Quién dijo que el pacú sólo se reproducía en
los ríos? Al norte de Santa Cruz, entre Okinawa I y II, dos emprendedores
inversionistas han logrado reproducir esta especie a través de inseminación
artificial y con la ayuda de 12 incubadoras. Ahora cuentan con una base de
50.000 alevines y han encontrado una gran demanda en la región.
En un espejo de agua de una hectárea y media, se encuentran los ocho
estanques que hacen de casa de los pacuses que han sobrevivido al proceso de
inseminación y de otras especies como la carpa y la tilapia, aunque éstas
han sido traídas de Argentina e Italia.
Takashi Tonoshiro fue el primero en incursionar en la reproducción del pacú.
Luego se le unió Alan Antezana con sus conocimientos científicos adquiridos
en la Universidad Gabriel René Moreno y ambos dieron luz al ‘Programa
Piscícola Tonoshiro’, en el cual ya han invertido más de $us 30.000 entre
tanques, incubadoras, mallas y material de laboratorio.
Antezana dice que el negocio está en crecimiento al igual que la demanda,
pero advierte que la obtención de los alevines no es nada fácil y, por el
contrario, requiere de tiempo y dedicación en el proceso de inseminación e
incubación.
El primer paso es la selección de los peces reproductores, hembra y macho a
los que se les aplica una dosis de hormonas. Luego las hembras son
despojadas de sus huevos que son puestos en recipientes completamente secos,
que posteriormente son rociados con el semen extraído de los machos.
Una vez fecundados, los huevos se colocan en las incubadoras, que constan
con un sistema de centrifugado que simula los movimientos de un río, por lo
que al cabo de unas 20 horas se tiene la eclosión de las larvas. Después de
que pasan unos cuatro días, las larvas se convierten en alevines y son
pasados a los estanques de tierra. En 10 días más y cuando alcancen entre 4
y 5 centímetros ya estarán listos para la venta.
Llegar a los 5 centímetros es un gran logro. Según Tonoshiro, una vez
puestos los alevines en los estanques, la larva del llamado ‘helicóptero’ se
convierte en su principal enemigo. Esta larva se come entre 20 y 30 alevines
por día, “por eso el especial cuidado”.
“A este tamaño ya se le puede dar seguridad al comprador de que los alevines
van a sobrevivir y van a convertirse en peces grandes y de buena calidad. Se
los comercializa a Bs 1 la unidad y se brinda asesoramiento técnico”, aclara
Antezana.
Más de 30.000 km2 de agua
Bolivia es un país que cuenta con una apreciable riqueza ictiológica a lo
largo de su territorio. Del total de su superficie de 1.098.581 Km2, existen
14.201 Km2 cubiertos de agua (ríos, lagos y lagunas), además de 24.201 Km2
de ciénagas y tierras que tienden a inundarse, y por tanto, de interés como
zonas apropiadas para la producción pesquera y el beneficio inmediato de
numerosos grupos sociales, según datos proporcionados por el Ministerio de
Agricultura.
La explotación en las pesquerías de las tres cuencas hidrográficas
representa un 5% de su potencial permisible. En la Cuenca Amazónica se
encuentra el pacú, tucunaré, bagre, tambaquí, paleta, muturo y sábalo
amazónico, en la Cuenca del Plata, sábalo, dorado y boga, mientras que en la
Cuenca Altiplánica está la trucha, pejerrey, karache, ispi y las bogas.
 |
| Reproductor.
Aquí muestran la forma en que se saca el semen de los peces |
Reproducir el sábalo, una idea que toma cuerpo
Los
buenos resultados obtenidos con el pacú, han llevado a estos dos visionarios
a pensar en grande. Dada la gran demanda de sábalo en Santa Cruz, Tonoshiro
y Antezana tienen un proyecto para reproducir también en forma artificial
esta especie.
“En Argentina ya se han hecho trabajos con el sábalo y nosotros tenemos
proyectado hacerlo aquí. Planeamos llenar de agua unas 300 hectáreas para
armar los estanques”, señaló Antezana.
El mercado es el principal aliento. Según Tonoshiro, la demanda de Semana
Santa es muy atractiva, además de que los pescados que obtengan serán muy
competitivos, más frescos y de mejor calidad que los traídos del Sur del
país.
En la actualidad, además de alevines, el programa también vende carne de
pacú a Bs 19 el kilo, por lo que estiman que el sábalo estaría en precio
mucho menor a este.
Entre los planes del Programa Tonoshiro también se encuentra la venta de
carne de pacú tanto al mercado nacional como al exterior.
Otro de los emprendimientos del Programa, es destinar una parte de las
lagunas para la recreación. En dos estanques ya hay unos 400 pacuses jóvenes
con pesos que oscilan entre 1,8 y 2 kilos. Estos peces sirven para llevar
adelante el llamado ‘pesque y pague’. Las personas que deseen, además de
apreciar cómo se incuban los peces, pueden acceder a las lagunas a pescar y
si tienen suerte, sacar un gran pescado para saborearlo después.
Diego Montenegro / Ministro de Agricultura
El país tiene grandes
potenciales
El país tiene grandes potenciales para desarrollar
la piscicultura, sin embargo esta actividad no es muy explotada. Por ello,
el Ministerio de Agricultura tiene un proyecto piscícola en coordinación con
la JICA, que consiste en fortalecer y potenciar la cría de truchas en el
occidente del país.
Tanto en el occidente como en el oriente hay un gran potencial para la cría
y comercialización de peces, por ello el gobierno tiene un fondo destinado a
dar impulso a la actividad piscícola. También se está trabajando en
proyectos técnicos para apoyar esta actividad.
Me parece importante que existan emprendimientos privados como el de
Okinawa, porque esto demuestra que existen alternativas para aquellos campos
que no son aptos para la agricultura porque se inundan con facilidad y
pueden dedicarse a este rubro.