img_logo.gif (2140 bytes)

img_arribadeber.gif (4941 bytes)

  • STAFF   COMENTARIOS   CONTACTARSE   

Noticias

Portada                 

Santa Cruz            

Seguridad             

Nacional               

Internacional          

Economía             

Deportes               

Sociales               

Escenas               

btn_secciones.gif (615 bytes)

Editorial                

Opinión                 
Lectores               
Clima              

btn_suplementos.gif (615 bytes)

 

 

 

 


logo_brujula.gif (1087 bytes)

Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Jueves 04, Marzo de 2004

Mujeres bajo la sombra del apellido de sus ex esposos

Sello. A ellas no les importa mantener esa identidad


Dica Rodríguez

Son mujeres conocidas en nuestro medio. Destacan por sus propias habilidades pero lo hicieron con “apellido prestado”, como dicen, en tono de broma, algunas de ellas.
Un caso muy sonado fue el de la artista plástica María Luisa Pacheco, una de las mejores pintoras bolivianas que, luego de divorciarse, tuvo que mantener el apellido de su esposo porque su nombre ya era una marca registrada.
Como el de ella, en Santa Cruz hay muchos casos. Hablamos con cinco mujeres que, luego de la viudez o divorcio, continúan su lucha por acostumbrar a la gente a su nueva identidad, con su propio apellido.

 

Raquel
Barahona

Se casó a los 15 años y adquirió el apellido Yépez durante 23 años de matrimonio y a pesar de los cinco de divorcio, hay gente que aún la llama Raquel de Yépez. “No volvería a usar un apellido prestado”, afirma.

Mimi
Ortiz

Después de 38 años de casada y 11 de viuda, continúa hasta hoy con sus documentos como de Gasser. Confiesa que hasta que no vuelva a ser de otra persona, seguirá usándolo. “No se olvide que es toda una vida”, manifestó.

Silvia
Novillo

Fue Silvia Seng durante 24 años y si volviera a casarse confiesa que adoptaría el nombre de su esposo, porque no tuvo ningún problema, sólo que la gente nunca se olvidó del apellido, por sus hijos.

Marlene
Flambury

Estuvo casada 28 años y el apellido Escalante es parte de su vida. “Muchos pensaban que era el mío y hasta ahora algunas personas siguen llamándome así”, cuenta. Después de 11 años de divorcio ya por una cuestión de costumbre, sigue teniendo la misma firma.

Carmiña
Fernández

La coordinadora de la revista Para Ellas de EL DEBER es conocida como Carmiña Saldaña desde hace 26 años y mucha gente pensaba que era su propio apellido. “La gente me conoce más por mi nombre, sin apellido, lo complicado van a ser los papeleos”, afirma.

 

 

< Anterior^Arriba


Portada | Internacional | Nacional | Santa Cruz  | Economía | Deportes | Sociales | Escenas
EditorialOpinión | Contactarse | Staff


© Copyright 2003, El Deber. Todos los derechos reservados.