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Tecnología.
Una fumigadora agropropulsada rocía unas 8.000 hectáreas de soya, en la
propiedad Tamarindo, en Cuatro Cañadas. Con un sistema electrostático
elimina casi instantáneamente los gusanos y malezas |
Soya tendrá un año
extraordinario
Expectativa. Productores estiman un rendimiento de 3 toneladas por hectárea.
Contribuirán el clima y un buen control
Gina Mendía G.
Los productores cruceños, desde hoy se
atreven a anunciar que los cultivos de soya prometen un rendimiento de tres
toneladas por hectárea en la campaña de verano 2003-2004. A dos meses de la
cosecha, los cultivos presentan un desarrollo extraordinario y sin
interferencias.
En las zonas de Pailón y Cuatro Cañadas, aseguran que obtendrán resultados
históricos. “La agricultura siempre sufrió limitaciones de rentabilidad por
los precios internacionales y ahora estamos felices de que en la Bolsa de
Chicago el precio de la soya refleje un ritmo ascendente”, expresó Benjamín
Jiménez, de la propiedad agrícola Tamarindo, con 16.000 hectáreas de soya,
sorgo y otros.
El asesor de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Edilverto Osinaga
anunció un crecimiento de la producción agrícola para los próximos años
entre un 7% y 10%. Según indicó. Tales indicadores permitirán mejorar la
economía del sector, aunque lo ideal sería alcanzar un 14%, tal como se
registraba en la década 1985-1995.
Por su parte, la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo)
proyectó con sentido pesimista cultivar un millón de hectáreas en el año
2013, para lograr una producción de 2,8 millones de toneladas, una tasa de
crecimiento de superficie de un 3,5% y un 6% en producción.
El gerente de Anapo, Rolando Zabala, dijo que si las condiciones tanto
económicas como financieras y de infraestructura son favorables, se perfila
una proyección optimista con un área de siembra para el 2013 de 1,4 millones
de hectáreas y una producción de 4,7 millones de toneladas, lo que significa
un crecimiento de superficie de un 7,5% y una tasa de crecimiento en
producción de un 11%.
La cosecha de soya de verano 2003-2004 empieza el 20 de marzo, pero Anapo
tiene una posición conservadora al estimar un rendimiento de un 1,2 millones
de toneladas. Al hacer una evaluación respecto al rendimiento de las 572,000
hectáreas cultivadas, Anapo señala que será igual a la campaña de 2003, con
un promedio de 2,2 toneladas.
Los precios altos de la Bolsa de Chicago permiten mejorar la proyección, por
lo que se observa con satisfacción en el sector por los buenos resultados,
dijo Zabala.
El ejecutivo de Anapo no puede estimar a cuánto llegarán las exportaciones
en la presente campaña, siendo que en 2003 superaron los $us 370 millones.
Para 2013 considera muy complicado proyectar datos.
“La producción de soya está viviendo momentos muy importantes, pues las
condiciones climatológicas están de nuestro lado para obtener un mejor
rendimiento. Se esperan precios satisfactorios que contribuirán a mejorar la
economía que se deterioró por los efectos del clima”, expresó Zabala.
Bolivia, séptimo productor mundial de soya, aunque muy distante de los
primeros, no puede concentrarse únicamente en los mercados andinos para la
exportación de la soya y sus derivados. El gobierno pretende asumir el reto
de destrabar los mercados, y lo primero que debe hacer es protegerse de
terceros países a los que algunas naciones andinas concedieron preferencias;
un segundo paso es aprovechar las ventajas que Estados Unidos ofrece a
través de los acuerdos comerciales, así como las que Europa aprobó en favor
de Bolivia como país andino.
Los productores se esfuerzan por mejorar la calidad y oferta exportable. El
ministro de Agricultura, Diego Montenegro señala que la deficiencia de los
servicios a la producción repercute en el insuficiente desarrollo de las
organizaciones de productores, sobre todo, en el sector tradicional “donde
las asociaciones están eclipsadas por entes que poco tienen que ver con la
producción”.
La autoridad analiza que el insuficiente desarrollo de los servicios
financieros rurales obliga a los productores a financiarse exclusivamente
por deuda. Por otro lado, el mercado industrial que compra insumos
agropecuarios debe retener a su proveedor exento de impuestos un 8% sobre el
valor total de la materia prima y sufre la pérdida de competitividad en esa
proporción. La pérdida productiva es por
inseguridad jurídica La pérdida de la capacidad productiva
de la tierra es causada por la inseguridad jurídica en la propiedad y por el
deterioro de los recursos naturales, producto de las inadecuadas prácticas
agropecuarias, sostiene Diego Montenegro, ministro de Agricultura.
Señala que sólo una pequeña proporción del territorio nacional tiene aptitud
para la agricultura intensiva, es decir, entre un 2% y 4%. Además, entre un
50% y 60% sirve para la agropecuaria extensiva. El uso de las tierras de
manera contraria a su aptitud produce su degradación, limita su capacidad
productiva y restringe la superficie laborable.
El gobierno reconoce que el acceso problemático a la propiedad de la tierra
se agrava por la inseguridad jurídica de la tenencia, reduce los incentivos
a las inversiones productivas y no permite estructurar políticas de manejo y
administración de los recursos naturales.
Por otra parte, afirma que en la estructura agraria subsisten la parcelación
y concentración junto a severas restricciones al ejercicio del derecho a la
pequeña propiedad y a la propiedad comunitaria.
Opinión
Demetrio Soruco
Aumentará
50.000 has. el rubro estrella Habrá un crecimiento en la
producción agrícola desde el presente año, siempre y cuando no se presente
la crisis económica del año 1998; siempre y cuando tengamos nuevos mercados.
A partir de este momento, en varios rubros ya requieren mercados externo, ya
sea como materia prima o como producto elaborado. Las condiciones
climatológicas son muy incidentes, y por ello hay que tomar en cuenta.
Posiblemente tengamos una cosecha récord. Este año podemos llegar a 1,5
millones de hectáreas cultivadas de soya y en los próximos cinco años
obtendremos casi 2 millones.
Vamos a incrementar 50.000 hectáreas del rubro estrella, pero no acontecerá
lo mismo con otros productos como la papa, el maíz que ya tienen el mercado
interno copado. La soya siempre tendrá un crecimiento ilimitado, sólo en
caso de que cayera el mercado externo sufrirá una disminución.
El ALCA no favorece a Bolivia y todos los países industrializados velan y
empujan por un ALCA que perjudicará a los países pequeños. En la última
cumbre de Presidentes Iberoamericanos pedimos que se hable con igualdad de
condiciones. Por ejemplo, Estados Unidos, Japón y la Comunidad Europea deben
ser más conscientes sobre el millonario subsidio que realizan a su
producción.
Hemos visto que Bolivia no puede quedarse marginado del ALCA, pero los
gobiernos deben hacer lo posible en postergar la constitución del ALCA. No
sabemos cuánto tiempo o cuál será el plazo de apertura, pero deberá ser
hasta que el gobierno boliviano brinde las condiciones necesarias, o consiga
que los países industrializados disminuyan los subsidios. Cadaná, Brasil y
Argentina ya están hablando un mismo lenguaje de rechazo al subsidio a la
agricultura. Otra gran aspiración de los productores bolivianos es lograr
que el rendimiento de la soya sea similar a la de Estados Unidos y Brasil.
Si bien vemos lejos al ALCA, consideramos necesario trabajar en dos frentes,
el primero sería negociar los aranceles, y segundo, elaborar una estrategia
de competitividad pues los países grandes en algún momento van a eliminar
los aranceles que tanto afectan.
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