Demanda marítima afecta
a productos e inversiones
Protesta. Pobladores de la ciudad alteña procedieron a quemar productos chilenos decomisados en los mercados
AFP/EFE. La Paz/Santiago
Reivindicación. Pobladores de El Alto quemaron
mercancías de Chile en protesta por la negativa de ese país de atender los
reclamos bolivianos. Grupo chileno Luksic suspendió proyecto que incluía a
Bolivia
Organizaciones de amas de casa de la ciudad de El
Alto, vecina de La Paz, quemaron ayer manufacturas y frutos de procedencia
chilena como forma de represalia al rechazo de Chile de otorgar a Bolivia una
salida soberana al mar Pacífico.
Mientras, el grupo económico chileno Luksic, encabezado por Andrónico Luksic
Abaroa, decidió postergar un proyecto de inversión turística en nuestro país
hasta que se supere la inestabilidad política y el clima hostil hacia los
chilenos.
El proyecto, vinculado al ferrocarril de Antofagasta a Bolivia, del cual Luksic
posee el 50 por ciento, debía lanzarse a mediados de este año pero el grupo
decidió aplazarlo hasta fines de 2004, informó ayer el diario “La Tercera”.
Un centenar de mujeres, en su mayoría indígenas aimaras, prendió fuego a
mercadería chilena decomisada en el comercio alteño
Productos lácteos y principalmente frutas fueron incinerados sobre la avenida 6
de Marzo, en El Alto, epicentro de la revuelta popular que derrocó en octubre
pasado al presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, por su política de exportar gas
por un puerto de Chile.
“En Bolivia tenemos lindas frutas y buena industria”, gritó una mujer, al tiempo
que sus compañeras, que se identificaron como miembros de una organización
sindicalista, entonaban el himno patrio.
Al grito de “viva Bolivia”, “muera Chile” y “no queremos productos transgénicos”,
la quema, más de carácter simbólico y de advertencia, se verificó una semana
después que la cívica Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) de esa ciudad,
habitada mayoritariamente por comerciantes y artesanos y sede de industrias y
empresas, instruyera a sus afiliados el decomiso en calles de productos
fabricados en Chile.
“Basta de ser el mercado de consumo masivo de productos chilenos”, afirmó otra
mujer que portaba un pancarta en la que se leía la inscripción “Muera Chile
usurpador de América Latina”.
“Como institución cívica, como bolivianos, no podemos permitir que ingresen (al
mercado local) productos chilenos”, dijo Mauricio Cori, dirigente de la Fejuve
de El Alto, la cuarta ciudad más poblada del país y paso ineludible de
mercaderías provenientes de Chile y Perú hacia el mercado de La Paz.
La iniciativa del grupo inversionista chileno, denominada “Atacama Express”,
busca captar parte de los turistas que hacen el circuito entre Machu Picchu, el
lago Titicaca, Tiahuanaco y los salares altiplánicos, explicó el gerente general
del ferrocarril, Miguel Sepúlveda.
El proyecto, que conectará con Perú a través de operadores turísticos,
comunicará los salares de Atacama, Ascotán (en Chile) y Uyuni en Bolivia, y el
lago Titicaca.
El grupo Luksic tiene proyectado invertir un millón de dólares en reconstruir
una antigua locomotora y remozar viejas estaciones ferroviarias.
Una de ellas debería llamarse Abaroa, el segundo apellido de Andrónico Luksic,
cuya madre es de origen boliviano.
El grupo Luksic es uno de los más poderosos en Chile, con inversiones en el
sector financiero, minas, industrias alimentarias y empresas forestales, entre
otros.
Mientras el gobierno de Bolivia estudia colocar aranceles a productos importados
de Chile, en un intento de proteger la industria nacional según el Ejecutivo, la
privada Cámara de Industrias llamó a la población a privilegiar el consumo de
productos nacionales.
EE UU pide que
Bolivia no use el acceso al mar como excusa
Estados Unidos simpatiza con los problemas que
padece Bolivia, pero el país debería dejar de usar su falta de acceso al mar
como una excusa de sus dificultades, dijo Phil Chicola, director de la oficina
andina del Departamento de Estado.
“Simpatizamos con algunos problemas de Bolivia. No simpatizamos tanto de algunas
excusas que ellos eligen”, agregó.
Chicola señaló que si la falta de acceso al mar explicara el subdesarrollo de
Bolivia, “eso inmediatamente le hace pensar a uno sobre lo que pasó con Suiza”.
No obstante, Chicola sostuvo que Estados Unidos estaría dispuesto a ayudar en
encontrar una solución al asunto, pero que primero Bolivia y Chile deberían
llegar a un “entendimiento conceptual”.
“Hasta el momento, ese entendimiento conceptual no está ahí”, señaló.
Mesa: primero el
mar luego las relaciones
El presidente Carlos Mesa reiteró, en una
entrevista difundida ayer, que el restablecimiento de las relaciones
diplomáticas con Chile está sujeto a “una solución definitiva al problema de la
mediterraneidad” del país.
Por su parte, el presidente chileno, Ricardo Lagos, dijo que está dispuesto a
conversar con su colega boliviano, pero sobre “una agenda amplia” y reiteró que
para retomar el diálogo bilateral hay que reanudar las relaciones diplomáticas.
Mesa hizo estas declaraciones en una entrevista con la emisora chilena Radio W,
del Grupo Latino de Radio, que pertenece al grupo español Prisa y que también
fue transmitida en Colombia, Miami, Panamá y México.
“Ocurre que hay que tener relaciones diplomáticas para eso (...) Ahora si se
quiere conversar, hay que tener una agenda de temas para conversar”, subrayó
Lagos.
“La mejor disposición es que todavía estamos esperando la respuesta de Bolivia a
las proposiciones que hemos hecho, y que son muy favorables”, puntualizó Lagos
en alusión a las relaciones diplomáticas pero también a las negociaciones de
libre comercio que Bolivia suspendió.
“Las relaciones son el final de un camino en el que debemos construir una
solución al problema de la mediterraneidad”, precisó Mesa.
El mandatario manifestó que el punto de partida para cualquier negociación entre
Bolivia y Chile debiera ser lo que ambos países trabajaron entre 1975 y 1977.
En esa oportunidad, los dictadores de Chile, Augusto Pinochet, y de Bolivia,
Hugo Banzer, negociaron un acceso al mar a través de un corredor en la frontera
con Perú, a lo que se opuso este último país.
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