Lou Kass / Grupo boliviano de rock - pop «Las mujeres, el dinero, el alcohol y las drogas destrozaron a la banda»
Christian Krauss, Rodrigo ‘Grillo’ Villegas, Martín Joffré y Rodolfo ‘Rodo’ Ortiz son los creadores de Akasa. Escenas se comunicó con los cuatro ex integrantes de Lou Kass y cada uno, por separado, ofreció su versión del éxito, los conflictos, la música y el fracaso.
José Andrés Sánchez
- ¿Por qué Lou Kass se convirtió en un fenómeno?
- Ortiz: No éramos conscientes de lo que podíamos alcanzar. Uno de los aspectos
que contribuyó a que Lou Kass permanezca en el corazón de la gente, fue que
compusimos e interpretamos las canciones con humildad, honestidad y
consecuencia, no pensábamos en la mercantilización de nuestra música, aunque
ahora muchos califican a Lou Kass como un grupo comercial.
- Krauss: Creo que somos cuatro personas muy distintas que se encontraron en el
momento correcto y que compartían un objetivo común. Nos comparo con las cuatro
estaciones, los contrarios que se atraen. Si faltaba uno de nosotros, ya no era
lo mismo.
- Villegas: Cuando empezamos propusimos algo nuevo y llamativo: esa mezcla de
funk, reggae, rock y pop. Éramos cuatro músicos bien formados y con las ideas
claras. Además, componíamos y eso nos diferenciaba de otras bandas.
- Joffré: Lou Kass no fue una banda que salió de la noche a la mañana. Desde mis
14 años yo buscaba un conjunto para compartir ideas. En Fox, el grupo anterior
que formamos con Villegas y Ortiz, ya teníamos la perspectiva de llegar lejos.
Lo que nos convirtió en un fenómeno fueron las ganas, y para eso preparamos
buenas canciones y aprendimos a tocar bien. Además está el aspecto espiritual y
la gran química musical entre nosotros.
- ¿Cómo eran los tiempos de ensayos y composicion? ¿Sentían que estaban
produciendo algo especial?
- Ortiz: Akasa se compuso mientras ensayábamos y tocábamos en El Socavón. Se
trataba de un diálogo desde la música y es por eso que muy pocas canciones
fueron concebidas de manera individual. Sabíamos que era un lindo disco que
reflejaba nuestro sentir, pero no éramos magos para conocer el alcance que iba a
tener.
- Villegas: No, para nada, sólo estábamos jodiendo. Pensábamos que iba a ser
como el primer disco, que vendió algo y nos hizo habitúes de El Socavón. Después
de Akasa reventó todo y ya no podíamos tocar en boliches y tampoco en
discotecas. Así que nuestro único camino posible era el estadio, fue una cosa
increíble.
- Joffré: En este disco hay algo interesante: el grupo cantaba lo que vivía.
Cada tema se identifica con un momento de nuestras vidas y también en las de los
fans. Además, había mucha química en el grupo. Con Villegas siempre fuimos
capaces de encajar a la perfección nuestras ideas musicales. Krauss ponía
melodías fantásticas y Rodo se encargaba de encontrar el ritmo exacto, éramos
muy buenos músicos. Para resumir: no sabíamos hasta qué punto ibámos a llegar
con este disco.
- La mezcla de reggae, ska, funk y rock fue novedoso para el movimiento roquero
boliviano, ¿creen que muchos grupos los siguieron en términos de estilo?
- Joffré: Marcamos el inicio de un movimiento. En lo personal no disfruto mucho
de ese ritmo. El nuestro era un reggae muy precario, mal hecho, pero lo
interesante es que ese error le da una identidad a Lou Kass. La guitarra era
simple, Rodo hacía ritmos comunes, yo le metía al bajo y Christian era el que
más aportaba al estilo. Más bien, por querer hacer reggae, nos salieron cosas
raras y tuvimos buenos resultados.
- Villegas: Es por eso que digo que esta obra influyó totalmente en el rock
boliviano. Es evidente que aparecieron incontables bandas que sonaban como Lou
Kass, y lo que es más increíble es que este sonido de hace 15 años se sigue
escuchando.
- Krauss: Hubo muchos seguidores, hasta Rodolfo siguió luego la misma dirección
con Lapsus. Hasta se puede decir que el surgimiento del reggae en Bolivia se
produjo gracias a Lou Kass.
- Ortiz: Lo del ska y el reggae se debe esencialmente a Christian, que tenía
esos ritmos en la sangre. En lo musical, recién veo que surgen bandas con
autonomía creativa. Ahora Lou Kass es una tradición del rock boliviano y,
quieran o no, cualquier grupo nacional la tomará en cuenta.
- Siempre se habló de las malas relaciones dentro del grupo, ¿qué pasaba en
realidad?
- Villegas: Todo el éxito nos llevó a las peleas finales. Había cuatro egos muy
grandes y no los supimos controlar. El primer resultado fue la salida de Krauss.
