Hay 100 desactivadores de cazabobos
Desarrollo alternativo. Los sembradíos de banano se multiplicaron en Chapare. Las exportaciones de productos alternativos a la coca subieron en 25%
Guísela López R. Chapare
Riesgo. Son policías entrenados para neutralizar explosivos en Chapare. El
año pasado murieron 7
En Chapare el único detector de explosivos que funciona es el olfato de los
perros entrenados, ya que la tecnología para ese fin no dio resultado en la
espesa selva tropical. Sin embargo, el proceso de desactivación de bombas está
en manos de un centenar de policías expertos en neutralizar explosivos.
Los neutralizadores de bombas forman parte de la Unidad de Policía Ecológica de
Chapare y tienen la arriesgada tarea de brindar seguridad a los erradicadores de
plantaciones de coca ilegal. Estos hombres deben ingresar a la selva antes que
los erradicadores y despejar la zona de probables explosivos.
Los policías de esta unidad fueron capacitados en el Centro de Entrenamiento
Internacional Antinarcóticos Garras del Valor. Recibieron adiestramiento para
operaciones contra guerrilla, primeros auxilios en campaña, demoliciones,
desactivación de artefactos explosivos improvisados, operaciones psicológicas,
sobrevivencia en jungla, comunicaciones, derechos humanos, administración
logística, etc.
Milton Sánchez, comandante de la Policía Ecológica, destacó el esfuerzo del
personal que tiene a su cargo y dio cuenta sobre el saldo negativo que
registraron el año pasado: 83 heridos (entre soldados, policías y civiles) y
siete muertos (cinco soldados y dos policías).
“Todos los días salimos pensando en si vamos a retornar o no. Con ese temor
entramos a la senda”, relató el sargento segundo Porfidio Apaza, miembro de esta
unidad. Varios de ellos han sido testigos de las muertes de sus compañeros en
explosiones de cazabobos o emboscadas.
El comandante de la unidad está convencido de que los fabricantes de las bombas
halladas en Chapare reciben entrenamiento especializado. “Creemos eso debido a
lo sofisticado del material que hemos encontrado”, justificó.
Un informe oficial da cuenta que en los primeros cuatro meses de 2003, se
desactivaron cuatro trampas explosivas y se neutralizaron dos. 2001 fue el año
más difícil para esta unidad policial: se registraron 109 hechos de
hostigamiento, 39 emboscadas, 22 explosivos fueron desactivados y neutralizados,
siete personas murieron y 50 resultaron heridas.
Si bien el desarrollo alternativo le está ganando a la coca en Chapare, los
riesgos de enfrentamiento entre las fuerzas que erradican los cocales y los
dueños de las plantaciones, son latentes.
El último informe oficial dio cuenta acerca del incremento, en 25%, de las
exportaciones de productos cultivados legalmente en Chapare en 2003. Ese avance
permitió un ingreso de $us 25 millones para quienes se dedican a la siembra de
productos alternativos y que son destinados al mercado externo.
Pese a esa situación, la producción de droga persiste. En los primeros tres
meses de 2003, la FELCN incautó 720 kg; este año, en el mismo periodo, se
secuestró 240 kg.
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