Estados Unidos mandó verificar baja de cocales en Chapare
Esfuerzo. No cesa el trabajo de erradicación en Chapare, donde quedan menos de 5.000 ha. sembradas ilegalmente
Guísela López R. Chapare
Apoyo. No
descarta un aumento económico para la lucha contra el narcotráfico
El gobierno de George Bush envió a un alto
funcionario para que constate la disminución de sembradíos de coca en el trópico
cochabambino. Robert Charles, secretario adjunto del departamento de Estado de
la oficina internacional para asuntos de antinarcóticos y aplicación de la ley
de Estados Unidos, sobrevoló Chapare y verificó que en esa región se eliminó,
virtualmente, la producción de la materia prima de la cocaína.
Oficialmente se calcula que en Chapare quedan unas 4.600 hectáreas de coca,
cantidad mínima en comparación con los sembradíos de otras épocas. Robert
Charles hizo una comparación con su anterior visita y dijo estar sorprendido con
la baja de cocales. “Hace apenas cuatro años, cuando también sobrevolé Chapare,
había coca ilegal por todos lados. Hoy, he visto cientos de hectáreas de banana,
yuca, maíz, pimentones y animales”, expresó el funcionario estadounidense cuando
descendió del helicóptero desde el que inspeccionó gran parte de la zona
tropical.
Charles no descartó la posibilidad de que su país incremente el apoyo financiero
para la lucha contra el narcotráfico en Bolivia, considerando los buenos
resultados del trabajo en Chapare. “La respuesta es sí, si es necesario que
Estados Unidos apoye los nuevos esfuerzos en Chapare y la nueva estrategia que
se viene”, contestó el funcionario ante la consulta acerca de un probable
incremento del respaldo económico norteamericano a la lucha antidroga boliviana.
El informe anual (2003) sobre el nivel de cooperación en la lucha antidroga en
el mundo, difundido el pasado 1 de marzo, por el departamento de Estado de
Estados Unidos, calificó bien a Bolivia. “Virtualmente, Bolivia eliminó la
región de Chapare como una significativa fuente de cocaína”, dice el documento.
Robert Charles estuvo el pasado viernes en el cuartel de Chimoré, allí abordó un
helicóptero y sobrevoló Chapare. El funcionario descendió en Ivirgarzama (a unos
45 kilómetros de Chimoré) y, junto a autoridades de la Fuerza Especial de Lucha
Contra el Narcotráfico (FELCN) de Bolivia, se internó en la húmeda selva y, por
una estrecha senda, llegó hasta una poza de maceración de droga recientemente
descubierta. La fábrica, la coca y los precursores hallados en el lugar fueron
destruidos.
Posteriormente fue llevado, por vía aérea, hasta el sindicato Tunari (a 60 km de
Chimoré), donde observó el trabajo de erradicación que se realiza en la zona.
Un texto entregado a EL DEBER por los funcionarios de la Embajada
estadounidense, con declaraciones de Robert Charles, detalló que “Estados Unidos
respaldará las iniciativas del gobierno del presidente Carlos Mesa dirigidas a
incrementar la interdicción hacia el narcotráfico, erradicación de cultivos
ilegales de hoja de coca y fortalecimiento del programa de alternativas
económicas viables a los agricultores que están saliendo del circuito de la coca
y la cocaína”.
Durante su estadía en Bolivia, Charles se reunió con el presidente boliviano
Carlos Mesa y algunos de sus ministros, con quienes conversó acerca del
incremento del consumo de droga en Bolivia y comprometió el respaldo
norteamericano para tareas de prevención.
Yungas, donde
hay más coca, ni hablar
De Yungas sólo hay cifras y críticas por el
incremento de los sembradíos de coca ilegal. Robert Charles no dio oportunidad
ni siquiera para consultarle respecto de esa zona que es el nuevo dolor de
cabeza para el Estado boliviano.
El secretario adjunto para asuntos internacionales de narcóticos y aplicación de
la ley del departamento de Estado, tuvo que salir de prisa de Chimoré,
argumentando que el mal tiempo podría impedir el vuelo del avión que lo
transportaría hasta Colombia. Ese motivo impidió entrar en detalles en la
entrevista con el representante norteamericano que dejó para último momento el
contacto con la prensa.
Robert Charles estaba cumpliendo una apretada agenda en Sudamérica. De Chimoré
voló a Colombia, donde tenía la misma misión que en Bolivia y, posteriormente,
debía viajar a Perú. A los tres países, Estados Unidos colabora económicamente
en la guerra contra la producción de droga.
El informe anual del gobierno estadounidense, sobre la lucha contra la
producción de droga en el mundo, consideró como “alarmante” el incremento de los
cultivos de coca en Yungas. Oficialmente, establecieron la existencia de 23.550
hectáreas de cultivos de la hoja milenaria y consideran que la eliminación de
dichas plantaciones debe ser uno de los desafíos más importantes del gobierno de
Carlos Mesa.
Evolución
- En 1995, Bolivia produjo 240 toneladas
métricas de cocaína.
- En 2001, Bolivia produjo 60 toneladas métricas
de cocaína (el 75% menos que en 1995).
- Entre 1990 y 1993, Bolivia, Colombia y Perú,
produjeron 200.000 hectáreas de coca, de las cuales 50.000 eran de nuestro
país (en esa época, Bolivia era el segundo mayor productor).
- En Chapare se erradica un promedio de 10.000
hectáreas de coca por año.
- Los mayores cultivos de coca en Bolivia están
en Yungas, donde existirían unas 23.550 hectáreas sembradas con la milenaria
hoja.
- En Chapare quedan unas 4.600 hectáreas de coca
sembradas de forma clandestina.
- En 2002, en Chapare se registró un incremento
de 1.200 hectáreas de sembradíos ilegales de coca.
- En 2002, en Yungas se registró un incremento
de 3.400 hectáreas.
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