Con la partida del cantante revienta la cosa por algo simple: él manejaba el
liderazgo ante el público. Krauss era el que hablaba, pero yo era el compositor
de Lou Kass, la gente lo sabía y estaba todo tranquilo. Ya como trío estaba
libre el puesto del líder y obviamente intenté tomar ese espacio. Me lo merecía
ya que esta era mi banda, yo la armé y le di la onda. Joffré tenía los mismos
planes y ahí comenzamos a enfrentarnos más fuerte. La separación de Lou Kass se
produjo sobre el escenario en Potosí. Fue una pelea muy fuerte y la gente
escuchaba todo por micrófonos. Lo que pasó fue que Joffré presentó a Lou Kass
como su banda y yo le respondí. El enfrentamiento continuó en el hotel a niveles
fuertes. Hubo golpes y botellas voladoras hasta que llegó la Policía.
- Krauss: Cuando me fui explotó realmente la bomba. No me sorprendió mucho. Me
pareció bien que hubiesen seguido juntos, pero la separación era sólo cuestión
de tiempo.
- Ortiz: Teníamos una dinámica muy especial pero no mala. Éramos cuatro personas
individuales en su concepción del arte y este encuentro era algo conflictivo. Ya
cuando el grupo creció y se convirtió en una industria nació un ambiente un poco
estresante que influyó en nuestras relaciones.
- Joffré: Hubo algo que no entendimos. Unos necesitaban un grupo para hacer
música y otros querían tener un grupo, no sé si se entiende. Con Villegas
tenemos una especie de relación de amor encelado. Los problemas que tuvimos son
personales, pero en ningún momento hubo diferencias musicales. Por el contrario,
me parece que somos una gran pareja. No hay nada que no se pueda solucionar,
sólo que hay dos partes: yo y él.
- ¿Qué destruyó a la banda?
- Villegas: Aparecieron los aderezos del rock: mujeres, dinero, alcohol y droga.
Todos estos excesos mataron a la banda. Los cuatro estábamos casados al lanzar
el Akasa. Luego, tres matrimonios se rompieron.
- Krauss: Cada uno era muy individualista y eso no es fácil. Éramos jóvenes y
funcionaba, pero cuando cada uno trató de imponer sus ideas las cosas se
dificultaron. Somos amigos, pero para hacer música hay que ponerse las pilas,
planear el futuro y entre nosotros es difícil si estamos en un cuarto. En el 94
yo ya tenía familia y me di cuenta que si continuaba con ese ritmo de vida iba a
joder todo.
- Ortiz: Primero nos quedamos sin el cantante. Así sentimos que se estaba
disolviendo la banda, pero seguimos tocando y luego cada uno empezó a hacer sus
cosas, pero no hubo mayores conflictos.
- Joffré: Lou Kass se deshace en el momento en el que se olvida de su público.
Empezamos a enfrentar nuestros intereses después de la partida de Krauss. Las
peleas son sólo la consecuencia de este choque de intereses.
- ¿Qué pasó con el intento de retorno?
- Villegas: En realidad no fue un intento de retorno. Krauss vino a Bolivia de
vacaciones y teníamos que tocar. Acordamos una tregua con Joffré y realizamos la
gira. Fue una experiencia relajada.
- Krauss: Ya estábamos más maduros y con los ánimos más calmados. Pero los
cuatro ya teníamos nuestros proyectos. A pesar de eso decidí volver el año 2000
pero nunca más se dio el retorno, no sé porqué.
- Ortiz: Fue lindo cuando Christian retornó y la gente se preguntaba ¿qué podría
hacer Lou Kass a finales de los 90? Me hubiera encantado volver con el grupo,
pero otros como Rodrigo o Martín tenían sus proyectos y no pensaban dejarlos...
- Joffré: En un ensayo Rodrigo Villegas peleó con Rodo y le dice: yo no vuelvo
más a este grupo. Claro, ahí me dí cuenta de las intenciones de Villegas. Lo que
quería era tener a Krauss en Llegas, no formar el grupo. Esa era su estrategia y
le funcionó por cuatro meses. Es verdad, yo tenía mi proyecto y Villegas también
pero nos juntamos y fue rico.
- ¿Sientes que el éxito de Lou Kass pudo opacar o dificultar tu carrera solista?
- Villegas: Sería un mentiroso si dijera que empezar con Llegas era como hacerlo
de cero. Lo mismo les pasó a Martín, Rodolfo y Christian. El de Akasa es un
éxito insuperable y lo será por mucho tiempo. En lo musical, yo creo que he
superado el nivel del Akasa.
- Ortiz: Más bien creo que nos ayudó porque nos dio experiencia. Sin el éxito de
Lou Kass nunca hubiésemos logrado producir nuestros discos y llegar a la madurez
creativa.
- Joffré: Por supuesto. La de Lou Kass es una obra muy fuerte hasta el día de
hoy. El que más ha retomado el medio es Villegas. Se nota que quiere conseguir
lo de antes y me parece que lo va a lograr mientras se mantenga vigente. Pero
siempre tendrá la sombra de Lou Kass detrás. Todos la tendremos.
