Mesa dispuesto a iniciar el diálogo directo con Chile
De paso. El prefecto Carlos Hugo Molina acompañó al Presidente en Santa Cruz
Carlos Orías B./Agencias
Mar: próxima ofensiva será en la OEADemanda. El Presidente considera que después
de Monterrey, el tema ingresó a la agenda regional y que la sociedad chilena
‘tomó conciencia’ del problema. Relaciones diplomáticas al final del camino,
volvió a decir
No hay espacio para resentimientos. El presidente
de Bolivia, Carlos Mesa, afirmó ayer en sus primeras declaraciones públicas
después de su participación en la Cumbre de Monterrey que continúa dispuesto a
establecer un diálogo directo con el gobierno de Chile para buscar una solución
a la demanda boliviana de una salida soberana al Pacífico.
En sentido contrario, desde Santiago, la canciller chilena Soledad Alvear
explotó lo que en su país se percibe como debilidad interna del presidente Mesa
y ayer dijo que el mandatario “necesita colaboración (...) por los días
convulsionados que ha vivido Bolivia”.
En otra reacción del gobierno chileno, ayer el ministro portavoz de Lagos,
Francisco Vidal, reiteró que Santiago no tiene problemas pendientes respecto a
la soberanía con Bolivia. “Vamos a mantener siempre la voluntad política
expresada por el presidente Lagos en Monterrey: en el tema de soberanía no hay
temas pendientes”, recalcó.
Tras el cruce verbal con Lagos, el gobierno espera el próximo cónclave
continental, la Cumbre de la Organización de Estados Americanos, en Quito, como
oportunidad para volver a insertar el reclamo territorial en la agenda
internacional.
En Monterrey “encontramos una conciencia de las naciones participantes de que
efectivamente hay un tema que resolver”, afirmó el Presidente. Además, “la
sociedad chilena toma conciencia de la naturaleza del problema, y hay sectores
allá que consideran que éste es un momento adecuado para buscar una solución
definitiva al tema” agregó.
Mesa pernoctó en Santa Cruz, luego de retornar con retraso al país en el avión
presidencial de Panamá, por un desperfecto en la aeronave presidencial
boliviana, el FAB-001.
La primera gira presidencial del año tuvo como etapas México, y Guatemala, donde
el mandatario asistió a la posesión de Oscar Berger como presidente de ese país.
El mandatario manifestó que, pese al disgusto del gobierno chileno, Bolivia
seguirá presentando en todos los foros internacionales su demanda de solución al
problema marítimo a través de un acceso soberano y económicamente útil.
Mesa emprendió viaje a La Paz a media mañana y ya en la capital volvió a abordar
el tema. En un recuento de lo avanzado en las últimas dos semanas, explicó que
“con el mensaje del 4 de enero, marqué una línea coherente con la política de
Estado de Bolivia en un aspecto fundamental de nuestras relaciones
internacionales: la reivindicación marítima”.
Antes de Monterrey, “el gobierno pidió a través de los canales regulares una
reunión bilateral con el presidente Ricardo Lagos, que lamentablemente no fue
aceptada”.
El Presidente recordó que esta decisión contrasta con el criterio defendido por
Chile de que el tema es bilateral y “forzó a colocar ante la consideración del
plenario de la Cumbre el tema de nuestra reivindicación”.
Respecto al ofrecimiento de su colega chileno en Monterrey de restablecer las
relaciones diplomáticas entre los dos países ‘aquí y ahora’, el presidente
explicó que Bolivia, “como nación de paz tiene como objetivo el restablecimiento
(...) pero tenemos una visión distinta, la reanudación no es el comienzo sino el
final de la negociación que ojalá llegue a un acuerdo definitivo”
Mesa aseguró que una solución a la demanda boliviana forjará “un destino común”
para el oeste de Bolivia, el sur de Perú y el norte de Chile.
A manera de balance, afirmó que ahora es “absolutamente evidente que sí existe
algo pendiente entre Bolivia y Chile (...), y el propio Presidente de Chile en
su respuesta estaba aceptando de manera clara que sí hay algo pendiente, a pesar
de que decía que no”.
Adicionó como un logro de la diplomacia boliviana el hecho de que la comunidad
internacional “se ha dado cuenta de que hay algo pendiente entre Bolivia y
Chile”.
Esta materia sin concluir está, según Mesa, vinculada no sólo a la crisis
boliviana de octubre, sino a la construcción de un “escenario de equilibrio,
fluidez e intensa relación en Sudamérica que pasa entre otras cosas por la
solución definitiva del problema marítimo boliviano”.
Mesa también comentó su reunión bilateral con el presidente de EE UU, George W.
Bush, quien en Monterrey ofreció respaldo a la democracia boliviana, y a los
“esfuerzos que estamos haciendo en este momento difícil para el país”.
Mesa destacó la respuesta positiva de Bush a su propuesta de concretar un
tratado de libre comercio con EE UU, en la perspectiva de que en 2006 terminan
las ventajas del Atpdea para el sector boliviano de manufactura.
El Presidente
destacó el apoyo de Perú
El Presidente de la República destacó sin
reservas la posición ‘positiva, constructiva y creativa’ de Perú con respecto al
reclamo boliviano a Chile.
En México se entrevistó con su par peruano Alejandro Toledo, quien le reveló que
“la posición peruana es mirar con actitud positiva la situación boliviana, sin
obstrucciones o negativas”.
“Perú dará una respuesta constructiva en el caso que una eventual negociación
entre Chile y Bolivia incluyera territorios que antes fueron peruanos”, dijo
Carlos Mesa
El gobierno de Perú ha afirmado que el conflicto boliviano chileno es de
carácter bilateral y aclaró que, en virtud del tratado de 1929 con Chile, fijará
una posición en caso de que una eventual solución a la mediterraneidad de
Bolivia implique territorios que pertenecieron a su soberanía antes de 1879, es
decir Arica e Iquique.
Por su parte, Chile tomó con ‘mucha tranquilidad’ el hecho de que Argentina
‘entienda’ que la demanda de Bolivia de recuperar una salida al mar por
territorio chileno es una cuestión ‘bilateral’ entre La Paz y Santiago.
Así lo expresó ayer la ministra chilena de Defensa, Michelle Bachelet, quien
realiza una visita oficial a Argentina para recibir la fragata Almirante
Williams, adquirida al Reino Unido por la Armada de su país.
El gobierno de Chile sostuvo ayer que soslayará las críticas del presidente
venezolano Hugo Chávez al rechazo chileno de ceder territorios a Bolivia.
“No vamos a caer en el juego de epítetos a que él (Chavez) nos lleva, porque en
ese juego parece no tener límites”, manifestó el Ministro del Interior, Jose
Miguel Insulza. “No tendría sentido que respondiéramos todos los días cada
declaración que hace”, agregó.
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