El Paraninfo cerró sus puertas para lavarse el rostro
Deterioro. Las butacas tienen 20 años de antigüedad. Serán necesarios $us. 73.500 para cambiar los 420 asientos
José Andrés Sánchez
Refacciones. El Museo de Historia Regional
también presentará cambios
Después de 20 años de trabajo ininterrumpido,
llegó la hora del ‘lifting’ para el Paraninfo Universitario Humberto Parada
Caro. La sala de presentaciones cerró el lunes sus puertas y se mantendrá
clausurada hasta el 24 de abril de este año, cuando se reinaugure en ocasión de
su aniversario.
El total de la inversión asciende a $us. 100.000, repartidos en 14 cambios y
adquisiciones que mejorarán los servicios de la sala de presentaciones más
antigua de la ciudad. Entre las necesidades más apremiantes que tiene el
Paraninfo Universitario se puede señalar el cambio de las 420 butacas, que se
encuentran en total deterioro; la renovación de la consola de iluminación y del
banco de dimmer; la adquisición de una proyectora multimedia para actos
académicos y de una computadora para el manejo del sonido; la instalación de la
sala multimedia y las refacciones en varios ambientes de la sala.
Sólo al recorrer los espacios del teatro se hacen latentes los problemas y
peligros en el Paraninfo Universitario. En las oficinas y camerinos nacen los
caminos de los turiros (termitas), que transitan las paredes del teatro y llegan
hasta el techo de la sala. Las tablas del escenario tienen ya 20 años de
antigüedad y se encuentran en proceso de descomposición, los baños necesitan un
rediseño, mientras que en la platea, las butacas y el alfombrado requieren un
cambio obligatorio.
Jenny Ampuero, directora de la sala, explicó que los costos de las refacciones
tendrán dos vertientes. Por un lado, las recaudaciones del año pasado, que
ascienden a los $us 20.000, serán destinadas en su totalidad a los trabajos de
restauración. Pero, para el cambio de las butacas, que serán diseñadas por una
empresa nacional, los encargados de la sala de presentaciones han ideado una
campaña para sensibilizar a la empresa privada. Es por eso que requieren 12
empresas para que donen 35 butacas cada una, es decir, $us 6.125. Para evitar
posibles malentendidos, las empresas patrocinadoras pagarán el costo
directamente a la fabricante y de esta manera el Paraninfo funcionará sólo como
fiscalizador de los trabajos. La Universidad Autónoma Gabriel René Moreno no
aportará dinero, ya que la administración del Paraninfo debe ser autosuficiente.
Este espacio artístico fue inaugurado en 1958 como Cine Grigotá. Entre el 19 de
agosto de 1971 y el 13 de junio de 1984 mantuvo sus puertas cerradas. Desde esa
fecha no se habían realizado trabajos de mantenimiento significativos.
El público en la
mira
Sin duda, los deterioros más notorios del
Paraninfo Universitario se encuentran en la platea del teatro. Las butacas son
inestables y en algunos casos han sido reemplazadas por sillas. La alfombra que
cubre el piso ya está podrida, lo que le otorga a la platea un olor
característico. Por otro lado, rajaduras en los muros del teatro, rastros de
gomas de mascar y quemaduras de cigarrillos en los asientos y el piso dan marco
a un espacio desolador.
Para la directora, Jenny Ampuero, gran parte de la responsabilidad de los
destrozos se debe al comportamiento del público. “Puedo entender que el tapizado
de una butaca se rompa con el tiempo. Pero que poco a poco vaya perdiendo más y
más esponja no es posible. Incluso hemos encontrado excremento luego de las
funciones”, declaró Ampuero y luego anunció que capacitará al público para
mejorar la conducta.
El Museo de
Historia estrenará una faceta renovada
El Museo de Historia Regional es otro espacio
cultural que trabaja por mostrar un rostro renovado para iniciar sus
actividades.
El año pasado, el museo, dependiente de la Universidad Gabriel René Moreno y
dirigido por Paula Peña, recibió de la organización de la Cumbre Iberoamericana
apoyo en materiales para mantener sus espacios.
En quella ocasión fueron pintadas e iluminadas la sala Armando Jordán y otras de
la planta baja; además, comenzaron los trabajos de pintura del frontis. Debido
al poco tiempo del que dispuso el museo, las mejoras fueron pospuestas hasta
principios de este año, cuando se dio inicio a trabajos menores.
Actualmente se están realizando refacciones como el cambio de piso en la sala de
exposiciones. “Estamos utilizando el material y la forma del piso original, por
lo que mantendremos la estética de este espacio”, aclaró la directora. También
se están realizando refacciones de carpintería en todo el museo.
“La idea es mantener el edificio en constante mantención para que no ocurran
deterioros grandes que pongan en peligro su patrimonio. El único problema
trascendente es el de las tejas, ya que algunas todavía son de 1917”, añadió
Peña, que espera que para fin de mes concluyan los trabajos.
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