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| EDITORIAL |
Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Sábado 31, Enero de 2004
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Plebiscito para la sede del Ejecutivo y Legislativo |
La decisión congresal de que el Legislativo sesione temporalmente en la
Capital de la República determinó que inmediatamente, bajo la dirección de los
alcaldes de La Paz y El Alto , se reuniera una asamblea de instituciones paceñas
para oponerse en forma terminante a dicho traslado.
La iniciativa parlamentaria contó con respaldo más que mayoritario. Casi todos
los senadores de la República consideraron que en Sucre podrían legislar y
fiscalizar en un ambiente de total seguridad, libre de los riesgos que contra su
integridad personal y la continuidad del Legislativo le significan
organizaciones sindicales de tendencia autoritaria que allí se arrogan la
representación del pueblo, cuando apenas son la expresión de minorías sometidas
a dictaduras sindicales que las manejan a su antojo, obligándoles a hacer cuanto
les viene en gana, para lo cual disponen de complejos mecanismos de coacción y
control, entre los que cabe mencionar , entre otros, el reparto de fichas de
asistencia a las marchas con bloqueos de calles y caminos a que convocan. ¡Pobre
del humilde ciudadano alteño que no tenga esa ficha en el bolsillo a la hora de
acreditación de sumisiones y lealtades!. Se hace víctima de represalias como la
expulsión del puesto en el mercado ferial o chicotazos en la espalda...
Desafortunada la decisión de los alcaldes Del Granado y Paredes en la dirección
mencionada. Bolivia no es solo La Paz, sino tambien Cochabamba, Santa Cruz,
Chuquisaca, Tarija, Oruro, Potosí, Beni y Pando. El concepto de “pueblo” es una
categoría mayor que alude a los ocho millones de personas que vivimos en este
infortunado país y no solo a los casi dos millones que habitan La Paz, El Alto y
la pampa altiplánica. Del Granado, a quien las encuestas hacían aparecer
relativamente en buen lugar en el cuadro de las preferencias ciudadanas respecto
a las elecciones presidenciales de 2007, quema así imagen y prestigio ante el
resto del país. A Paredes no debe importarle mucho esta eventualidad, toda vez
que él aspira únicamente a consolidarse como líder alteño.
Lo grave es que el episodio crea condiciones favorables para pugnas entre las
regiones que bien podrían poner en riesgo la unidad nacional. Es altamente
previsible que con Chuquisaca a la cabeza, los demás departamentos presionen
para que el Legislativo pueda trabajar en paz y absoluta libertad en la capital
de la República,
Pueden agregar a esta exigencia la del cambio de capitalidad, pues a excepción
de La Paz, en los demás departamentos se afianza la certeza de que la ciudad del
Illimani se convierte cada vez más en toda una rémora para el ejercicio idóneo
del poder político y el trabajo del Legislativo, a causa de sectores sindicales
de orientación autoritaria contra los cuales poco o nada pueden hacer los
hombres del actual gobierno, como tampoco poco o nada pudieron hacer cuantos les
precedieron.
Lo sensato y prudente es que el asunto sea resuelto de modo democrático, como
corresponde en toda sociedad elementalmente civilizada, y no en el marco de
confrontaciones entre regiones que den lugar a consecuencias fatales para el
país y su democracia. Creemos que no solo la sede del Legislativo, sino la sede
del Ejecutivo debe ser objeto de un plebiscito. Que se lo convoque para que el
pueblo defina por voto mayoritario en las urnas, si el Ejcutivo y el Legislativo
permanecen en La Paz o se trasladan a Sucre, cuya capitalidad histórica de una
vez por todas se debe honrar.
Y pueblo, aquel en cuyas manos reside la soberanía, es decir, la capacidad
inalienable e imprescriptible para tomar decisiones que hacen a la marcha y
futuro del Estado, no son algunos sectores sindicales o institucionales paceños.
Pueblo somos todos: los cruceños, benianos, pandinos, chuquisaqueños, tarijeños,
cochabambinos, orureños y chuquisaqueños. Si en el plebiscito el voto
mayoritario favorece a la Paz , que así sea. De lo contrario, que los paceños
acepten y acaten el veredicto popular. Es lo democrático.
Bien harían los parlamentarios, sobre todo los cruceños, de postular la figura
del plebiscito para el fin citado, en el marco de los reajustes constitucionales
que actualmente debate el Legislativo... |
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