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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Jueves 19, Febrero de 2004

¿Quién dijo esta Boca es mía?


Contundente. Bolívar le ganó a Boca Juniors en todo. La Academia fue superior a lo largo del partido y sacó una victoria con tres goles de Castillo


Miguel Ángel Souza

Castillo+Gatti. Y Bolívar a festejar...

Bolívar consiguió una victoria que muchos añoraban, pero que pocos se animaban a predecir. Frente al ganador de la última Copa Libertadores y de yapa campeón de la Intercontinental, era mejor no hacer alarde. “En boca cerrada no entran moscas”, parecía ser la premisa de quienes palpitaban con el debut de la Academia paceña.
Sin embargo, los tres goles de José Alfredo Castillo se encargaron de transformar en realidad los sueños más tímidos que se habían tejido.

El 3-1 de Bolívar sobre Boca Juniors reflejó la superioridad de un equipo que desde el principio entró a ganar.
La academia aprovechó todo lo que tenía a su favor: la calidad de sus jugadores, la motivación de enfrentar al campeón del mundo y ... la altura, un fantasma que hasta ahora espanta a los argentinos.
En medio de todo esto surgió la figura de Castillo, catapultada hasta lo más alto gracias a los pases de Luis Gatti Ribeiro.
Entre los dos conformaron una dupla temible. A los 17 llegó el primer gol. Centro de Ribeiro y cabezazo de Castillo que vence la valla de Abbondanzieri.

Minutos antes, Burdisso había fallado la que a la postre sería la mejor opción de Boca. El jugador xeneize tiró por encima un balón que estaba casi debajo del arco.
Bolívar hacía de todo para demostrar que la superioridad que ejercía no era un espejismo. Danner Pachi y Limberg Pizarro empujaban al equipo, mientras Ribeiro era una especie de espina que a cada rato causaba dolor en la zaga argentina.

A los 20, ‘Sucha’ Suárez se dio la media vuelta fuera del área y su potente remate hizo temblar el travesaño y estremeció el Hernando Siles. Era el preludio de que Bolívar estaba para grandes cosas. Algo que se confirmó a los 34, cuando Gatti le da un pase a Castillo. El disparo del ‘Negro’ se desvía en el hombro de Schiavi, convirtiéndose en el 2-0.

Boca, noqueado por los goles y los 3.600 metros de altura, reaccionó y descontó a los 46 con gol de Caneo. Fue una especie de patada de ahogado, porque a los 56 Bolívar repitió la fórmula (centro de Ribeiro y cabezazo de Castillo) para poner el 3-1.
Con la victoria, Bolívar es líder momentáneo de su grupo, en el que también están Colo Colo de Chile y Deportivo Cali, mientras Castillo ya está entre los goleadores de la Copa.

® Figura  Bolívar

Castillo. Un ‘Negro’ que se pasó de ‘Pícaro’

José Alfredo Castillo demostró que jugando en La Paz es más temible que nunca. Anoche anotó tres goles y se instaló como goleador momentáneo de la Copa Libertadores de América. El ‘Negro’ estuvo siempre atento, le ganó las espaldas a sus marcadores y se anticipó para saltar, cabecear y anotar.

®De la libreta

Cábala. Antes del partido, Carlos Bianchi reconoció su predilección por el hotel Yotaú cuando pasa por Santa Cruz. En 2000 se alojó en Los Tajibos y su equipo perdió 1-0 frente a Blooming. Un año después se cambió al Yotaú y salió victorioso ante Oriente Petrolero (1-0). Como ayer perdió, es de suponer que la próxima vez que venga busque otro lugar para hospedarse.

Made in Bolivia. Después de varios años se vio un equipo boliviano conformado en su totalidad por jugadores nacionales. Los únicos dos extranjeros que presentó anoche la academia fueron Pedro Guiberguis y Horacio Chiorazzo, que estaban en el banco de suplentes.

Acoso. Ayer, horas antes de partir a La Paz, integrantes de la delegación de Boca Juniors se quejaron por la actitud de un periodista de televisión. El mismo apareció en el hotel Los Tajibos con un barbijo, ofreciendo oxígeno a los jugadores del equipo argentino.

Ojo crítico

El duro

Cascini pegó más de la cuenta

El mediocampista de Boca Juniors, Raúls Cascini, apeló a las faltas para detener los avances de Bolívar. En la primera etapa se las agarró con Limberg Gutiérez. En la segunda etapa, el árbitro brasileño le mostró la tarjeta amarilla tras una falta cometida al ‘Bomba’.

 Caído del cielo

Ribeiro sirvió los goles para Castillo

De baja estatura, pero de mucho empuje. Luis Gatti Ribeiro fue el jugador más inquieto de Bolívar. Por el carril derecho desbordó constantemente y fue el que le sirvió los tres goles a José Alfredo Castillo. Dos tantos fueron gracias a sus centros. En el tercero hizo el pase previo.

Premio limón

Burdisso se lo falló bajo el arco

El partido estaba 0-0 y Nicolás Burdisso se falló un gol increíble. Hubo un tiro libre de Tevez, una serie de rebotes en el área chica y el balón le quedó servido al jugador de Boca. Sin embargo, Burdisso remató de la peor forma, mandando el balón por encima del travesaño.

 

Análisis

Milton Melga / Ex jugador

Cuando se sabe utilizar la altura

Vino Boca y era inevitable hablar de la altura en este su debut copero frente a Bolívar.
Más allá del resultado, que lo considero justo por como la academia trabajó el partido, Boca anduvo desconocido, lejos del rendimiento que mostró ante Milán en la final de la Intercontinental en Japón el pasado año.
Bolívar fue de lejos el mejor y aunque se diga que era casi obvio el triunfo por los 3.600 metros del Hernando Siles, la altura no gana partidos, ella no juega, pero hay que saber utilizarla como aliada para conseguir el objetivo. ¡Y ojo! Bolívar lo hizo. Cuando se sabe utilizar este recurso a favor, no hay nacionalidad en frente. Pero hay que estar bien preparado física, táctica y sicológicamente.
Esta vez la Academia jugó bien, le dio ritmo al encuentro y no paró hasta el pitazo final. Esto se da por tener jugadores de clase, buenos en todo sentido, como Castillo, Suárez y Gatti por ejemplo. Ellos sin hacer alarde de las condiciones que tienen, fueron obreros de un equipo ganador que puede conseguir éxitos no sólo en La Paz, sino en cualquier parte del mundo.
Boca se vino abajo temprano y mucho tuvieron que ver las punzadas de Gatti Ribeiro por derecha. Una vez más este jugador nos deslumbró con su talento, ya que cada vez que participó de una jugada, fue un peligro constante.
No digo que fue el jugador diferente, porque ese concepto se lo doy a quienes son ‘exquisitos’ con la pelota, un volante talentoso por ejemplo; pero lo de Gatti anoche fue grande, rindió al máximo y se convirtió en uno más en ataque. Es cierto que esta vez no sobresalieron los volantes, pero Pizarro y Limberg anduvieron bien en la marca. Esta vez Boca pagó caro la inexperiencia de algunos jugadores y nos dejó a medias a quienes lo seguimos.

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