Lo bajó de las nubes
Dividido. Lorgio Álvarez (izq) fue uno de los mejores en Oriente Petrolero. Carlos Suárez (der), que ingresó en el segundo tiempo, poco pudo aportar en el ataque de Blooming, que perdió el primer clásico de 2004
Miguel Ángel Souza
No estaba muerto, andaba de parrandaSorpresa. Blooming llegó como favorito, pero Oriente fue práctico y se
llevó el primer clásico del año
Blooming saboreó anoche el primer trago amargo de la temporada 2004. La
Academia, que llegaba como gran favorita debido a todas sus incorporaciones,
terminó derrotada por un Oriente Petrolero que sin mucha bulla hizo un buen
negocio.
El 2-0 a favor de los albiverdes marcó el inicio de la Copa AeroSur y también
sirvió para desempolvar la rivalidad entre dos equipos que no se perdonan nada.
Y anoche el que no perdonó fue Oriente. El equipo refinero, que aparentemente no
ha traído refuerzos de gran nivel, le pintó la cara a un Blooming que se
presentó con nueve rostros nuevos.
Un golazo de tiro libre de Fabio Giménez (min. 37) y un remate de Federico
Astudillo (min. 45), le pusieron el sello a un resultado inesperado.
La atención estaba puesta en Blooming, pero el espectáculo lo dio Oriente. Al
equipo albiverde, que mantiene la base de 2003, las cosas le salieron a pedir de
boca.
Viejos conocidos como Giménez, Astudillo, Arana y Álvarez demostraron que están
con las pilas puestas. Las tres caras nuevas del plantel (Pablo Goberville,
Darwin Peña y Augusto Andaveris) se acoplaron sin problemas y pasaron su primer
examen con buena nota.
Lo mejor de Oriente se vio en la primera etapa. Giménez volvió a ser el motor y
Astudillo sorprendió, convirtiéndose en la punta de lanza.
Las constantes escapadas del argentino, por izquierda y derecha, dejaron mal
parada a la defensa rival.
En una de esas llegó el tiro libre. Giménez se hizo cargo y la puso en el ángulo
(m. 37), lejos de las manos de Arias.
Luego vino el 2-0, tras una jugada de Peña por la punta derecha. Andaveris la
paró en el área chica y Astudillo (m. 45) fusiló al arquero.
En el segundo tiempo, Oriente se replegó, le cedió el balón y parte del campo de
juego a Blooming, que se perdió en sus imprecisiones. El partido se hizo
aburrido y los 45 minutos parecieron una eternidad
La Academia sintió eso de ‘estrenar’ nueve jugadores. Al parecer, a los celestes
le falta tiempo para ensamblar sus líneas y funcionar como un verdadero equipo.
A Blooming le faltó un conductor, alguien que ordene las ideas y también a sus
compañeros. Vaca Díez tuvo sus escapadas, pero sus intenciones casi siempre
terminaron en nada. Por ahí alguien dijo que faltó la presencia de Raúl
Gutiérrez.
Lo cierto es que el primer clásico cruceño de 2004 tiene dueño. Aunque el
domingo, cuando se juegue la revancha, puede cambiar de bando. |