Mesa anticipa creación de gobiernos departamentales
Cambio. El presidente busca que las prefecturas dejen de ser apéndices político-administrativos del Estado central
Carlos Morales. La Prensa
Proyecto. Impulsa una ley de descentralización
que se adelante a las discusiones de la Asamblea Constituyente. La meta es que
los prefectos sean elegidos por voto popular y gocen de más autonomía.
El gobierno del presidente Carlos Mesa presentará
en los próximos meses al Congreso un proyecto de ley para la creación de
gobiernos departamentales, en el que podría estar incluida la elección directa
de autoridades.
El viceministro de Fortalecimiento a la Gestión Departamental, Javier Callaú,
explicó que el proyecto de ley establecerá reformas sustanciales a la estructura
administrativa del país para que los departamentos puedan alcanzar mayores
niveles de autonomía, avancen hacia la elección de sus gobernantes y se pueda
definir el régimen de distribución de sus recursos.
Así, el gobierno de Mesa se adelantará en la definición de uno de los temas
centrales de la futura Asamblea Constituyente, que en 2005 podría establecer la
estructura administrativa definitiva del Estado boliviano.
A través de los gobiernos departamentales, el gobierno busca consolidar la
descentralización administrativa y reasignar las competencias prefecturales y
departamentales, señaló Callaú.
"Estamos estudiando cuáles serán esas competencias para que, sin romper el
ordenamiento jurídico constitucional, se pueda dar mayor autonomía a los
departamentos", dijo Callaú.
"Queremos trasladar competencias que son del gobierno central a los
departamentos y municipios, en el marco de una política administrativa nueva",
enfatizó.
La semana pasada, el viceministro había adelantado algunas medidas que, en el
corto plazo, devuelvan a las prefecturas competencias que ˜pese a la Ley e
Descentralización Administrativa˜ actualmente son ejercidas por el gobierno
central.
A través de un decreto, el gobierno habilitará a los Consejos Departamentales a
evaluar y aprobar sus Programas Operativos Anuales (POA), sin que puedan ser
modificados o rechazados por el Ministerio de Hacienda o el Congreso Nacional.
A su vez, el gobierno dará a los prefectos mayores atribuciones para establecer
un sistema de ‘alerta temprana’ que permita negociar con los sectores sociales
de sus regiones, para anticiparse a conflictos sociales. Pero los planes de
mediano y largo plazo de Mesa para las regiones son más ambiciosos. Teniendo en
cuenta la creciente demanda de las regiones por obtener mayor autonomía, el
gobierno pretende crear gobiernos departamentales autónomos de la administración
central.
La idea es reformar la Ley de Descentralización Administrativa aprobada en 1995,
que estableció las bases de la descentralización estatal.
Dicha normativa establecía la delegación de atribuciones técnico-administrativas
a las prefecturas, con el fin de mejorar la eficiencia de la administración
pública en la prestación de servicios a la población.
Eliminar el
cuoteo en las prefecturas
En el corto plazo, el gobierno tiene otras
demandas urgentes. La Central Obrera Boliviana (COB) viene denunciando la
permanencia del ‘cuoteo’ de cargos en las prefecturas, a manos de la ex
megacoalición, lo que está limitando la gestión de los prefectos nombrados por
el Presidente.
"No hay cambios sustanciales. Las prefecturas siguen cuoteadas por el gonismo y
los partidos tradicionales", denunció el secretario permanente de la COB, Pedro
Cruz. Sustentó su reclamo en las denuncias presentadas por las centrales obreras
regionales de La Paz, Santa Cruz y Oruro que, sólo como ejemplo, señalan la
existencia de cargos administrativos que aún están en manos de los partidos
políticos.
"El prefecto Molina, en Santa Cruz, prometió eliminar los ítems ‘fantasma’, pero
nada. En Oruro, la Prefectura está controlada por ADN. Y en La Paz hay denuncias
de que el prefecto Quenta mantiene a militantes del MNR", señaló Cruz. El
gobierno contesta que los prefectos actúan con libertad y no tienen compromiso
político.
|