PNUD sugiere mirar a provincias y a Brasil
Estudio. Antonio Araníbar (der.), lideró la investigación para el informe de Desarrollo Humano y ayer lo presentó
Darwin Pinto Cascán
Crecimiento. El Informe de Desarrollo Humano
Santa Cruz 2004, realizado por el PNUD (ONU), dice que el distrito debe invertir
en sus provincias y relacionarse con Brasil para ser líder y sacar de la crisis
al país.
Trabajar en las provincias del Este de Santa Cruz
para incrementar el territorio productivo y la variedad de productos, además de
integrarse con los estados brasileños de Mato Grosso y Mato Grosso del Sur, que
tienen una realidad parecida a la cruceña por su mediterraneidad (aunque con un
PIB más elevado), puede constituir un paso en la construcción del desarrollo
cruceño y nacional, dicen entre otras cosas, los expertos del Programa de
Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), dependiente de las Naciones Unidas,
que elaboraron y presentaron el Informe de Desarrollo Humano en Santa Cruz 2004.
Según este estudio, a través de las conexiones de la capital cruceña con sus
provincias y los estados brasileños fronterizos con el departamento, Santa Cruz
podrá incrementar su restringida base de producción, fortalecerá el sector
agroindustrial, disminuirá su fuerte fragmentación social y eliminará la crisis
de representatividad de las instituciones cruceñas.
"Este informe se ha hecho en 18 meses, analizando el pasado, conociendo el
presente y planificando el futuro de este departamento, ya que esta época de
crisis deja a Santa Cruz en una coyuntura de liderazgo nacional, de modo que
todo lo bueno o malo que le pase a este departamento, que tiene el índice de
desarrollo humano más alto de Bolivia y se ha convertido desde hace 30 años en
el motor de la economía nacional, repercutirá en el país", dijo el economista
Antonio Araníbar Arze, miembro del PNUD y responsable del equipo de
investigación. Éste, apoyándose en parte al informe Elay Santa Cruz (1995)
realizado por Fernando Prado (quien asesoró en el estudio a Araníbar), terminó
el trabajo iniciado por Evans Gandarillas, fallecido en 2002.
“Con este estudio iremos vislumbrando el departamento que queremos para el año
2020. El escenario político que vive el país y la situación de paro de
transportes y de reclamos en la cárcel que padece la capital cruceña, le da
contexto a este estudio, ya que nos muestra el modo de tratar de solucionar los
problemas. Hasta ahora las visiones parciales se imponen a la global para salir
de la crisis”, dijo el prefecto Carlos Hugo Molina, que acudió ayer a la
presentación del informe en el Palacio Prefectural, donde estuvieron miembros
del PNUD, la Prefectura, Cepad y la Ayuda Sueca.
El arquitecto Fernando Prado, gestor del informe de Desarrollo Humano Elay Santa
Cruz en 1995, antecedente más próximo al informe presentado ayer, sostuvo que
sumando la visión de las provincias cruceñas y la de los estados vecinos, es
como se incorpora a Santa Cruz al sistema de la economía mundial.
“Brasil puede ser un importante mercado porque cerca de nuestras fronteras hay
carreteras y ciudades en ese país. Lo que hay que determinar con precisión es
qué y cómo se va a vender”, dijo.
El estudio demuestra, con 210 cuadros estadísticos y gráficos, que a pesar de la
crisis Santa Cruz sigue siendo el sostén del país, y en caso de aplicarse las
sugerencias del informe, puede convertirse en el pilar fundamental de Bolivia.
El documento sugiere invertir en regiones como el Chaco, los valles cruceños y
la Chiquitania, para aumentar su base productiva e incorporar nuevos actores al
desarrollo regional.
"La Gran Chiquitania debe tener una atención especial por sus recursos
naturales, el dinamismo de su mancomunidad, la participación de sus
instituciones, su fuerte identidad cultural y un importante eje estructurador
constituido por la carretera, el ferrocarril y el gasoducto que pasa por ese
territorio. Pero lo más importante es su ubicación estratégica que puede ser la
puerta al mercado brasileño”, afirma el documento.
Mato Grosso y Mato Grosso del Sur, han afrontado su mediterraneidad (como Santa
Cruz, que es el departamento más mediterráneo del país), fortaleciendo su
transporte multimodal, y la incorporación del valor añadido a su producción para
abastecer a sus mercados internos.
