Gabinete. La posesión del nuevo ministro se
produjo 24 horas después de que Congreso censurara la política energética del
gobierno. Se fijó como desafío beneficiar al pueblo sin espantar las inversiones
Un día después de que el Congreso censurara la
política energética del gobierno, el ex emebelista Antonio Araníbar asumió el
ministerio de Hidrocarburos en sustitución de Álvaros Ríos quien dimitió
voluntariamente al cargo. La posesión se realizó ayer por la tarde en el Palacio
Quemado.
El presidente Carlos Mesa dijo que el desafío de Araníbar consiste en llevar
adelante una política nacional de hidrocarburos, que permita al país trabajar en
la industrialización y exportación del gas.
En criterio de los representantes de los partidos políticos, la apuesta en
Araníbar es arriesgada, porque el abogado no es un especialista en hidrocarburos
y además cuenta en su contra haber formado parte del anterior gobierno de
Gonzalo Sánchez de Lozada (1993-1997). Aunque también se destaca que por su
capacidad negociadora y política, el nuevo ministro podría lograr un
acercamiento con las fuerzas políticas del Parlamento que vetó el proyecto de
ley del Impuesto a las Transacciones Financieras y censuró la política
energética del gobierno.
“El meollo del desafío es satisfacer el interés nacional que tiene dos puntas
claras: la necesidad de mayores ingresos y beneficios para el Estado y la
necesidad, al mismo tiempo, de preservar la atracción del país en relación al
capital externo”, expresó el flamante ministro. Según Araníbar, con el gas
natural no se debe permitir que el país vuelva a ser esquilmado como con el
estaño y la plata, que después de su ‘boom’ dejaron al país en la pobreza.
El ex líder fundador del MBL se convirtió en el cuarto ministro de Hidrocarburos
en menos de dos años. Durante los 14 meses de la gestión de Goni ocuparon el
cargo Fernando Illanes y Jorge Berindoague. En los cinco meses del gobierno de
Mesa pasaron por esa cartera Álvaro Ríos y ahora Araníbar.
La discusión sobre la explotación y exportación del gas, se convirtió en un
asunto conflictivo. Incluso ese fue uno de los motivos de la caída del ex
presidente Sánchez de Lozada, que no emitió una política clara hacia los
sectores sociales que exigían una definición sobre el energético.
Otro que cayó por no definir políticas gasíferas fue Álvaro Ríos. El ex titular
de la cartera de Hidrocarburos decidió dimitir antes de ser interpelación en el
Congreso. El ex ministro fue acusado de asesorar a las empresas petroleras.
Para evitar esas sindicaciones, Araníbar envió una carta al presidente Mesa y al
Congreso en la que explica que en el pasado realizó consultorías para dos
empresas petroleras. Transierra y Chaco. El nuevo ministro tendrá que definir la
nueva Ley de Hidrocarburos.
Los que se
fueron y el que se queda
Fernando Illanes
Recibió
la confianza de Gonzalo Sánchez de Lozada. Fue el primer ministro de Minas e
Hidrocarburos del gobierno, aunque fue posesionado después que el resto del
gabinete porque se encontraba en África. Se ocupó principalmente de anticipar
los encuentros entre el gobierno y las empresas privadas para hablar sobre una
potencial venta del gas a mercados de ultramar.
Jorge Berindoague
Su
presencia no gravitó Quiso apaciguar los ánimos. Asumió el ministerio cuando el
tema de la venta del gas a los Estados Unidos, utilizando un puerto chileno,
empezaba a calentarse. Acompañó a Gonzalo Sánchez de Lozada a Madrid. Tuvieron
reuniones privadas con máximos ejecutivos de Repsol. Su mandato terminó con la
salida del ex presidente de Bolivia.
Álvaro Ríos
Ingeniero
químico. El martes 21 de octubre de 2003 juró como ministro de Hidrocarburos.
Renunció el lunes 8 de marzo de este año, antes de someterse a una interpelación
en el Congreso por temor a la censura. Hasta antes de tomar el cargo se
desempeñó como presidente de la empresa Prosertec Ingeniaría SRL. Fue el primer
ministro del actual gabinete en dimitir.
Antonio Aranibar
Vieja
figura del MBL. Antonio Araníbar asume esta alta responsabilidad después de
haberse alejado en julio de 2002 de la actividad político-partidaria. Tendrá la
misión de diseñar una nueva política energética e impulsar la reforma de la Ley
de Hidrocarburos y el referéndum sobre el gas.