Cayó Aristide, pero Haití
sigue sumido en el caos
Violencia. Opositores a Aristide saquearon la casa del ex presidente haitiano, además de atacar una comisaría
Reuters/AFP/EFE.Pto. Príncipe
Revuelta. Huyó el presidente de una de las
naciones más pobres del mundo. Así culminaron meses de tensión política
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cada año desde 2000
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El presidente de Haití, Jean-Bertrand Aristide,
abandonó ayer su país, sumido en el caos, expulsado por una sangrienta revuelta
y la presión internacional, mientras que el presidente estadounidense, George W.
Bush, enviaba infantes de marina para restablecer el orden.
Aristide dijo que renunció para evitar “un baño de sangre”, pero los disturbios
se mantenían en Puerto Príncipe, donde había disparos de los simpatizantes de
Aristide, los presos de una prisión se fugaron y los saqueadores atacaron una
comisaría de policía.
Bush ordenó el envío inmediato de infantes de Marina a Haití para que actúen
como “un elemento de liderazgo” de una fuerza internacional que ayude a evitar
una lucha de poder y que restaure la estabilidad.
Aristide, de 50 años, y cuyo papel en un alzamiento popular que terminó con
décadas de dictaduras en los años 80 le convirtió en un héroe de la democracia
haitiana, partió de una de las naciones más pobres del mundo 24 días después de
un sangriento alzamiento de rebeldes armados decididos a derrocarlo.
Estados Unidos, que junto con la ex potencia colonial de Haití, Francia, había
pedido que Aristide se marchara para ayudar a terminar la crisis, instó a los
rebeldes a deponer las armas. Uno de los líderes rebeldes dijo tras la partida
de Aristide: “No tenemos intenciones de seguir luchando”.
“Si entramos en Puerto Príncipe será para imponer seguridad, pero no tenemos
intenciones de seguir luchando. Ha llegado el momento de dejar de luchar”, dijo
Guy Philippe, un ex jefe de policía que se unió a los rebeldes.
La revuelta, que culminó tras meses de tensiones políticas, se ha extendido en
una buena parte del país y ha terminado con las vidas de unas 70 personas.
A las pocas horas, el jefe de la Corte Suprema de Haití, Boniface Alexandre,
juró como presidente poco después de que Aristide dejara el país, tal como
establece la Constitución.
En tanto que la presidenta de Panamá, Mireya Moscoso, dijo ante un grupo de
periodistas que su país recibiría a Aristide como exiliado si éste lo
solicitara. “Panamá siempre ha dado asilo político... hay que pensar en ayudar a
Haití y luego ayudar a una persona que quizá está en el aire y no sabe a dónde
va”.
Fuentes del gobierno estadounidense indicaron que buscaban asilo para Aristide.
Mientras tanto, más de 20 funcionarios del gobierno de Aristide cruzaron la
frontera al vecino país de República Dominicana en busca de asilo. El primer
ministro haitiano, Yvon Neptune, leyó un comunicado de Aristide en el que dijo:
“Hoy es un día muy difícil... estoy decidido a respetar la Constitución”.
Tiempo de crisis
Agosto de 2002: Comienzan las protestas
callejeras en las que piden la renuncia de Aristide.
4 de diciembre de 2002: La patronal y la oposición convocan a huelga
general.
23 de septiembre de 2003: La aparición del cadáver acribillado de Amiot
Metayer, antes aliado y ahora adversario de Aristide.
7 de enero de 2004. Miles de haitianos avanzan una marcha contra Aristide,
que finaliza con tres muertos.
5 de febrero de 2004:. El Frente de Resistencia Anti Aristide controla
Gonaives y en los enfrentamientos fallecen 12 personas
23 de febrero de 2004: EEUU envía 50 "marines”.
24 de febrero de 2004: Los rebeldes atacan Port-de-Paix y avanzan hacia
Puerto Príncipe.
29 de febrero de 2004: Aristide abandona el país con destino desconocido.
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