Atentado: Gobierno mantiene hipótesis
Incertidumbre. Desde el pasado 27 de febrero a la fecha pasan 19 días sin que se esclarezca todavía el caso
Jesús Aponte Vargas
El ministro de Gobierno, Alfonso Ferrufino, admitió anoche en una entrevista
con Unitel que la información sobre la investigación del atentado, en el que el
27 de febrero perdió la vida la fiscal Mónica von Borries, se filtró a los
medios de comunicación a través de algunos “irresponsables policías o
funcionarios del Ministerio Público”, pero insistió en la hipótesis de que el
presunto responsable sigue siendo Marino Diodato.
Hace algunas semanas, la autoridad aseguró que se manejaban varias hipótesis,
pero hasta el momento la única que presentaron a los medios de prensa ha sido la
del italiano Diodato como el presunto autor del atentado criminal.
Un informe elaborado por los organismos que investigan el caso, al que tuvo
acceso EL DEBER, también confirma la hipótesis y detalla paso a paso lo
realizado desde el viernes 27 de febrero a la fecha.
En el infome destacan el contacto que tuvieron con una empleada de la fiscal Von
Borries, que aseguró que la víctima recibió una llamada a las 13:30 el día del
atentado, lo que la puso nerviosa. También relata el detalle de cómo el
brasileño Ricardo Borba Mesquita, único detenido, fue descubierto por una
revista que éste le entregó a un sereno y la forma cómo fue aprehendido.
Además aseguran que Borba Mesquita identificó con los sobrenombres de Pedro
(argentino), Leo (brasileño) y Pepe (boliviano) como los miembros de la
organización liderizada supuestamente por Diodato.
Mencionan que recibieron la información de que Diodato estaría oculto en una
propiedad rural ubicada a 224 kilómetros de Santa Cruz, pero allí no fue
encontrado.
Ingresaron a la oficina de un abogado, ubicada en la calle Libertad, detectaron
su correo electrónico y teléfonos con los que presuntamente se contactaba con
Diodato.
Se menciona a otro sujeto, identificado con las iniciales R.S.D., como uno de
los integrantes de la organización delictiva y que habría sido el que esperó al
italiano en un tramo de la carretera a Cotoca en una vagoneta Volskwagen, el día
de su fuga.
En una entrevista con Borba éste asegura que compró cuatro diccionarios Sopena
por instrucción de Diodato, los que fueron distribuidos a Pepe, Ricardo, Marino
y Pedro, para comunicarse mediante códigos.
Borba asegura que Diodato le pidió que llevara tres cartas, una para un abogado,
otra para el administrador de un local público y otra a una oficina ubicada en
el Parque Industrial, pero que luego el italiano se desanimó porque el radio
móvil en el que lo enviaría era muy conocido.
Se identificó a una mujer con la que Diodato habría tenido relaciones y que
sería funcionaria del Poder Judicial. El informe de los investigadores indica
que el preso prófugo mantenía contactos telefónicos con ella (se conocen los
números). Se supo que Marino recibió un cheque una semana antes de su fuga de la
clínica Bilbao para pagar la cuenta en ese centro médico.
Por información recibida, se conoció que en un domicilio de la calle Choreti
había una línea telefónica a nombre de Gina Banzer Suárez, ex esposa de Diodato.
El documento menciona que gracias a un contacto con un recluso de Palmasola, se
conoce que la persona dibujada en un identikit sería un ciudadano de origen
español, socio del dueño del local público referido.
Brasileño Borba, el único detenido, pedirá su libertad
El brasileño Ricardo Borba Mesquita, único detenido por el atentado a la
fiscal Mónica von Borries, pedirá, a través de su abogado Miguel Ángel Virieux,
la cesación de la detención preventiva.
Según Virieux, el pedido será sustentado en que no existe peligro de fuga ni el
de obstaculización en la investigación, que fueron los motivos por el que la
jueza María Eugenia Algarañaz ordenó su detención preventiva.
“Uno de los requisitos para demostrar que no hay el peligro de fuga es que él (Borba)
tiene un domicilio, un trabajo y familia, mientras que el peligro de fuga se
desvirtúa en el cuadernillo de investigación porque está colaborando con la
Policía”, dijo Virieux.
Aseguró desconocer la compra de cuatro diccionarios Sopena por su cliente para
comunicarse a través de códigos entre los integrantes de la presunta
organización delictiva liderizada supuestamente por Diodato.
Indicó que en caso de que la jueza Algarañaz accediera al pedido de Borba,
pedirá garantías.
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