Pablo Osorio ganó el Premio de Cuento
Letras. Lo obtuvo un orureño de 18 años. EL DEBER lo premiará con $us 500 y la publicación
Liliana Colanzi
El Premio Nacional del Nuevo Cuento Breve, organizado por EL DEBER, eligió
ayer a su ganador entre los 109 postulantes de todo el país. El jurado,
conformado por Edgar Lora, ejecutivo de la editorial La Hoguera, Claudia Bowles,
licenciada en Letras y Roberto Dotti, editor de Escenas, decidió otorgar el
premio al orureño Pablo Enrique Osorio Abud, de 18 años. El cuento ganador
titula En sueños y narra la historia de una chica que fantasea con su príncipe
azul. “Es una especie de Penélope moderna que diseña su amor idealizado”,
comenta Lora.
Asimismo, el jurado otorgó menciones a Vania González Rodríguez y Maité Sandoval
Gutiérrez, ambas de Santa Cruz de la Sierra, por los relatos La ventana de Aura
y Sin rumbo, respectivamente. El cuento ganador y las dos menciones serán
publicados en el transcurso de los próximos sábados en el suplemento Brújula de
esta casa periodística.
El concurso, que va por su sexta versión, reunió a 109 participantes entre 16 y
18 años, de los que fueron descalificados 34 por no cumplir con los requisitos
de la presentación (no llevar pseudónimo, no señalar los datos personales del
autor, no corresponder al rango de edad indicado, etc.)
El jurado coincidió en que se repitieron algunos temas. “Hay algunas constantes
en las temáticas, y una de ellas parece ser la de los conflictos personales y la
búsqueda del propio destino. Extrañé el vuelo y la creación fantástica, el
cuento más inventivo, que se arriesgue con otro tipo de realidades. El tema de
las rupturas o abandonos familiares parecería que pone un freno, en vez de
servir como estímulo”, opinó Bowles.
Por su parte, Edgar Lora sugirió categorizar por edades a los jóvenes entre 15 y
16 años y a los que tienen entre 17 y 18 años, ya que los niveles de redacción,
estilo y contenido de estos dos grupos son diferentes. También subrayó la
necesidad de ofrecer talleres de redacción a los profesores de colegio, que son
los responsables de incentivar y corregir la narrativa de los estudiantes.
Roberto Dotti señaló que la mayor parte de los cuentos fueron abordados desde
una perspectiva deprimente, angustiosa y solitaria, y que le llamó la atención
la ausencia de argumentos de estilo humorístico o chispeante, lo que hablaría de
un sentimiento de tristeza dentro de la juventud. También deploró el escaso
hábito de lectura que se infiere por lo precario de las narraciones.
El premio y las menciones serán entregados en los primeros días de febrero junto
a los ganadores del Concurso de coros navideños que organizó EL DEBER en
diciembre pasado.
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