Ancianos exigen jubilación con una huelga de hambre
Decisión. El primer piquete de huelga ya está instalado en la oficina de la Dirección Regional de Pensiones
Roberto Navia
Una docena de ancianos decidió no comer más hasta que la Dirección de
Pensiones concluya con los trámites de jubilación de más de 5.000 ex
trabajadores que viven en diferentes regiones del país.
La extrema medida de presión se inició ayer en la oficina de la Dirección
Regional de Pensiones.
Los ancianos que hasta hace cuatro días aguardaban pacientemente que el Estado
les otorgue la facultad para cobrar sus rentas de jubilación, ayer también se
olvidaron de sus buenos modales: tomaron la oficina de la Dirección Regional de
Pensiones, y acorralaron a la máxima ejecutiva a nivel nacional, Evelyn Grandi,
a quien no la dejaron salir de su oficina durante más de seis horas.
Grandi, llegó ayer en la mañana a Santa Cruz de la Sierra, desde La Paz, a
pedido de la Asociación de Prejubilados de Santa Cruz, puesto que en días
pasados un centenar de ancianos habían iniciado esporádicas protestas, como la
autocrucifixión y marchas callejeras.
El objetivo de la autoridad era pacificar esos ánimos. Pero su presencia causó
una reacción contraria.
La furia de los ancianos creció cuando Grandi mostró una lista de cien personas
que supuestamente están en puertas de recibir la jubilación, pero que solamente
tres correspondían a Santa Cruz.
El ambiente cerrado del recinto y los ánimos caldeados aumentaron la
desesperación de los presentes. La funcionaria mandó emisarios para que pidieran
a los ancianos despojarse de la ira y que el diálogo sea la herramienta para
encontrar la paz. A cambio, Grandi prometió quedarse en Santa Cruz hasta
explicar a cada prejubilado de Santa Cruz los motivos por los cuales el trámite
de sus expedientes fueron observados. Además, la funcionaria se comprometió a
sanear todos los procesos hasta junio de este año. Los ancianos no quedaron
contentos. En el patio de la Dirección de Pensiones dejaron tendidas las cruces
y los ataúdes que utilizaron para presionar. No descartan volverlos a utilizar.
Piden la renuncia de la directora nacional
“¡Que renuncie, que renuncie, que renuncie !”, gritaban los hombres y mujeres
de la tercera edad y tocaban la puerta del cuarto donde se encontraba la máxima
autoridad de Pensiones, Evelyn Grandi. El escenario era la Dirección Regional
que está ubicada en la avenida El Trompillo.
Los ancianos pedían la renuncia de la directora nacional de la institución. Pero
Grandi, que desde la habitación escuchaba el pedido de los ancianos, declaraba a
los medios de comunicación que no renunciará. “Si mi salida solucionaría el
problema y haría que todos los trámites de jubilación sean resueltos, no dudaría
en retirarme. Pero la realidad es que no será así”, enfatizó.
La autoridad, con el fin de calmar los ánimos dijo que hará todo lo posible para
aprobar la jubilación de 40 personas mensualmente.
En febrero pasado, apenas se jubilaron 12 de Santa Cruz, lo cual hace que los
ancianos se muestren pesimistas ante la promesa de la autoridad.
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