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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Domingo 14, Marzo de 2004
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| Impresos.
Los libros piratas se fabrican en Bolivia y se importan de Perú y Chile.
Los lanzamientos que las librerías debían anunciar mañana, ya se
encuentran en las calles |
La piratería se llevó $us 28
millones
Perjuicio. Esa fue la pérdida
registrada en 2003 por la venta ilegal de software, libros, discos,
audiovisuales y derechos de explotación. Es necesario endurecer las penas
Romy
Chávez /Pablo Ortiz
Bolivia se hunde cada vez más en la piratería. Sólo en 2003, esta actividad
ilegal causó un daño económico de $us 28 millones a los importadores legales de
software, discos, libros, audiovisuales y regalías de explotación de obras con
propiedad intelectual registrada. Estos datos se obtuvieron de la sumatoria de
daños en cada uno de los rubros realizada por el Consejo de Propiedad
Intelectual. Así lo informaron Keiko Shimoyo, abogada de la Asociación Boliviana
de Productores de Fonogramas y Videogramas (Asboprofon); y José Murillo,
director de la Sociedad Boliviana de Autores y Compositores (Sobodaycom).
Esta cifra, expresada en porcentajes de consumo, significa que el 90% de los
materiales regidos por propiedad intelectual que se venden en el país son
piratas. Esto ubica a Bolivia como el segundo país más afectado por la piratería
en América Latina, después de Nicaragua. En 2001 estaba en primer lugar y en el
contexto mundial se encuentra entre los 10 más afectados.
Las cifras son comprobables. Según la Bussiness Software Alliance, empresa
encargada de proteger los derechos de fabricantes de programas para
computadoras, la venta ilegal de paquetes informáticos causa un daño económico
anual de entre $us 8 y 10 millones al año. Esta cifra es equiparable a la
pérdida conjunta entre discos y audiovisuales. Si a esto se le suma que, según
la presidenta de la Cámara Boliviana del Libro, Amparo Linares, la importación
legal de material bibliográfico bajó un 50% en 2003 los números comienzan a
cuadrar. La ecuación se completa con las estimaciones internacionales de lo que
debería recaudar Bolivia por conceptos de Derechos de Autor: $us 7 millones, lo
que recauda Suiza con la misma cantidad de habitantes y menos medios de
comunicación electrónicos. Esto es imposible de alcanzar en un país en el que
existen, según datos proporcionados por ASA (recaudadora de Ascofobic,
Sobodaycon y la Asociación Boliviana de Autores, Intérpretes y Empresas
Musicales), 130 empresas de televisión, de las cuales sólo ocho tributan por
este concepto.
Los afectados apuntan a las bajas penas que establece la Ley de Derechos de
Autor como uno de los elementos que permiten la proliferación de la actividad.
Si a una persona se le comprobara el delito de violación de propiedad
intelectual sólo podría ser condenado a dos años de reclusión. Ni siquiera
entraría a la cárcel, ya que esa pena goza de medidas sustitutivas.
Otro de los problemas de la ley, es que es un delito privado, por lo que sólo el
dueño de la propiedad intelectual puede sentar una denuncia en la Policía
Técnica Judicial para enjuiciar a los responsables y ordenar que se incaute todo
el material falsificado. Esto implica, por ejemplo, que J.K. Rowling tendría que
venir a pedir que se confisque su novela Harry Potter y que Mel Gibson tendría
que acercarse a las oficinas de la PTJ para denunciar la reproducción y venta
ilegal de La Pasión de Cristo.
Un ejemplo de estas trabas se dio el lunes pasado. El fiscal Raúl Roca confiscó
alrededor de 2.000 discos, DVDs y VCDs, pero no pudo arrestar a ninguno de los
vendedores porque no contaba con una denuncia. El abogado explicó que no puede
iniciar una investigación que permita desarticular las millonarias redes de
piratería porque no cuenta con una denuncia que lo respalde.
Es por eso que un proyecto de reforma de la ley ya se encuentra en el
parlamento. En él se propone convertir a la piratería en un delito de orden
público y elevar la pena de dos a diez años.
