Pese a protestas, Sedes cierra
temporalmente la
clínica Melendres
Presión. Los trabajadores pidieron que no les quiten su trabajo. Melendres, (segundo de la der.) apoyó su pedido
Elizabeth La Fuente
La sirena de una ambulancia anunciaba su paso. Con pancartas en mano, los
trabajadores de la clínica Melendres marcharon ayer en la mañana desde la
avenida Grigota (tercer anillo) hasta el frontis del Palacio Prefectural
exigiendo que no cierren las puertas del establecimiento privado de salud, donde
el 15 de febrero pasado falleció el menor Christofer Anthony Apaza (3) por una
supuesta negligencia médica.
Pese a los gritos y aplausos de los manifestantes (que se apostaron en la calle
por más de una hora) y del pedido de un grupo de residentes de los valles
cruceños que se unieron a la marcha, el fallo fue inevitable. Fernando Gil,
director del Sedes dio curso a la recomendación de los siete médicos que
realizaron una auditoría médica: cerrar temporalmente la clínica, porque ésta no
cuenta con el personal de enfermería calificado.
Después del anuncio de Gil, la comisión técnica del Sedes redactó la resolución
administrativa que revoca la acreditación de la clínica expedida en 2003 y
determina que ésta puede volver a abrir sus puertas cuando su propietario y
director, Aroldo Melendres, regularice su situación.
El informe de la comisión dice que si bien la clínica cuenta con la
infraestructura, equipamiento e insumos adecuados, la carencia de licenciadas y
auxiliares en enfermerías tituladas pone en riesgo la salud de sus pacientes.
“Es una masacre blanca. No pueden quitarle sus fuentes de trabajo a los 70
funcionarios de la clínica. El Sedes está siendo injusto”, dijo Melendres, que
se unió al pedido de sus trabajadores y negó conocer los resultados de la
auditoría. En su defensa, el médico explicó que su personal es profesional y que
cumple con los requisitos del Ministerio de Salud.
Otro de los resultados obtenidos en el informe es que Miguel Daguino, que
trabaja como pediatra externo en la clínica, no tiene ningún título que respalde
su especialidad. Esa información fue corroborada por el Colegio Médico de Santa
Cruz, que por medio de una carta enviada al director del Sedes, confirma que no
está afiliado a la sociedad de pediatría, sino como médico general. Además de
ejercer como pediatra en la Melendres, trabaja en el centro de salud Vírgen de
Fátima. Gil dijo que en los próximos días le quitará su ítem.
Para el fiscal Juan Edmundo Jacobo, encargado de investigar el caso de supuesta
negligencia médica, Daguino incurrió en una falta gravísima (que le podría
costar su libertad) por haber mentido en su declaración informativa. El
representante del Ministerio Público indicó que el pasado 21 de febrero, el
médico le dijo que hace 10 años que trabaja como pediatra en el mencionado
centro. También divide su tiempo entre las clínicas Melendres, San Martín y su
consultorio privado. El jurisconsulto señaló que tres días antes de la
declaración de Daguino, pidió al Colegio Médico un informe sobre la formación
del médico. En el transcurso de la semana espera llamar a declarar a Alicia
Flores, supervisora de las practicantes del Centro de Enseñanza en
Instrumentación Quirúrgica (CEIQ).
Entretanto, hoy se cumple el plazo para que Laura Oliva (detenida en la PTJ),
Cleofe Pantoja, Aroldo Melendres y Mario Daguino, cancelen Bs 30 mil para
permanecer en libertad. Los abogados de Oliva y Pantoja dicen que éstas no
cuentan con los recursos económicos para reunir ese monto de dinero; sin
embargo, Melendres y Daguino cubrirán con la medida interpuesta por la jueza
María Eugenia Algarañaz.
Censo para saber cuántas clínicas hay
Debido a que el Servicio Departamental de Salud (Sedes) no cuenta con un
registro actualizado del número de establecimientos sanitarios que funcionan en
la capital cruceña, ha requerido a los gerentes de las cuatro redes de salud un
informe sobre los centros y clínicas privadas habilitadas en la ciudad.
Según Dolly Montaño, encargada de la acreditación de hospitales, explicó que en
el archivo del Sedes están registrados 45 establecimientos de salud, sin
embargo, según la Asociación de Clínicas Privadas, existen alrededor de 100. “Lo
que pretendemos con este censo es actualizar la lista para poder hacer un
seguimiento riguroso a cada una de ellas cada seis meses”, explicó Montaño, que
advirtió a los propietarios de las clínicas que realizarán visitas sorpresas
para verificar si éstas cumplen con los requisitos exigidos por el Ministerio de
Salud. El próximo 8 de marzo vence el plazo para que los cuatro gerentes de red
entreguen su informe.
Según el Código de Salud, las autoridades del sector deben vigilar y controlar
la prestación de servicios en los establecimientos públicos y privados. Para la
instalación y funcionamiento de éstos, deben obtener su autorización después de
haber cumplido los requisitos establecidos por normas técnicas y
administrativas. Los permisos tiene una validez de un año.
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