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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Viernes 23, Enero de 2004

../20040123/images/de3.jpgPreocupa la seguridad en Real


Incidente. Esta es la jugada conflictiva en la que Fabio Giménez no quiso patear el córner porque llovían las piedras y botellas desde la tribuna de general


Alcibiades Morón Quinteros

Copa AeroSur. El estadio Juan Carlos Durán quedó chico para el superclásico. Faltó control policial

La capacidad del estadio Juan Carlos Durán y la ausencia de un efectivo control policial desnudaron la falta de seguridad en el clásico que se jugó el miércoles por la Copa AeroSur.
El incidente del partido, cuando el volante de Oriente Petrolero, Fabio Giménez, se resistió a patear un córner por temor a las botellas que cayeron desde la tribuna de general, dejó preocupados a los organizadores del torneo.
Según el Comandante de la Policía, Freddy Soruco, el estadio de Real Santa Cruz quedó muy chico para un clásico cruceño. “Con la misma cantidad de efectivos que tuvimos el miércoles (200 en total), en el estadio Tahuichi, el operativo nos salía un éxito”, dijo.
Soruco se mostró preocupado porque el estadio albo no reúne las condiciones para una masiva concurrencia de espectadores. “La tribuna está muy cerca de los arcos y el hincha enfurecido puede dañar fácilmente a un jugador con algún objeto”, advirtió.
Tras los problemas del miércoles, la policía aumentará de 200 a 250 el número de efectivos para la revancha del próximo domingo.
“Tenemos que ir al estadio para vigilar a los espectadores y controlar los accesos. No vamos a permitir el ingreso de bebidas alcohólicas, botellas, petardos u otros objetos que puedan dañar a las personas”, agregó el comandante.
La postura de Soruco contrasta con la versión de Cristian Meyer, coordinador de la Copa AeroSur, quien indicó que el principal problema fue la falta de efectivos policiales.
“En ambas curvas los policías fueron rebasados por los fanáticos, ya que se entraron unas cien personas sin pagar un peso”, afirmó Meyer.
Los organizadores anunciaron que para el próximo domingo contratarán guardias de seguridad privada y a la Policía Militar (PM) para controlar la seguridad en el estadio albo.
Similar opinión tuvo el árbitro Joaquín Antequera, que tuvo a su cargo el control del clásico. “No pusieron policías en las tribunas para controlar el movimiento de la gente y en la cancha había pocos efectivos para resguardar a los jugadores”.
El réferi afirmó que en la situación presentada con Giménez en el segundo tiempo, “no le podía obligar a que ponga en riesgo su integridad física porque le llovieron unas 20 botellas y piedras”.
Antequera también coincidió con Soruco y Meyer al decir que el estadio de Real quedó muy pequeño para un clásico.
Por su lado, el fiscal de la Policía Técnica Judicial, Oscar Vaca Coria, echó toda la responsabilidad a la Policía. “Les corresponde a ellos hacer la seguridad en los eventos deportivos. Si hay lesionados o heridos, ahí actúa la PTJ haciendo la investigación respectiva”, indicó.
El jurista añadió que no es necesario que un fiscal vaya a meterse al estadio para controlar la seguridad ya que para ello están los policías.
En ese ambiente se espera el choque de revancha entre Oriente Petrolero y Blooming, en el que el equipo verdolaga llega con ventaja porque con el empate habrá asegurado su boleto para la semifinal de la Copa AeroSur.

Fabio Giménez: “Salí por mi seguridad”

El mediocampista de Oriente Petrolero, Fabio Giménez, afirmó que tuvo que alejarse del banderín del corner por su seguridad personal.
“Yo entiendo a los jugadores de Blooming que estaban apurados para que yo patee el córner, pero era muy difícil porque una piedra podía dejarme fuera del partido. Por mi seguridad tuve que salir del lugar. No era por perder el tiempo”, comentó Giménez.
El volante argentino agregó que faltó un poco más de policías en la curva donde estaban los hinchas de Blooming, porque al otro costado, con Oriente, no hubo ningún problema.
Giménez admitió el peligro que hay para los jugadores en el estadio de Real Santa Cruz porque “el alambrado de protección está muy cerca de la cancha y la gente tiene más facilidad para lanzar los petardos y piedras”.
Los jugadores de Oriente Petrolero esperan la revancha del domingo para asegurarse el pase a las semifinales.

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