Cardenal critica amenazas de más conflictos
Religioso. Pide a los medios de comunicación dar esperanza, y al país, dejar de pedir limosnas y ser más digno
Homilía. Exhorta a no pedir guerra sino paz. Lamentó las inundaciones
En su homilía pronunciada ayer, el cardenal Julio Terrazas, presidente de la
Conferencia Episcopal de Bolivia, manifestó su preocupación por problemas
internos del país, provocados por desastres naturales y amenazas de conflictos
sociales, como por la soberbia de países vecinos en el tema marítimo.
“Hay que escuchar al Señor Jesús en medio del dolor y la desazón de tantos
problemas que empiezan a ventilarse con amenazas de convertir una vez más a
Bolivia en un campo de batalla. Antes que dejarnos seducir por tanto discurso de
división, dejemos que el Señor transforme nuestra vida para que en vez de salir
a las calles a pedir guerra en el país, gritemos paz y unidad para Bolivia, como
lo han hecho los niños en el torneo de fútbol de Tahuichi”, dijo el religioso en
la catedral cruceña.
Agregó que se debe terminar con la discriminación y todo lo que genera división
entre personas y naciones, ya que aquello cierra el corazón y la mente.
Ante los fieles que cada fin de semana acuden al principal templo de la capital
cruceña, señaló que Bolivia necesita optimismo y respeto para no ofender la
dignidad de personas y pueblos, y para que tampoco nos ofendan.
Pidió que los medios de comunicación den más espacio a la alegría “para que la
gente sepa que no todo es tiniebla, que no todo acaba en masacre o en el
crimen”, dijo.
Lamentó la ola de suicidios que se viene dando en Santa Cruz de la Sierra, y
manifestó el dolor que siente la Iglesia cruceña por los damnificados de las
inundaciones en las diferentes poblaciones a orillas del río Grande y en el
resto del país.
“Este Dios no acepta ser utilizado sólo para que pronuncien su nombre al momento
de jurar a sus cargos quienes tienen responsabilidades, sino que es un Dios que
se proyecta entre el pueblo. Nuestra nación requiere la fuerza de ese Dios, no
tanto la de la fuerza de los dólares que nos pueden llover, porque los
organismos internacionales nos creen en la miseria absoluta. Nuestro Dios quiere
que tomemos nuestra voluntad, conciencia y valores para que seamos capaces de
construir todo lo que necesitamos, sin recibirlo como una limosna, sino como
obra realizada con la dignidad por todo un pueblo”, señaló el Cardenal Terrazas.
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