Capital social
Rodrigo Barahona Lara
El informe sobre desarrollo humano presentado en Santa Cruz hace un par de
semanas analiza aspectos puntuales de la realidad departamental y plantea una
serie de sugerencias para elevar aún más el Índice de Desarrollo Humano (IDH) en
la región. Algunas de las conclusiones del estudio se refieren al ‘capital
social’, concepto de frecuente uso en el área de las ciencias sociales que ha
servido para evaluar los componentes, normas y relaciones de las organizaciones
sociales que integran la base de la sociedad.
En principio, cabe recordar que la idea de capital y su forma de circulación y
reproducción fue ampliamente estudiada por los economistas del siglo XIX para
explicar la aparición del capitalismo en sustitución del modelo feudal de
producción. Según los clásicos, el capital es el dinero inicialmente invertido
en una actividad (maquinaria, materia prima, fuerza de trabajo), más el ‘plus’ o
rédito que genera como efecto del aprovechamiento intensivo de esos elementos.
En sociología, la apropiación de la noción de capital y su diferenciación del
capital propiamente dicho estuvo a cargo del sociólogo francés Pierre Bourdieu.
A decir de este intelectual, la noción de capital puede también aplicarse para
expresar una situación aventajada de las personas, pero ya no teniendo como
referencia al excedente de tipo económico, sino a otros de naturaleza inmaterial
y simbólica, como el capital cultural y el capital científico, determinados por
el cúmulo de conocimientos adquiridos y el prestigio profesional en un campo
especializado del saber, respectivamente.
La definición del capital social contempla muchos elementos que fácilmente
pueden llevarnos a la confusión. Por una parte, se habla de él desde el punto de
vista organizacional, como “una serie de asociaciones horizontales entre
personas que incluyen redes sociales y normas asociadas que afectan a la
productividad y el bienestar de la comunidad”. Por otra, se pone énfasis en la
ausencia o presencia de líderes, la relación que éstos mantienen con la gente y
su capacidad de aglutinar a los actores sociales en torno a intereses comunes,
procurando que ese liderazgo no desemboque en caudillismo.
Las preguntas obligatorias son: ¿cuál es la situación de los liderazgos en
Bolivia, en general, y en Santa Cruz, en particular? ¿Contamos en el momento con
líderes que se proyecten en el plano nacional y regional? Y si es así, ¿cuáles
son las principales cualidades y características que deben tener para devolver a
los ciudadanos la confianza que perdieron por los continuos yerros de los
partidos políticos?
La tercera acepción del capital social sugiere la sustentación y ejercicio
permanente de determinados valores. Los valores son apreciaciones positivas o
negativas que las personas y colectividades tienen de las cosas, en función a
una escala que se halla determinada por la importancia que se les concede. Los
valores son individuales y colectivos, y en esto Santa Cruz adquirió fama por su
hospitalidad, solidaridad y tolerancia. ¿Qué otros valores detenta el
departamento para fortalecer su capital social?
* barahonalara@yahoo.es
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