- En el disco se escucha a un Lou Kass prolijo y suave, pero el espectáculo en
vivo estaba cargado de energía, ¿fue éste el resultado esperado?
- Villegas: El Akasa me parece muy maricón. Antes no había experiencia, equipos
ni tecnología. Pero eso lo remediamos al realizar la última gira. Propuse
distorsionar la guitarra y tocar más fuerte para que el Akisitos muestre la
fuerza de la banda.
- Krauss: Eso tiene que ver con la producción. Nosotros teníamos nuestras ideas,
pero los productores no estaban acostumbrados a trabajar en este estilo musical.
Además, éramos jóvenes y crédulos, así que lo importante para nosotros era que
el disco simplemente salga. Después, con el Akisitos, mostramos cómo suena el
grupo de verdad.
- Ortiz: Es verdad que no fue la mejor producción, además que éramos muy
inexpertos y en el espacio donde grabamos no existían las condiciones para
registrar con fidelidad toda la fuerza en vivo de la banda. Por otro lado, no
seguimos criterios básicos de grabación para el rock. Por ejemplo, cada
instrumento lo grabamos por separado, cuando lo ideal es hacerlo en vivo. Es
más, en algunas canciones la batería está grabada por partes. Eso le quita
calidez a la obra, pero pudimos transmitir una carga emotiva importante.
- Joffré: Es un disco muy tranquilo, pero hay que considerar que tiene mucho
espíritu. Yo no lo escucho jamás, sólo cuando visito amigos y lo ponen. Ahí me
doy cuenta de que es un gran álbum, pero Lou Kass en vivo era como Deep Purple.
- ¿El éxito les trajo los beneficios económicos esperados?
- Villegas: Claro, nos fue muy bien para ser un grupo boliviano.
- Krauss: Este disco llegó a doble platino, pero las empresas discográficas en
vez de declarar el número verdadero anuncian la décima parte, jejeje. Así no se
gana mucho y peor con la piratería. Con las ventas no se hace dinero, sino con
los conciertos.
- Ortiz: Sí, he vivido muchos años de la música y podríamos vivir tranquilamente
de este oficio, incluso ahora con un sueldo más alto que el de un consultor.
Joffré: Sí, más de lo que esperaba. Si Lou Kass seguía todos seríamos ricos
ahora. Era un negocio excesivamente lucrativo.
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Rodrigo
Villegas
Guitarrista y
compositor incansable
A
diferencia de sus ex compañeros, Villegas fue el que continuó constantemente
en los escenarios. El guitarrisa fundó en 1995 su banda, Llegas, y ha
editado las producciones Huye el sol (1996), Almaqueloide (1998), Espejismos
(2000), Revolver (2001) y Autosabotajes (2002) Actualmente graba una nueva
producción en los estudios Pro Audio. |
Christian
Krauss
La piedra angular del grupo
Ahora
Christian Krauss bate su tiempo recorriendo Europa en su trabajo de courrier.
El cantante vive en Francfort (Alemania) y forma parte de una banda de
reggae. Su próximo plan es reunir el dinero suficiente para visitar Bolivia
una vez más. Fuera de Lou Kass, participó en discos de Llegas y Go go blues. |
Martín
Joffré
El lado suave y espiritual
Martín Joffré se entregó a Dios y dedicó su música a su fe. Fundó en 1994 la
banda Tejilah y recién en 1998 editó con su grupo el disco Tejiendo el alma.
Pasaron cinco años para que Tejilah edite una nueva producción titulada
Vivo. Ahora el bajista de 33 años se encuentra alejado de los escenarios,
pero no de la música. Joffré se dedica a la producción musical en su empresa
Capella Records. El año pasado lanzó 40 producciones. |
Rodolfo
Ortiz
La calma en medio de la
tormenta
Si
bien no componía temas, el aporte musical de Ortiz fue fundamental en la
personalidad de la banda.
Lapsus fue el primer refugio musical de Rodolfo Ortiz luego de la separación
de Lou Kass. El grupo editó en 1996 el clásico Umar Mash y hace tres años
lanzó Sico-trópicos.
El baterista de 34 años, se dedica a la literatura, con su revista La
mariposa mundial. |
Perfil
Idas y venidas
musicales
Lou Kass ofreció sus primeras notas al público el
24 de octubre de 1990 en el bar El Socavón, en La Paz. Dos años más tarde el
grupo editó su primer álbum homónimo y lograron encajar el tema Escrúpula en los
gustos del público. El boom llegó en 1994 al lanzar el disco Akasa. La voz ronca
de Krauss, las guitarras rítmicas de Villegas, los ritmos de Ortiz y el preciso
bajo de Joffré catapultaron al disco con éxitos como Feel High (una oda a la
marihuana), Hipnotizados y La Torcida. Con el éxito vinieron los problemas y
luego de la partida del cantante la banda se disolvió.
En 1999 se reunieron para una gira nacional que dejó el sabor de un futuro
promisorio, pero truncado por los egos. Editaron también los discos En vivo
(1994) y Akisitos I y II (1999)
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