Hongo ataca a cerca de 300.000 hectáreas de soya
Observación. Esta es una de las fotos tomadas por el radar Centinela. Los puntos rojos son las zonas infectadas con roya
Gina Pérez Cortez
Enfermedad. Los fuertes vientos y la humedad
ayudaron a propagar el hongo conocido como ‘Roya’. El 80% de las 225.000
hectáreas del área integrada está infectada. En las demás zonas la presencia es
aún menor.
Cerca de 300.000 hectáreas de soya han sido
afectadas por la enfermedad de la roya asiática, vale decir, más de la mitad de
la siembra de la campaña de verano. Según los últimos reportes de los técnicos
de las casas comerciales y de la Asociación de Productores de Oleaginosas y
Trigo (Anapo), el hongo se ha diseminado por toda el área soyera, reportándose
focos de infección en la zona de Chané, La Planchada, Colonia Piraí, Peta Grande
y Okinawa.
En la campaña de verano 2003-2004 se sembraron 572.000 hectáreas de soya,
347.000 en el área de expansión y 225.000 en el área integrada. Según Rudy
Galleguillos, gerente Técnico de Anapo, un 80% de la soya del área integrada se
encuentra con roya, mientras que en las demás zonas la presencia del hongo es en
menor proporción.
“Podemos decir que el hongo está presente en nuestra región, pero ha tenido
mayor incidencia en el área integrada que es Chané, Peta Grande y Okinawa,
mientras que en las zonas secas como Pailón la propagación es mínima”, aclaró
Galleguillos.
La enfermedad causada por el hongo Phakospora Pachyrhizi, apareció en Bolivia
durante la campaña de verano 2002-2003, y hoy por hoy se ha convertido en una de
las mayores preocupaciones de los productores soyeros del departamento.
La presencia en Latinoamérica de este patógeno se produjo en el año 2001, más
propiamente en Paraguay, país que ahora tiene el 100% de sus plantaciones
infectadas con roya. El hongo se propaga por la dispersión de sus esporas
transportadas por el viento, lo que le posibilita recorrer largas distancias y
provocar grandes epidemias. Posteriormente se reportó la enfermedad en Argentina
y en el Estado de Paraná en Brasil.
La roya tiene el potencial para causar daños elevados de hasta el 70% al
cultivo, aunque según los reportes de los técnicos, existen plantas que
presentan diferentes porcentajes de contagio, que van desde un 5 hasta un 30%.
Los técnicos de Anapo aseguran que hasta el momento no se han reportado
pérdidas.
“Vamos a tener que aprender a convivir con esta enfermedad como lo hacen los
agricultores de otros países. Por el momento se han estado haciendo las
fumigaciones en los campos y se han dictado charlas para que los productores
aprendan a controlar la roya a tiempo”, indicó Carlos Rojas, presidente de Anapo.
Rojas dijo que la presencia de roya en los cultivos, encarece los costos
operativos hasta en un 12%, dependiendo si se realiza una o dos fumigaciones.
“Lo importante es que hay la cantidad suficiente de fungicidas y que los precios
internacionales de la soya están buenos y eso nos va a ayudar a compensar los
incrementos que tendremos”.
Fungicidas,
aliados del agro
Los fungicidas se han convertido en los
principales aliados de los agricultores cruceños.
Entre los más usados se encuentra el Priori Xtra que es uno de los fungicidas
más efectivos para combatir la roya. Las características principales de esta
nueva molécula es el resultado de la combinación precisamente de dos grupos
químicos denominados ‘Estrubirulinas y Triazoles’, que permiten bloquear la
respiración y síntesis del Ergosterol debido a la acción combinada de sus
activos.
Por su alto poder residual y mayor periodo de protección, los agricultores
tienen la ventaja de aplicar Priori Xtra, desde el inicio de la floración hasta
el inicio de formación de granos, lo que le otorga amplia sanidad al cultivo y
beneficios económicos directos en su producción.
Centinela, un
radar que previene
La empresa Agripac y la multinacional Syngenta,
vieron la urgente necesidad de implementar el radar Centinela, un programa
continental que presta el servicio de información, monitoreo y asesoría técnica
en el control de las principales enfermedades de la soya.
Centinela, le permite al agricultor tomar las previsiones mediante el sistema de
Alerta Temprana, a la ocurrencia de las enfermedades y de esta forma tomar las
decisiones adecuadas de control.
El programa de monitoreo se basa en la toma de variables meteorológicas, como:
temperatura, humedad relativa y horas de mojado en las hojas, condiciones
necesarias que requieren los patógenos para su desarrollo.
“La información obtenida se envía al centro de procesamiento de datos de
Syngenta, donde se analiza el avance de la enfermedad en las diferentes regiones
del continente apoyados en imágenes de satélites, generando información regional
y local sobre el progreso de la enfermedad. Luego es distribuida por Agripac a
los productores en forma gratuita”, indicó Guillermo Moscoso, ejecutivo de
Agripac.
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