Inundación. Dejan sus casas en Puerto Pacai
Resignación. Pedro Pinto Salvatierra tuvo que dejar la casa, que comparte con su hermana y cinco niños, además de sus cultivos de yuca y maíz
Jorge F. Arancibia Siles
Como muy pocas veces se había visto en la zona, una riada que llegó a las dos
de la madrugada no dejó dormir a los habitantes de la comunidad de Puerto Pacai,
ubicada a 130 kilómetros al noreste de la ciudad y asentada sobre la orilla del
Río Grande, quienes tuvieron que abandonar sus casas, sin llevarse nada, esto
por temor a que las aguas arrasen con todo a su paso.
El estado de alerta estaba en nivel 5 (la escala es del 1 al 7, y el nivel 5
significa movilización), ya había sido declarado desde temprano por las
autoridades de la Prefectura, quienes de inmediato movilizaron al personal de la
Fundación SAR (Salvamento y Rescate) y maquinaria de Searpi y del Servicio
Prefectural de Caminos, a las comunidades que son más propensas a sufrir
inundaciones, como Puerto Pacai, Nueva Aurora, Pailón, Limoncito y otras que
están cerca del río.
Runny Callaú, que comanda al grupo de jóvenes voluntarios llegó a la zona en la
madrugada, y de inmediato junto a su gente, ayudaron a la evacuación de más de
60 personas, entre ellos niños, mujeres y ancianos, que deberán dormir en
tiendas de campaña, hasta que las aguas bajen.
En pocos minutos, las aguas se apoderaron de las casas y sembradíos que se
encuentran junto al río y poco faltó para que éstas inunden la comunidad, donde
viven alrededor de 80 familias y cuyo ingreso económico depende de los vehículos
que usan los pontones para cruzar a la otra banda del río.
Algunos kilómetros río abajo, las aguas rompieron un dique de contención y
amenazan con inundar 2.000 hectáreas de sembradíos de soya.
Hay maquinaria en la zona realizando trabajos para evitar otras inundaciones.
Productores sin semilla
El ministro de Asuntos Campesinos y Agricultura, Diego Montenegro, informó de
que ‘desgraciadamente’ no hay semilla de soya para entregar a los agricultores
de Santa Cruz afectados por las inundaciones. Para los arroceros tampoco, pero
explicó que, para estos últimos, se analizará el uso de semillas seleccionadas.
Al respecto, el presidente del sector arrocero cruceño, Bernardo Yupanqui,
señaló que de las 15.500 hectáreas inundadas, un promedio de 2.000 pueden ser
utilizadas para la siembra porque el nivel de agua bajó. "Tenemos 10 días como
máximo para volver a sembrar arroz de ciclo corto”, dijo.
Según el gerente de Anapo, Rolando Zabala, hasta hace cuatro días, se
registraron 3.500 hectáreas de superficie sembrada perdida. "Ya no podrán
sembrar porque ya pasó su tiempo”, afirmó./GL
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