Impuesto mínimo sobre los inmuebles será de Bs 6.000
Tributos. Por su costo, este tipo de casas pagarán el Impuesto Complementario a la Propiedad de Bienes Inmuebles
Gina Mendía G.
Ingresos. En Santa Cruz las recaudaciones
podrían triplicarse. Unas 8.800 viviendas tributan pero existen 33.000 casas
valiosas que no están registradas y evaden. Los 314 municipios deberán cobrar
Los 314 municipios del país estarán obligados a
cobrar el Impuesto Complementario a la Propiedad de Bienes Inmuebles (IPBI) que
incluirá la propiedad de las personas naturales y la que está a nombre de las
empresas. En la primera gestión de cobro, el gobierno estima recaudar entre $us
30 y $us 36 millones en la mancha urbana de los municipios, donde haya casas que
tengan un valor catastral igual o superior a Bs 400.000.
El valor catastral o precio base sobre el cual se fija el impuesto municipal a
las casas o terrenos lo define la alcaldía, en base a las tablas que fija el
Ministerio de Hacienda. En esta repartición explicaron que el propietario de un
inmueble que tiene un valor catastral de Bs 500.000, en la ciudad de La Paz
deberá pagar un tributo municipal mínimo de Bs 1.816. En forma adicional, el
propietario deberá tributar una alícuota del 1,5% del valor catastral, que
sumará Bs 7.500, haciendo un total de Bs 9.316, equivalente a unos $us 1.118.
En Santa Cruz, la Dirección de Recaudaciones del municipio registra 8.800
inmuebles que tributan Bs 82 millones, pero sumando el impuesto adicional podrán
generar Bs 205 millones. Sin embargo, existen unas 33.000 viviendas que no están
empadronadas, y que por su elevado valor catastral podrían triplicar las
recaudaciones.
El oficial Mayor Administrativo de la comuna cruceña, Oswaldo Gutiérrez, señaló
que el municipio desconoce el monto a recaudar por el impuesto sustituvo, cuya
alicuota del 1,5% incrementará sustancialmente los ingresos.
El impuesto que incluirá la propiedad de las personas naturales y la que está a
nombre de empresas, posiblemente se triplicará en un año; aunque Gutiérrez teme
que como consecuencia de la crisis económica, los contribuyentes se inclinarán
por evadir.
El oficial mayor administrativo señaló que al número de inmuebles de la capital
cruceña se suman los que tributarán en los municipios urbanos de las 15
provincias.
"Así como el impuesto a la vivienda aumentará, también se duplicará la evasión”,
advirtió Gutiérrez, a tiempo de confirmar que la oficina de Recaudación cuenta
con capacidad operativa para cobrar los impuestos, pero surge el problema de
control de registro en todos los municipios cruceños.
El gobierno descartó que el cobro de este tributo beneficie a los grandes
empresarios que tienen propiedad agraria, y también deberá ser pagado por las
empresas capitalizadas. Las autoridades aseguraron haberse reunido con muchos
sectores económicos y recogieron observaciones, por cuanto se decidió realizar
los ajustes al plan de tributación. El gobierno aclaró que con esta modificación
no está cediendo a las demandas de los empresarios cruceños y justificó que
cuando se hablaba del Impuesto al Patrimonio Neto (IPN), se refería a los
activos que incluían inmuebles. Ahora se utiliza la base urbana para hacer la
recaudación. En el caso de la gente que heredó una vivienda costosa, se deberá
pagar porque tuvo la suerte de recibir una casa valiosa y probablemente tiene
mayores ingresos.
Patrimonio de
empresas se salvaron
Se
salvaron las empresas y nuestro patrimonio y acciones con la última modificación
al impuesto a las propiedades, porque los bolivianos hacemos presión por todo
“para evitar que nos saquen un peso del bolsillo”, dijo Roberto Toórrez,
presidente de la Cámara Boliviana de la Construcción.
El empresario reconoció que es difícil gobernar Bolivia en época de crisis. En
su criterio “es una misión imposible ya que somos un país con una pobreza aguda,
sin recursos y cualquiera que gobierne tiene que hacer maravillas, aunque no
comprendemos el panorama. “Si Jesucristo gobernara Bolivia no aguantaría una
semana. Me alegra que nos hayamos liberado de los políticos, pero no sabemos
hasta cuándo, lo importante es que mejore la situación”, aseveró el líder
empresarial, al remarcar que el impuesto al patrimonio neto no era justo.
De acuerdo con la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia, era
necesario hacer un sacrificio para mejorar la economía. Sin embargo, Tórrez
insistió en la necesidad de universalizar los impuestos y dejar atrás la
informalidad porque detrás de ella hay mucha fortuna disfrazada en la clase
media.
Waldo López/ Economista
Habrá que discutir
el porcentaje
Era de esperarse que el gobierno presentara
dificultades en aplicar el impuesto al patrimonio neto, pues se podría
perfeccionar. Al anular este tributo y reemplazarlo por el Complementario a la
Propiedad de Bienes Inmuebles se está gravando un doble impuesto y por eso hay
que llegar a discutir en qué medida los recursos serán devueltos a la sociedad,
serán destinados al presupuesto de la burocracia estatal. Hay que exigir al
gobierno que cualquier aporte debe beneficiar directamente al pueblo en
servicios de salud o educación. Ya hay una actitud más amplia de parte del
gobierno, pero no sólo se deben discutir estas medidas sino ampliar el tributo
para que los sectores formales no sean una minoría. El municipio se queja mucho
de que un alto porcentaje no paga impuestos. Pero tiene que discutirse el
porcentaje porque se está aumentando el impuesto. Si hay que hacer un aporte
adicional al que ya hacíamos los propietarios de inmuebles, el de ahora debe
tener un destino específico. El gobierno debe transparentar su política y no
exigir más impuestos siendo que somos un país tan pobre. Cuando las medidas no
son acertadas, al gobierno no le queda otra opción que perfeccionarlas, por eso
suceden los cambios que el presidente Carlos Mesa se ve obligado a realizar.
Finalmente, el primer mandatario se dio cuenta que sus planteamientos no eran
tan correctos; su plan no es completo como visión de país y dentro de una
estrategia de desarrollo nacional. Varias de sus tácticas son contradictorias,
situación que hace falta es una verdadera estrategia de desarrollo nacional, y
los impuestos no deben destinarse a cubrir el déficit fiscal y a pagar la deuda
externa.
|