Los
discos que definieron la
identidad del Rock Boliviano
Sondeo. 17 personajes
ligados al quehacer musical boliviano ayudaron a identificar los discos más
importantes del rock nacional. El resultado muestra propuestas ricas en
diversidad.
José Andrés Sánchez
En 1964 el grupo Bonny Boys Hot's se convirtió
en la primera banda boliviana en editar una producción de rock. Eran los
años del auge nuevaolero, las gafas negras y el rock and roll. A partir de
ese hito se dio vida a un movimiento que se ha desarrollado a los tumbos y
con la búsqueda constante de hacer un rock con identidad nacional. Tras
consultar a 17 músicos, productores y radialistas, Escenas reunió una lista
de los discos esenciales del rock boliviano. En los cinco primeros lugares
se reúnen estilos disímiles pero que en su momento impresionaron al público.
Esta mezcla de reggae-pop, fusión andina, heavy metal, progresivo y rock-pop
es una muestra de los diversos caminos que han tomado los músicos.
En 1994 el rock boliviano todavía podía ser un hit. Track y Dixi llenaban
las salas en sus presentaciones y los temas de grupos como Sacrilegio
ocupaban los primeros lugares en los rankings radiales. Ese mismo año, Akasa
produjo el pico de popularidad más alto del movimiento. Lou Kass logró
atraer a las masas con una mezcla explosiva de funk, reggae, ska, rock y
pop. El disco, que ocupa el primer lugar en la lista, alcanzó doble platino
-20.000 copias- y llevó a la banda del escenario del bar El Socavón a llenar
estadios. Para Glen Vargas el disco de Lou Kass salió a las calles en el
momento preciso. "Estábamos en una época de transición y ellos dieron el
puntapié inicial a un movimiento y a la fusión de ritmos internacionales con
identidad nacional. La importancia que tuvo para la juventud es innegable",
afirmó el líder de Track.
19 años antes se produjo un fenónemo similar. Wara ya había deslumbrado con
la obra El Inca (que ocupa el cuarto lugar), pero esa era sólo una muestra
de lo que vendría en la siguiente apuesta musical. En Maya las guitarras
eléctricas pasaron a un segundo plano y los charangos y quenas tomaron el
liderazgo musical. Pero no se trataba de folclore, sino de una fusión
novedosa con letras que llamaban a retomar la identidad. En síntesis, rock,
folk y progresivo interpretado con instrumentos andinos. Panchi Maldonado,
vocalista de Atajo, dijo de Maya: "Es importante por la búsqueda que
realizaron y por el momento en que fue lanzado. Este disco no sólo marca un
rumbo en Bolivia, sino un nuevo camino para la música latinoamericana. Es
una lástima que Wara no haya comprendido la importancia de una obra que
mostró una nueva manera de hacer rock".
Y si el heavy metal nacional tuvo un exponente principal, ése fue Track. Ave
Fénix, lo llevó en 1992 a recorrer los departamentos del país y confirmó la
calidad de Glen Vargas en la guitarra. “Fue el destape del guitarrista y nos
introdujo a este personaje de calidad. Su fuerza interpretativa le da vida a
un disco formidable”, afirma el ex guitarrista de Wara y líder de Renovación
Wara, Carlos Daza.
Entre 1969 y 1974 un aluvión roquero se paseó por La Paz. Climax se
presentaba con fuerza y se ganaron el apodo de ‘los Cream bolivianos’. Tras
pasar sus primeros años interpretando covers de Steppenwolf y Jimmy Hendrix,
el trío conformado por Álvaro Córdova, José Eguino y Javier Saldías editó en
el 74 el clásico Gusano Mecánico. Para Mario Eduardo Vargas, la obra de esta
banda marca un hito en el rock nacional, a pesar de las precarias
condiciones en las que fue grabada. “Definió de manera brillante su visión
progresiva e incorporó elementos poco comunes en las propuestas de las
bandas nacionales, lástima que no haya tenido repercusión comercial”,
declara sobre el álbum que comparte el cuarto lugar junto a El Inca, de Wara.
Por su lado, Octavia logró con Aura replatear el concepto de fusión. Los
cuatro integrantes de la banda comprendieron que el pop rock puede tocarse
con instrumentos folclóricos y así nació el disco que los catapultó al éxito
nacional gracias a temas como RHO+ y Ajayu.
Los consultadosEstos son los
responsables de identificar a los discos esenciales del rock boliviano.
Cergio Prudencio Director de la Orquesta Experimental de Instrumentos
Nativos
Leslie Vergara Vocalista de Dies Irae
Oscar García Musicólogo, productor y compositor
Ricardo Sasaki Tecladista de Octavia
Roberto Antelo Vocalista de Dixi
Viko Paredes Líder de Alcohólika-La Christo
Rodrigo Villegas Ex integrante de Lou Kass. Vocalista y guitarrista de
Llegas
Panchi Maldonado Vocalista de Atajo
Carlos Valdivia Ex guitarrista de León Heráldico y líder de Tuétano
Glen Vargas Guitarrista de Track
Carlos Daza Guitarrista de Wara y Renovación Wara
Martín Joffré Ex bajista de Lou Kass y productor.
