Confirman clonación terapéutica de humanos
Hito. Un equipo científico surcoreano consiguió 30 embriones humanos clonados y extrajo de uno de ellos, una ‘colonia’ de células madre, de alto potencial curativo. Resurge el enfrentamiento ético en la materia
Carlos Orías B./ Agencias
VER INFOGRAFÍAInvestigadores surcoreanos clonaron por primera
vez en la historia seres humanos hasta el estado de embriones y extrajeron de
uno de ellos una ‘colonia’ de células madre que se mantiene viva en laboratorio.
El experimento, el primero que se conoce con células madre humanas clonadas,
significa que la clonación con fines curativos ya es tan real como la
posibilidad de copiar personas.
Los defensores de la clonación médica afirman que la técnica puede transformar
la medicina, ofreciendo tratamientos hasta ahora imposibles para enfermedades
como el mal de Parkinson o la diabetes. Agregan que también podría conducir a
trasplantes de órganos con material genético idéntico al del paciente.
Las células madre extraídas de los minúsculos embriones, blastocitos de apenas
un centenar de células, tienen el potencial de convertirse en cualquier tipo de
célula o tejido del cuerpo humano. “Nuestro método abre la puerta al uso de
estas células en la medicina de trasplantes”, dijo Woo Suk Hwang, de la
Universidad Nacional de Seúl, quien dirigió el estudio.
Sus detractores dicen que el procedimiento implica la destrucción de un embrión
humano, sin importar su minúsculo tamaño, y por lo tanto no es ético. Decenas de
gobiernos en el mundo han dictado ya, o están elaborando, leyes para prohibir
las investigaciones en las dos ramas de la clonación, la terapéutica y la
reproductiva.
En un artículo que publicó la revista Science, Hwang y sus socios dijeron que
crearon 30 embriones clonados procedentes de óvulos donados por 12 mujeres
tratadas con hormonas. El equipo basado en Seúl trabajó sobre 242 óvulos, de los
cuales sólo 30 fueron considerados viables, y fueron los que produjeron las
‘colonias’ de células en cuestión.
La proporción de éxitos frente a los 212 fracasos es alta comparada con la que
se consigue hoy en laboratorios que clonan ganado vacuno, ratones y otras
especies.
La técnica de transferencia nuclear usada en Corea del Sur no va a producir
bebés idénticos al donante de la célula, porque el fin del experimento fue abrir
la senda de la terapia celular, pero el anuncio y sus implicaciones éticas ya
comenzaron a resonar entre gobiernos y organizaciones civiles, políticas y
religiosas de varios países. Y es que el anuncio surcoreano, a diferencia de
otros anteriores, está corroborado por la revista Science, una especie de biblia
de la comunidad científica.
La terapia aún
está lejos
El equipo coreano no estaba intentando crear
seres humanos, sino avanzar en la técnica de clonación terapéutica. En esencia,
ésta involucra tomar un poco de piel de un paciente, clonarlo y hacer crecer
tejidos o grupos de células específicos. Esto podría, en teoría, usarse para
tratar la diabetes remplazando células dañadas del páncreas, enfermedades
cerebrales como el Parkinson, o hasta reparar una médula espinal rota.
Pero el avance coreano es apenas el primero de una rama completamente nueva de
la medicina que por sus implicaciones éticas y sus dificultades científicas,
permanece en estado ‘embrionario’.
Haga de cuenta que es 1903 y los hermanos Wright acaban de hacer volar el primer
avión.
¿Avance científico o asesinato?
Reuters. Washington
Políticos, filósofos, religiosos, abogados y
científicos han argumentado acerca de ello por años, pero la clonación
terapéutica -lograr un embrión humano para uso medicinal- es ahora una realidad.
Científicos coreanos han logrado 30 clones, no para convertirlos en bebés, sino
para extraerles células madres embrionarias. Es decir, las células maestras del
cuerpo que, cuando proceden de embriones, tienen mayor potencial de producir
cualquier tipo de tejido del cuerpo humano.
Los que apoyan la técnica de clonación llamada transferencia nuclear, dicen que
puede transformar la medicina al permitir a los médicos la producción de órganos
a medida, con especificaciones perfectas, y transplantes de tejidos.
Sus opositores responden que la práctica es un asesinato porque implica la
creación y destrucción de un embrión humano y temen que la técnica pueda llevar
a la clonación de bebés. El debate más caliente ocurre hoy en los países que
cuentan con laboratorios capacitados y con fondos suficientes como para encarar
un programa a largo plazo de investigación en la materia.
“La clonación humana en Corea del Sur subraya la necesidad de una prohibición
nacional e internacional de toda clonación humana”, dijo el senador
estadounidense Sam Brownback, republicano. “La clonación humana trata a los
humanos más jóvenes como si fueran una propiedad”.
Algunos moralistas están de acuerdo. “El debate gira en torno a matar, incluso
si se habla de embriones almacenados”, dijo John Kilner, presidente del Centro
de Biotécnica y Dignidad Humana.
“El experimento de Corea del Sur produce embriones humanos con el propósito de
cosecharlos para obtener materiales corpóreos con fines experimentales”, dijo.
Brownback pertenece a un espectro de oponentes -entre los que está el presidente
de EEUU, George W. Bush- que apoya la investigación con células madres de
individuos adultos, un tipo de células menos versátiles que se hallan en la
sangre y en los tejidos.
Según el doctor Irving Weissman, de la Universidad de Stanford, California, no
se ha podido transformar del todo una célula madre adulta y que es importante
continuar experimentando con las adultas y las embrionarias, que serían más
manejables.
Los que apoyan la lucha contra las enfermedades señalan que a diario se
destruyen embriones humanos en clínicas de fertilización, en abortos provocados
o naturales. “No nos importa dónde hallen la cura para esta enfermedad”, opinó
la Fundación de Diabetes Juvenil en EEUU.
Investigación
competitiva
Científicos de EEUU se quejan de que la
prohibición de usar dinero del gobierno para investigar la clonación deja el
campo libre a otros países y alegan que una investigación con fondos federales
puede ser controlada y regulada.
Científicos y gobierno coinciden en que la clonación para lograr bebés es algo
malo.
“Es imperativo que aprobemos leyes internacionales que eviten la clonación
reproductiva”, dijo el doctor Robert Lanza, de Tecnología Celular Avanzada, de
Massachusetts.
Dos grupos anunciaron a lo largo de 2003 que habían clonado humanos: la secta de
los Raelianos, y el especialista en fertilidad Panos Zavos, pero ninguno ha
ofrecido pruebas que confirmen sus versiones. |