Sin embargo, Shimoyo considera que hay partes del negocio de la piratería que lo
convierten en delitos de orden público y que los fiscales podrían actuar con
mayor vehemencia e incautar el material. Para ella, la piratería evade impuestos
y realiza contrabando de productos y, de acuerdo al Código de Procedimiento
Penal, esos delitos no necesitan una parte demandante.
Entre las sanciones que Bolivia podría enfrentar si no controla este problema,
citan a la descertificación, ya que es uno de los puntos que Estados Unidos toma
en cuenta para otorgar ayuda económica a otros países.
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| Rapidez.
La Pasión se estrenó el 25 de febrero y 10 días después ya estaba en
Santa Cruz |
Músicos y escritores son los
más perjudicados
La fuerza de la piratería afectó primero a la industria musical. En 1999 el
sello discográfico BMG se retiró del mercado. Desde entonces otras compañías
internacionales como Sony y Universal también abandonaron el país. Con la
partida de estas empresas los músicos y compositores nacionales quedaron
desprotegidos. "Los artistas que ahora se atreven a hacer música son héroes por
los gastos que implica realizar una producción independiente y además correr el
riesgo de ser pirateados”, comenta José Murillo presidente de Sobodaycom.
También se ha producido la quiebra de productoras nacionales como Santa Fe
Records, Lauro & cía y Musicanga, entre otras.
En lo que a libros respecta, el año pasado Alfaguara decidió no editar dos
libros de autores nacionales reconocidos, porque las ediciones se vendían a los
pocos días en puestos callejeros, por la tercera parte de su costo.
La crisis económica es uno de los escudos que resguardan a la piratería, pues en
ella se justifica la venta de las falsificaciones. "Este es un tema que va más
alla de la ilegalidad y que tiene que ver con la moral. Pues si se piensa que a
causa de la pobreza debemos incurrir en delitos, deberíamos dedicarnos al
narcotráfico o al robo de autos porque estamos en crisis", planteó Peter Lewy,
director de la Cámara Departamental del Libro.
Hay lugares de venta con
licencias de la Alcaldía
Basta hacer un recorrido por centros comerciales, mercados y calles, para
encontrar ventas de discos, videos, DVDs y VCDs piratas que cuentan con licencia
de funcionamiento y patentes otorgadas por la Alcaldía Municipal.
Según el oficial mayor de Medio Ambiente, Francisco Viruez, en meses pasados
clausuraron una sala de exhibición de videos pornográficos, pero tuvieron que
permitir su reapertura porque contaban con todas las autorizaciones de la
Alcaldía.
Hugo Siles, oficial mayor de Coordinación, explica que a la hora de presentar la
declaración jurada para obtener una licencia, el propietario del local puede
mentir y que la alcaldía sólo puede ejercer un control y realizar acciones con
la mercadería que se vende en espacios públicos.
Otro problema con similar traba, es la venta de libros piratas en la Plazuela de
la Juventud, que cuentan con permiso para asentarse en la céntrica área verde.
Siles asegura que coordinarán medidas de control con la Cámara del Libro, ya que
incluso se piratea a editoriales nacionales.
“Nos hemos comprometido a realizar acciones, pero también necesitamos que los
afectados sienten una denuncia”, dijo el oficial mayor de Coordinación.
Los más
buscados
- Diez días después de su estreno en los Estados Unidos el filme de Mel
Gibson, La Pasión de Cristo, ingresó al mercado pirata en Bolivia.
- En el mercado discográfico los puestos piratas ofrecen producciones de
difícil acceso.
- También se encuentran soundtracks de películas como Kill Bill o
Jesucristo Super Star.
- Mientras los libreros preparaban la llegada del quinto libro de Harry
Potter, La Orden del Fénix, los "cachivacheros" los vendían desde hace dos
meses. El Best Seller de Dan Brown, El código Da Vinci también tenía
copias circulando en el mercado ilegal.
- Los softwares más solicitados son Windows XP, el Office 2003, los
graficadores Freehand 10 y Photoshop 7 y Flash y programas arquitectónicos
como Vector Works y 3D Studio.
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