En su discurso del pasado 4 de enero, el Presidente de la República, Carlos
D. Mesa, reiteró su compromiso de realizar una Asamblea Constituyente. Este
mensaje abrió una luz de esperanza para todos los bolivianos que buscan un
cambio que traiga mejores días.
Si bien hay posturas diferentes en torno a la Constituyente, la mayoría los
sectores aseguran que el país es inviable como está y que precisa cuanto antes
una modificación. Entre los temás más urgentes a tocar, según la mayoría de los
sectores, está la desmonopolización de los partidos políticos, la inmunidad
parlamentaria y el tener una posición clara sobre las autonomías. Por un lado,
los empresarios piden que la Constituyente garantice la seguridad jurídica de
las inversiones y las propiedades que son del Estado, como las riquezas del
suelo y del subsuelo. Este sector cree que se debe cambiar, porque hay un modelo
económico pasado. Según la visión empresarial , deben empezar a trabajar los
gobiernos autónomos y dejar al gobierno nacional, sólo las atribuciones que le
compete.
Las organizaciones indígenas y campesinas aseguran que la Constituyente debe
tener la finalidad de recuperar la independencia y soberanía nacional, además de
buscar un modelo social que beneficie a los pueblos y a la comunidad en su
conjunto. También aseguran que es necesario establecer en la Constitución
Política del Estado los derechos económicos, culturales y medioambientales.
Si bien los sectores tienen puntos coincidentes y otros divergentes, lo cierto
es que todos buscan mejores días y esperan un cambio.
Jorge Asbún, doctor en Derecho Constitucional, dijo que la Constituyente es un
medio y no es un fin. “Si la gente cree que la Asamblea dará trabajo o generará
mayor empleo está equivocada. Lo único que dará serán normas jurídicas”, añadió.
Asimismo, aseguró que es imposible que participen todos los ciudadanos, porque
los asambleístas serán representantes de sectores u organizaciones. Por otro
lado, dijo que se debe empezar a discutir cuál es el Estado que se quiere
construir, “pero no con eslogan ni con etiquetas, sino con propuestas
concretas”. ¿Será necesario ir a una Asamblea Constituyente cuando no se están
discutiendo las coincidencias sobre los temas de fondo?, es una interrrogante
lanzada en el análisis. Entre los temas que consideran necesarios en la
Consituyente están el mecanismo de forma semidirecta como el referéndum y
plebiscito, reducir la inmunidad de los funcionarios públicos y
descentralización política.
El analísta político Alvaro García Linera, afirma que los asuntos de la
Constituyente deben basarse en el tipo de economía que requiere el país para su
desarrollo y forma de participación de la sociedad.
Según Linera, en el tema de las autonomías, habrá debate porque existen dos
corrientes, como la cívica y la que tienen los movimientos indígenas. Además
señaló que las comisiones deberán debatir el Estado que quieren y el tipo de
estructura política, “como el federal o el autonomista”
Ricardo Paz, responsable de la Unidad de Coordinación de la Asamblea
Constituyente del gobierno, dijo que su éxito dependerá de la participación de
la población y de los sectores. Paz explicó que la necesidad de realizar una
Asamblea es inminente porque, si no se lo hace por la vía legal, “podría darse
con hechos violentos o hasta por una guerra civil”. Por otro lado, indicó que
los riesgos de realizar una Asamblea pueden ser las confrontaciones, si es que
hay más divergencias que coincidencias.
Jorge
Lazarte / Analista político
Este año no es aconsejable
Primeramente se debe incorporar la Asamblea Constituyente en la Constitución
Política del Estado y lo ideal sería introducirla mediante la Ley de
Necesidades. Luego deben establecerse los procedimientos sobre quiénes y cuántas
personas formarán parte de la Asamblea. Hasta el momento se han realizado cerca
de diez y por lo general se desarrollaron después de golpes de Estado. Este año
no es aconsejable realizar la Constituyente porque hay elecciones municipales y
se pueden llegar a mezclar intereses propios y los electorales.
Entre los temas que estarán en puerta para debatirlos, están el de definir una
estructura del Estado y los principios a través de los cuales van a ser
establecidos. También es urgente debatir sobre el sistema de participación y el
régimen económico.
Juan Carlos
Urenda / Abogado constitucionalista
Es un hecho irreversible
El proceso de la Asamblea Constituyente, por razones políticas y por estar en
el lineamiento de las acciones políticas del Presidente , es un hecho
irreversible. Uno de los puntos que hace que la Asamblea Constituyente no sea
legal, pero sí sea legítima es que la clase política hizo un pésimo uso de esa
reforma constitucional . La prueba es que en 1994 se hicieron unas reformas
tibias y en realidad no profundizaron la democracia, no descentralizaron el país
y no restaron la inmunidad parlamentaria. La Asamblea Constituyente no generará
mayores empleos, más bien engendrará una inseguridad natural, porque las
inversiones esperarán los resultados. La Asamblea no es más que un medio para
formar la Constitución y eso no le garantiza nada a nadie.
Referéndum puede dar pautas para la Asamblea
La realización de un referéndum antes de la Asamblea Constituyente puede
determinar los temas que sean más urgentes de debatir, afirmó el abogado
constitucionalista y corporativo Juan Carlos Urenda.
Según el jurista, en primer lugar se requiere tratar la Ley de Necesidad de
Reforma, la cual debe incluir el referéndum y luego dar lugar a la Asamblea
Constituyente. “La Ley de Necesidades aprobará la despartidización y ahí recién
se podrá pensar en una Asamblea”, expresó Urenda.
Las organizaciones indígenas y campesinas no están de acuerdo con que la
Constituyente sea incorporada en la Ley de Necesidades. El argumento que dan es
que los partidos políticos no son los más indicados para tomar las decisiones
sobre este tema “porque ellos (los políticos) son los responsables de la
corrupción y de la crisis institucional”, aseguró Remberto Gonzales,
representante de los colonizadores.
Este sector considera que los políticos carecen de legitimidad luego de los
sucesos de febrero y octubre del año pasado. “El levantamiento popular fue
contra ese sistema político corrupto y excluyente al que representan y que
quieren mantener los partidos mayoritarios en el Parlamento”.
Para el gerente de la Cámara de Industria y Comercio(Cainco) Oscar Ortiz,
inicialmente se necesita aprobar una reforma constitucional en el Congreso, que
permitirá la realización de la Constituyente en el marco de la legalidad. “La
Constituyente será como otro órgano paralelo al Parlamento”, acotó Ortiz.
El Presidente de la República Carlos D. Mesa dijo en su último mensaje que es
fundamental la aprobación de la Ley de Necesidad de Reforma para que se incluya
la Asamblea, que actualmente se encuentran en consideración en el Congreso
Nacional. “Es lo único que permitirá una Constituyente en el marco de la
democracia”, manifestó.