‘Cien años de soledad’
Susana Seleme Antelo
Y no son los años que cuenta Gabriel García Márquez sobre la familia del
Coronel Aureliano Buendía en su mágica novela. Son los cien años de soledad que
en septiembre cumplirá el Memorándum de 1904.
Ya hace un siglo, el documento elaborado por tres visionarios cruceños (1),
dirigido al Congreso y la Nación planteaba una impecable tesis geopolítica que
sigue teniendo la misma pertinencia que entonces frente a Chile. Sin embargo,
ahí ha estado estos cien años, en la más absoluta soledad política.
El Memorándum argumentaba que la construcción de un ferrocarril no sólo serviría
para unir el Oriente con el Occidente sino que también daría la salida al
“Atlántico para contrarrestar la influencia del Pacífico, hoy en manos de
Chile(…) Son dos opiniones encontradas: la de los pueblos
occidentales(…)partidarios de la construcción de líneas férreas extranjeras de
Antofagasta y Puno; y la de los pueblos del Oriente y Noroeste de Bolivia, que
gravitan hacia las hoyas platense y amazónica, como partidarios de la vía férrea
que remate en los ríos Paraguay o Pilcomayo(…)porque esta vía será siempre libre
de todo tutelaje extranjero(…) El ferrocarril pondrá coto a los avances y
pretensiones del Paraguay”, señaló tres décadas antes de la Guerra del Chaco,
para finalizar con una premonición: “Los hechos se encargarán de comprobar
nuestras afirmaciones, cuando el mal no tenga remedio. Cuando Bolivia agonice
víctima de la política absorcionista de Chile y aun del Perú” .
Me anticipo en meses al centenario de ese histórico Memorándum porque un
editorial de La Razón de La Paz (6/03/ 2004) pretendía haber descubierto la
pólvora. Decía: “Una huelga en el puerto peruano de Matarani está perjudicando
las exportaciones bolivianas, aquellas que optaron por ese puerto, en vista de
los abusos que se dan en los controlados por Chile. Así, el encierro del país se
muestra más crudo. Si no es la prepotencia chilena, es el desorden peruano(…) En
vista de los problemas con los vecinos del oeste, se está optando por habilitar
Puerto Busch, sobre la hidrovía Paraguay-Paraná.” Comentaba también la Tesis
Amazónica, que propone aprovechar el río Madera, con lo cual “la carga boliviana
podría acceder al Amazonas…”
¿Tendrán idea en la sede de Gobierno de la existencia del valioso Memorándum de
1904? ¿Conocerán otro documento, firmado por 159 cruceños y dirigido al
Gobierno, al Congreso y a la Nación, el 25 de octubre de 1868, durante la
presidencia de Mariano Melgarejo, rechazando la cesión de Mato Grosso y los
márgenes del río Madera al entonces Imperio de Brasil? Argumentaban, hace 136
años, la importancia de una salida al Atlántico, ya sea por el río Paraguay o
por el río Madera.
Estas tesis cruceñas, de irrebatible lógica geopolítica, han estado más de cien
años sin que nadie les ‘despierte el ánima’, como dice el gitano Melquíades en
Cien años de Soledad, por la imperdonable miopía y autocomplacencia del poder
político andinocentrista. ¡Qué desperdicio!
(1) Dr. Plácido Molina Mostajo; Dr. Angel Sandoval Pena, Prof.José Benjamín
Burela.
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