Destrozan urnas Chané. Otro hueco
a la cultura
Rescate. El técnico en arqueología Omar Claure (izq.) recogió los fragmentos de una urna rota. Pidió a los trabajadores que no continuaran cavando en la zona
Pablo Ortiz
Daño. Trabajadores del SNC las encontraron
cuando removían tierra para arreglar caminos vecinales
El miércoles 4 de marzo, cuando una
retroexcavadora removía tierra para reparar un camino vecinal, una cuadrilla de
trabajadores del Servicio Nacional de Caminos descubrió siete urnas que, según
el técnico en arqueología Ormar Claure, pertenecen a la cultura chané.
Maravillado por su hallazgo, René Tapia, jefe de la cuadrilla, dio parte al
Museo de Historia Natural de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno y la
oficina que la superior casa de estudios tiene en Montero, pero sólo después de
una semana, cuando el ingeniero Luis Garrido dio parte a los medios de
comunicación y salió publicada la noticia, un arqueólogo llegó hasta el lugar
para rescatar el material. Claure, fue hasta La Enconada, lugar en el que se
encontraron los restos, a pedido de EL DEBER. Allí descubrió que sólo la base de
una de las urnas había sido salvada. El resto fue destruida por los trabajos y
por el manipuleo a los que fueron sometidas.
Moreno Guist, un investigador aficionado a la arqueología que ha rescatado más
de 400 piezas chané de la zona del Norte cruceño, fue el encargado de realizar
el rescate, que depositó en la alcaldía de San Juan de Yapacaní.
“Nosotros no queremos destruir estas tinajas. Sabemos que son de nuestros
antepasados, pero si nos vamos a otro lugar, seguro que las encontramos de
nuevo. Parece que estaban asentados en toda la zona”, dijo Tapia.
Mariel Palma, directora de Turismo y Cultura de la Prefectura, aseguró que
desconocía el hecho, pese a que se publicó en las ediciones de EL DEBER y El
Norte el miércoles pasado. La arquitecta aseguró que su repartición cuenta con
el personal capacitado (arqueólogos), para realizar el rescate y la
investigación. Sin embargo, Javier Escalante, director de la Dirección Nacional
de Antropología y Arqueología, aclaró que Claure es el único representante que
la Dinaar tiene en Santa Cruz. Claure, desde diciembre pasado, ya no trabaja en
la Prefectura. El arqueólogo formado en Cusco estaba ligado a la institución
gubernamental a través de un contrato de consultoría, que se venció a finales de
2003.
Tampoco pueden comisionar al arqueólogo residente en Samaipata, ya que Richard
Alcázar se encuentra en La Paz y sólo hoy puede retornar a Santa Cruz.
“No es que no nos interese, pero tenemos 3.500 sitios arqueológicos registrados
en Bolivia, y sólo una decena de arqueólogos en la Dinaar”, explicó Escalante.
Rolando Saravia, director nacional de Patrimonio, no estaba enterado de la
situación, ni de que Palma era la nueva autoridad departamental de Cultura y
Turismo; y mucho menos de que Claure ya no trabajaba para la Prefectura.
Prometió ponerse en contacto con la Dinaar para buscar una solución rápida a
este hecho.
El año pasado se realizó otro hallazgo similar en Okinawa. Este sitio fue
excavado de forma voluntaria por Claure, Alcázar, el antropólogo Mario Alvarado
y el arqueólogo Ramón Sanzetenea. Según Claure, los Bs 30.000 presupuestados
para la investigación no han sido desembolsados.
En la zona
abundan restos de la cultura de Grigotá
El sitio en el que se encontraron las siete urnas
funerarias chané está ubicado a 183 kilómetros al noroeste de Santa Cruz de la
Sierra, en la región de La Enconada. Se trata de una loma que fue escogida para
extraer material porque es la única elevación sobre la llanura que precede al
Amboró.
Este lugar se encuentra en medio de los ríos Palacios y Yapacanicito. En los
últimos 10 años, Moreno Guist, voluntario italiano con experiencia en
excavaciones arqueológicas que vive en San Carlos, ha rescatado de la zona más
de 400 piezas de la cultura del gran cacique Grigotá.
Pese a las evidencias de cultura material que afloran, desde la década del 60 no
se ha realizado ningún estudio integral de esta etnia que habitó toda la llanura
de Oriente, hasta los valles y parte del Chaco.
El año pasado se propuso un estudio que abarcaría tres provincias y costaría $us
130.000. Según Claure, la propuesta fue archivada por la Prefectura por falta de
recursos.
Un pasado que
habla
Referencias. Se ha estudiado tan poco a los chané
que los datos más confiables que se tienen datan de crónicas de párrocos del
inicio de la conquista y de un trabajo realizado por Erland Nordenskiöld a
principios del siglo pasado.
Tiempo. Los chané se asentaron en la llanura alrededor del 200 antes de Cristo y
persistieron hasta el 1400 de nuestra era, cuando fueron dominados por quechuas
y guaraníes.
Pérdida. Estas derrotas bélicas aniquilaron casi por completo su tradición oral
y lengua (eran de la familia lingüística arawak), lo cual dificulta su estudio.
Características. Eran sedentarios, cultivaban la tierra y eran pacíficos.
Gracias a las crónicas se conoce que tenían una estructura política basada en el
cacicazgo.
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