La Bienal 2003 vuelve a abrir su convocatoria
Ganadores. Gutiérrez, Prinz y Antelo se llevaron los premios de la versión 2001
Pablo Ortiz
Sorpresa. El concurso ya había elegido a sus ganadores. Gestiones y
protestas de la ABAP hicieron que se reviertan los resultados, medida que es
vista por los propios organizadores como inapropiada
Hace dos semanas, el rumor corrió como reguero de pólvora entre los artistas
plásticos de la ciudad: “Ya están los resultados de la Bienal de Artes
Plásticas. Hay consagrados entre los ganadores, pero también hay algunas
sorpresas”, se escuchaba y la información era cierta. María René Canelas había
convocado a un jurado integrado por tres artistas plásticos, una curadora y un
arquitecto que habían elegido las cuatro obras ganadoras, pero los días fueron
pasando y el anuncio no se hizo oficial. Una representación de la Asociación
Boliviana de Artistas Plásticos, filial Santa Cruz, encabezada por su presidente
Heberth Román, se presentó en el despacho de Armando Terceros, director de la
Casa Municipal de Cultura, para objetar los resultados del concurso. Fruto de
ese reclamo, la ‘Raúl Otero Reiche’ ha decidido reabrir la convocatoria hasta el
10 de abril y realizar la premiación el 18, coincidiendo con el Congreso
Iberoamericano de Munícipes que se desarrollará en Santa Cruz de la Sierra.
Según Terceros, los artistas solicitaron que se amplíe el plazo para la
presentación de obras, porque consideraron que 80 no era la cantidad ideal para
un concurso de esta jerarquía. Ésta es la tercera ocasión en que la Bienal
amplía su fecha de entrega de obras. La primera se dio luego de los hechos de
octubre, cuando se postergó el plazo hasta diciembre. Después de la caída del
puente Gumucio, se dilató el plazo de entrega hasta febrero.
Sin embargo, esta fue la excusa oficial para un problema más de fondo. Luego de
que los jurados eligieron a los cuatro ganadores, Canelas descubrió que una de
las obras seleccionadas ya había sido expuesta, lo que la eliminaba
instantáneamente del concurso. Citó nuevamente a los seleccionadores (Marcelo
Callaú, Cecilia Bayá, Norah Iniesta, David Paz y Waldo Alborta), pero dos de
ellos habían viajado. Allí se produjo la segunda demora. Cuando tres de los
jurados lograron reunirse (Iniesta radica en Buenos Aires y no pudo asistir a la
reunión, y Alborta no había regresado), algunos artistas rechazaron la idea de
que Bayá juzgue obras de la bienal, ya que sus intereses como dueña de galería
podría afectar el fallo.
Bayá, galerista de Oxígeno, considera que su ocupación actual no la inhabilita
para ser jurado de un concurso, más aún si se considera que lleva 18 años
trabajando con artistas bolivianos y realizando curadorías para eventos como la
Bienal de San Pablo, Mercosur o Lima. “Este concurso pierde seriedad al
postergar varias veces su fecha de entrega”, dijo.
Para Canelas, el problema de la obra ya expuesta se hubiese solucionado
reuniendo nuevamente al jurado y eligiendo una nueva pieza que reemplace a la
descalificada. “Eso hubiese sido lo más lógico. Tenemos participaciones de Santa
Cruz, Cochabamba, Oruro, La Paz, Potosí y Sucre. Creo que cometimos un error al
haber ampliado el plazo en noviembre. Debimos cerrarla por falta de
participantes. Estas cosas le quita seriedad a un evento. Este tipo de problemas
hace que cada vez menos gente preste su prestigio y tiempo para ser jurado”,
reconoció.
Heberth Román, presidente de Abap, asegura que todo se hizo para aumentar la
participación y para “jerarquizar la Bienal. Queremos que sea internacional. No
tenemos nada en contra de los jurados”, dijo.
De forma autocrítica, Terceros reconoce que la salida que encontraron fue la
menos lógica de todas, pero la que mayor consenso obtuvo.
Una nueva oportunidad para rezagados
Según la convocatoria para la décimo cuarta Bienal de Artes Plásticas de
Santa Cruz de la Sierra, podrán participar en ella todos los artistas bolivianos
y los extranjeros residentes en territorio patrio (mínimo dos años). Podrán
presentar a concurso dos obras que no hubiesen sido expuestas con anterioridad.
Las obras que ya han sido presentadas continúan en concurso, salvo que el
postulante decida retirarlas.
Las obras deberán llegar al Museo de Arte (Sucre esquina Potosí), hasta el 10 de
abril a las 20:00. El llenado del formulario de inscripción del participante
implica automáticamente la aceptación a todos los puntos de la convocatoria del
concurso, que entre sus partes más salientes explica que el fallo del jurado es
inapelable, algo que no se respetó en esta ocasión, ya que hubo concursantes que
objetaron el fallo antes de que éste se hiciera oficial.
Otro punto que causó discordia fue la instauración de un Gran Premio de la
Bienal, que establecía un premio monetario de $us 4.000. Hasta ahora, los $us
10.000 destinados para recompensar a los ganadores, que dejan sus obras en la
colección del Museo, se divide en cuatro premios de $us 2.500, algo que impide
que participen artistas consagrados internacionalmente, cuyas obras mayores
tiene un precio de entre $us 4.000 y 5.000.
El jurado evaluará las obras el 11 de abril y el fallo será dado a conocer el
18.
|