecería, señor Fujimori,
ser Presidente de Bolivia por un tiempito y luego pasa a Lima y preside los dos
países como fue en tiempos de la Confederación Perú-Boliviana? De paso fumiga a
los administradores de Sendero Luminoso que hay muchos en mi país”. Un asesor de
Fujimori (que no es el famoso Montecinos) me contestó: “Dice el ex presidente
Fujimori que gustoso volvería a ser Presidente del Perú, pero que no aceptaría
la presidencia de Bolivia bajo ningún concepto porque le parece un país
imposible de gobernar y no le gustaría fracasar porque perjudicaría al prestigio
de la industria japonesa que sigue siendo muy apreciada en todo el mundo”.
No pregunté a ningún boliviano si le gustaría ser Presidente de la República
dentro de seis meses, porque habría tenido que consultar a quinientos, no por
eficientes y patriotas sino porque hay mucho desempleo.
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