|







|
 |
|
 |
Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Sábado 06, Marzo de 2004
|
|
Un saludo desde la distancia
Quería agradecer a la página de EL DEBER, por mantenernos informardos diariamente de todos los acontecimientos en Santa Cruz. Para las personas que estamos al otro lado del mundo; mi más sincera felicitación, ¡sigan adelante y muchas gracias!
Jaime Choe/Japón
|
Negligencia médica
Qué lamentable lo que le sucedió a Karlita. Realmente algunos médicos no toman la atención necesaria y éstos son los resultados. Ojalá este caso de negligencia de alguna manera sirva para que el gobierno central tome medidas inmediatas, controlando el funcionamiento de los hospitales, centros de salud y clínicas. Estos profesionales no pueden jugar con la vida de las personas, los propietarios de estas instituciones deben equipar adecuadamente sus salas de quirófano, emergencias y terapia intensiva y clausurar todas las que no cumplan con los requisitos.
¡Por favor! es un ser humano el que tienen en sus manos, no es una cosa.
Un error que ustedes (los médicos) cometen, puede cerrar los ojos de ese paciente para toda la vida. No hay juicio que valga ni devuelva a ese ser querido.
Los encargados de salud deben aprender a ser responsables de sus actos y cuidar como se debe a los enfermos.
María López /Santa Cruz
|
Otros casos, no sólo Diodato
Es increíble cómo el supuesto atentado puso en apuros a los del gobierno. Ahora creen que al cambiar a las autoridades policiales van a encontrar responsables de ese hecho, cuando la verdad la saben ellos, pero temen decirla, porque no les conviene. Ayer observé en un noticiero que además del caso Diodato, están investigando los otros expedientes en los que trabajaba la desaparecida Von Borries. Esto señores desde el inicio tendrían que haberlo hecho, no ahora que denigraron más la vida de Diodato que quizás cometió otros delitos, pero que de éste hay dudas.
Rolando Candia /Santa Cruz
|
Cleferos invaden la ciudad
Sus ropas andrajosas, sus cabellos rojizos, todos malolientes, descalzos, desnutridos, abandonados, olvidados. Así se encuentran los cleferos que deambulan por las calles de la ciudad de Santa Cruz. He visto dos fotografías que se publicaron en esta página refiriéndose a estas personas y es verdad.
Nosotros, la sociedad, somos los culpables de que estas personas lleguen al extremo de vivir en los canales de desagüe, roben, se droguen, y realicen actos inmorales en la vía pública. Y es que nos conformamos con decir que las autoridades deberían ayudarlos y hacer algo por ellos.
Josefina Menacho /Santa Cruz |
|
|