Marco Basualdo Periodista
Mario Eduado Vargas Periodista
Orlando Romero Radialista
Abrahán Ender Radialista
Oscar Prieto Discolandia
Los elegidos
1 Akasa
Grupo: Lou Kass | Año: 1994
Sello: Discolandia
Hasta 1994 la juventud boliviana no había encontrado a una banda que le cante
sobre sus problemas. Pero el grupo conformado por Christian Krauss, Rodrigo
Villegas, Martín Joffré y Rodolfo Ortiz se ubicó en los primeros lugares de los
rankings con una fusión de estilos nunca antes escuchada en Bolivia. Akasa
ofreció himnos para el rock boliviano: Feel High y No reces al sol. Después,
cada uno quiso ser dueño del grupo y el sueño murió el mismo año.
2 Maya
Grupo: Wara | Año: 1975
Sello: Discolandia
Después de sorprender con El Inca, Wara decidió probar suerte en Estados
Unidos. Cuando les negaron la entrada a un bar por su origen latino, los
integrantes del grupo decidieron alejarse de las influencias anglosajonas,
trasladarse al altiplano boliviano y registrar un álbum con alma andina. Así
nació el disco grabado en homenaje al Sesquicentenario de la república. A partir
de entonces Wara se alejó del rock pero como última huella progresiva dejaron
una obra de fusión con mucho charango, quenas, bombos y algo de guitarra
eléctrica.
3 Ave Fénix
Grupo: Track | Año: 1992
Sello: CV Producciones
Hasta 1992 Glen Vargas se había convertido en un guitarrista de culto.
Después del éxito de Trilogía, el mago boliviano de la guitarra decidió ocupar
su merecido lugar entre los grandes músicos del rock boliviano. Así reunió a su
hermano Roy Vargas (bajo), Raúl Moreno (batería), Juan José Camiña (teclados) y
a un vocalista como Daniel Pesce con una voz profunda y poderosa. Track hizo
menear las melenas de los roqueros del país con clásicos del género como
Levantate vago, Lluvia roja, Golpea tus sentidos y Ave Fénix, una oda a las seis
cuerdas.
4 Gusano mecánico
Grupo: Climax | Año: 1974
Sello: Discolandia
Después de impregnarse durante meses con el flower power de San Francisco, el
trío Córdova-Eguino-Saldías (los Cream bolivianos) retornó a Bolivia con la
intención de armar revuelo. En su tercer lanzamiento (1974) sorprendieron con un
compilado de influencias de Emerson Lake and Palmer, King Crimson, Pink Floyd,
Yes, Miles Davis y Led Zepellin. Una obra única en el rock progresivo boliviano.
5 El Inca
Grupo: Wara | Año: 1973
Sello: Discolandia
En 1973, Starway to heaven era el himno de toda una generación. El rock
progresivo se afianzaba al lado del heavy y Wara se inscribía como una de las
primeras bandas en Latinoamérica que lo practicaban. Fusionaron el sonido de las
guitarras distorsionadas, con letras inspiradas en Raza de bronce. El resultado
fue un álbum que se convirtió en leyenda. Se notaba la influencia que Uriah Heep
ejercía en ellos.
6 Aura
Grupo: Octavia | Año: 1996
Sello: Sony Music
Coda 3 era una banda de rock alternativo fresca, heredera de las influencias
del Joshua Tree de U2. Ya había editado tres álbumes y necesitaba explotar,
proyectarse o desaparecer. Así nació Octavia. Sazaki, González, Bretel, Pérez y
Luján deciden incluir arreglos de folclore e instrumentos autóctonos a su
música. De ahí nació Aura y el nuevo concepto del rock Octavia, una música con
identidad nacional, pero con más producción que Coda 3.
Oscar García
/ Musicólogo y productor
Sobre Akasa y Lou Kass
No sólo el éxito del disco está relacionado con el momento que vivía la
cultura musical boliviana, sino que es el resultado de la feliz coincidencia de
la unión entre cuatro talentosos músicos y su capacidad de conexión con la
juventud. Ellos sabían qué decirle a una juventud que esperaba que alguien se
ocupe de darles un mensaje. Este disco lo logra y esa es su gran virtud.
Musicalmente genera la posibilidad de tener un lenguaje, que a pesar de no estar
emparentado con las tradiciones bolivianas, da señales de que por fin tenemos un
rock boliviano.
Se puede decir que el Akasa es un disco musicalmente arriesgado, sin salir de
los patrones rígidos del rock como género. También es rico en su lírica. Tiene
mucha carga expresiva, sobre todo porque asume una posición concreta sobre la
sociedad en que viven.
Si bien las condiciones son distintas, tengo fe en los futuros trabajos de
Villegas y Octavia. Quizá no sean tan contundentes en ventas, pero tendrán
enorme respuesta.
Cergio
Prudencio / Director de la O.E.I.N.
Los alcances de Maya
Maya es un disco histórico y probablemente sea el álbum que mayor
trascendencia sociopolítica tuvo Wara debido a factores concretos: En primer
lugar, por su enorme sentido de ubicación histórico-cultural. Esta placa propone
una alternativa clara al tema de la identidad en un momento de incongruencias
históricas. Recibe con gran ingenio y creatividad las influencias del rock, pero
las inserta en las características culturales de Bolivia. De allí se produce un
resultado novedoso. Este tema de la identidad es un signo positivo no sólo para
la música popular boliviana sino para la música en general. Por otra parte, es
un disco que tuvo la capacidad de reflejar la mentalidad y el espíritu de los
jóvenes de entonces, que eran personas altamente politizadas y en busca
permanente de una identidad. Eso les dio enorme suceso social. Destacaría
también su gran creatividad, la frescura con la que trabajaron instrumentos
electrónicos junto a los andinos y con la que insertaron temas autóctonos al
rock. Esos aspectos del Maya lo convierten en un disco inolvidable.
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