Firma paceña más grande de plásticos se vino a Santa Cruz
Cambios. En El Alto, Plasmar dejó de brillar. La planta ya no luce la gigantografía con su nombre, aunque mantiene parte de sus operaciones
La Prensa
Decisión. La “guerra del gas” que vivió El
Alto en octubre motivó el cambio
Plasmar S.A., la primera industria nacional para
la producción de tubos de plástico e insumos para el sector eléctrico, desistió
de una inversión de 10 millones de dólares para expandir mercados de exportación
a Estados Unidos, armar una planta modelo y convertir a la ciudad de El Alto en
un emporio. Además, trasladó su sede de operaciones a Santa Cruz, a donde se
llevaron las máquinas más grandes y de última tecnología. Su planta ejecutiva
opera en la capital oriental desde hace un par de meses.
¿Qué razones tuvo la empresa para alejar esta inversión millonaria de sus
planes?
Aunque no lo quiso admitir, Reynaldo Morales, gerente general de Plasmar,
sintetizó su respuesta en un solo término, “riesgo de mercado”.
“No se puede invertir 10 millones de dólares con el riesgo de no acomodar la
producción”, declaró a La Prensa desde Santa Cruz vía teléfono.
Lo evidente, sin embargo, es que los acontecimientos sociales y políticos que se
precipitaron el 12 y 13 de febrero y aquellos que derivaron, tiempo después, en
la renuncia del presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, el 17 de octubre, ambos en
2003, precipitaron las decisiones.
La ciudad de El Alto, donde se encuentran las instalaciones de la fábrica
Plasmar, fue sitio de guerra civil en febrero y octubre.
Perdió El Alto, pero también Bolivia, dice Morales, quien puso énfasis en el
hecho de que la inversión era para el país, no para una región determinada.
Aclaró también que la inversión estaba programada para ejecutarse a partir de
2005.
Empleados de Plasmar comentaron a La Prensa que los ejecutivos también optaron
por migrar las decisiones corporativas a Santa Cruz luego de la crisis de
octubre, cuando una turba estuvo a punto de tomar la planta de El Alto.
De hecho, las oficinas centrales se encuentran en Santa Cruz desde hace algunos
meses y el contacto telefónico que este medio tuvo con Morales confirmó este
hecho. La gerencia general está en Santa Cruz. La Paz y El Alto, no manejan ni
deciden nada.
¿Plasmar se fue a Santa Cruz y dejó El Alto?, se le preguntó a Morales para
aclarar la situación y los trascendidos.
“No es así, Plasmar tiene dos fábricas, la de El Alto y Santa Cruz”, afirmó
Morales.
Sin embargo, el ejecutivo admitió que “trasladaron” parte de su maquinaria a
Santa Cruz para aumentar la producción y satisfacer proyectos de expansión que
lograron consolidar en esa ciudad.
“Una o dos máquinas fueron traídas desde la planta de El Alto, pero nada más,
esto no quiere decir que vamos a cerrar la planta en esa ciudad o que hemos
decidido trasladarnos”, dijo Morales.
La Prensa conoció en El Alto que Plasmar no sólo trasladó la maquinaria más
grande y de última tecnología sino que se llevó una primera partida de 18
trabajadores a Santa Cruz para emprender actividades de producción.
La empresa en
cifras y producción
Plasmar S.A. maneja el 70 por ciento del mercado
nacional para la comercialización de tubería de plástico e insumos eléctricos,
informó Reynaldo Morales, gerente general de la empresa.
La producción mensual de la fábrica que opera en El Alto y Santa Cruz llega a
las 1.000 toneladas.
Entre ejecutivos y empleados de planta, Plasmar cuenta actualmente con 120
trabajadores en las ciudades de El Alto y Santa Cruz.
La planta, ubicada en la Avenida Juan Pablo II, en la zona Río Seco,
aproximadamente a 7 kilómetros de la ciudad de La Paz, lucía, hasta el 2003, una
gigantografía en plástico iluminado que identificaba el nombre de Plasmar S.A.
Hoy la planta ya no tiene el letrero y el personal de seguridad y responsables
sólo atinan a decir: “Todo está en Santa Cruz, Plasmar es una sociedad anónima.
Los accionistas mayoritarios se encuentran en Brasil.
Por años la empresa era de propiedad de Fernando Illanes, quien hace poco vendió
el negocio a la brasileña Tigre.
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