Como resultado, ambos presentan un índice de desarrollo humano superior y más
equilibrado que el cruceño, y un PIB per cápita tres veces superior al
boliviano, que es de $us 862 anuales. Además se constituyen en una puerta para
el acceso de los productos cruceños al mercado de San Paolo, de gran importancia
en la economía regional.
En contraparte, invirtiendo en transporte ferroviario, fluvial, aeroportuario y
vial, Santa Cruz ofrecería a los brasileños rutas para el transporte de sus
productos al occidente del país y al océano Pacífico.
En este sentido, el PNUD destacó que los municipios de frontera (San Matías,
Puerto Suárez y Puerto Quijarro se han agrupado en torno al Comité de Desarrollo
Local Fronterizo e invitaron a sus pares brasileños para planificar el manejo
sostenible y compartido del Pantanal.
Debido a todo lo anteriormente expuesto, Araníbar dijo que Santa Cruz es el
departamento que crece y hace crecer al país. "Santa Cruz es profundamente
boliviano, porque cuando le va bien, le va bien a todo el país. Es líder en lo
económico y social, pero le falta un proyecto político que dé cuenta de esas
transformaciones. Santa Cruz tiene una gran capacidad de movilización, pero está
fragmentado políticamente en la zona urbana, aunque en las zonas rurales hay una
interesante capacidad política", dijo el economista.
Agregó que el crecimiento económico de la región está concentrado en la venta de
gas y de oleaginosas, lo que equivale al 80% del Producto Interno Bruto (PIB),
que en Bolivia es de $us 9 mil millones, aproximadamente.
Entre las sugerencias que el documento hace a las autoridades del departamento,
destaca la de incorporar el valor agregado (industrializar las materias primas)
con diversificación de productos, zonas productivas y mercados, para así tener
una mayor capacidad de generar empleo en el sector agroindustrial
principalmente.
El PNUD aconseja además incrementar social y territorialmente la base material
del crecimiento económico, para no favorecer un enclave moderno en la región
metropolitana, con desigualdades violentas, rodeada por territorios de atraso y
dependencia.
Cruceños:
más apegados a su región y menos deliberantes
La crisis cruceña es económica, social y también
cultural, señala el informe. Como resultado de la migración, Santa Cruz agrupa a
las culturas aimara, quechua, guaraní y chiquitana, produciéndose un
multiculturalismo que ha reformulado y dado nuevas bases socioculturales en la
cruceñidad. Esa diversidad de actores sociales y la escasa integración de alguno
de ellos al sistema institucional formal, principalmente los migrantes e
indígenas, coloca como fundamental el tema de la deliberación como medio para
construir opciones de desarrollo.
Sin embargo, los cruceños, junto a los pandinos y benianos, son los menos
propensos a deliberar (con un índice del 44%) para encontrar solución a los
problemas. A pesar de la interculturalidad, los cruceños son, después de los
tarijeños, los ciudadanos que se sienten más identificados con su región (64%),
aunque disponen del más bajo índice del capital social (60%), dice el informe.
Fernando Prado / Arquitecto
urbanista
Apostar al Este
para crecer
Concretar las sugerencias que hace este informe
nos permitirá salir del encasillamiento que tenemos en la visión de desarrollo
sobre Santa Cruz y ver más allá.
Debemos darnos cuenta de que la subregión integrada de las provincias del Este,
la Chiquitania y Brasil, pueden darnos un fuerte impulso de competencia
comercial en este tiempo de globalización.
Este trabajo puede servirnos para darnos cuenta de que cualquier avance de Santa
Cruz tiene que apoyarse en sus recursos humanos, por lo que es importante darle
un impulso al desarrollo humano de este departamento.
Eso no significa olvidarse del resto del país a la hora de buscar estrategias
para el beneficio nacional. La base es darse cuenta que somos parte de un eje
troncal representado por Cochabamba y La Paz, además de los otros departamentos
de Bolivia, pero eso no es suficiente si desperdiciamos las potencialidades de
la zona Este del departamento.
Tomando en cuenta ambas cosas, podemos cumplir un mejor papel en favor de la
región y del país, porque podremos consolidar una economía más variada
competitiva y moderna si ampliamos el área de influencia de Santa Cruz.
Para que todo esto se cristalice, las élites políticas y económicas del
departamento deben captar este mensaje y hacer los ajustes que les corresponde a
ellas como dirigencia.
No se puede dejar en el olvido esta nueva visión de desarrollo nacional en la
que el departamento de Santa Cruz está llamado a jugar un papel protagónico.
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