Preocupa a la región
la democracia boliviana
Bienvenida. El presidente Mesa fue recibido por el mandatario anfitrión Vicente Fox, horas antes de comenzar la Cumbre
Carlos Orías B./Agencias
Demanda. El primer round en Monterrey fue para
recordarle al Presidente los problemas que tiene en casa. Chávez reafirmó su
apoyo a la demanda marítima, Lagos la relativizó.
Puerto de Arica será licitado en perjuicio de
las exportaciones
Es el único país al que quitaron acceso
Aún no hay humo blanco en Monterrey
El primer día de estancia del presidente Carlos
Mesa en Monterrey, donde anoche fue inaugurada la Cumbre especial de las
Américas, sirvió para contrastar su agenda con la de los otros 33 gobernantes de
la región que, como él, atienden a la cita en un momento de tirantez entre
Latinoamérica y EE UU.
El presidente Mesa, dijo ayer que Bolivia saldrá fortalecida de la cumbre
hemisférica en Monterrey, mientras el mandatario venezolano, Hugo Chávez,
reiteró su respaldo a la demanda boliviana para una salida al mar. “Toda mi vida
insistiré en el apoyo al mar de Bolivia”, dijo Chávez antes del inicio de la
Cumbre. “No es nada personal, ese mar no es mío, con todo respeto a los
chilenos”, añadió.
La prensa chilena señaló el fin de semana que Chávez nunca perdonó al gobierno
de Lagos por el apoyo que se apresuró en dar su embajador a los golpistas que lo
derrocaron brevemente en abril de 2002. “El gobierno de Chile prácticamente
reconoció el golpe y yo me quedé callado”, dijo Chávez en esa ocasión.
Pero el primer día fue de éxitos limitados. La agenda regional expresa la
preocupación de los gobiernos latinoamericanos por el rumbo de la democracia en
Bolivia y en Venezuela, y las voces más sonoras en Monterrey fueron las del
mandatario anfitrión, el mexicano Vicente Fox y de su colega estadounidense
George W. Bush.
Mesa no cosechó nuevos apoyos para la demanda marítima boliviana, pero recibió
la confirmación de que Fox y Bush codirigirán este viernes la reunión del grupo
de apoyo a Bolivia en Washington.
Este grupo de países, del que no participan ni Perú ni Chile, está conformado
por Argentina, Brasil y Uruguay, el Programa para el Desarrollo de la ONU, la
Corporación Andina de Fomento y 11 países desarrollados ‘donantes’ (entre ellos
Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y España).
Respecto a la demanda marítima, el Departamento de Estado de EE UU reiteró
mediante un comunicado que el tema es bilateral entre Bolivia y Chile, pero se
ofreció a apoyar negociaciones que surjan entre ambas naciones.
“Estados Unidos está dispuesto a apoyar la solución que surja de las
negociaciones entre los gobiernos chileno y boliviano y está en conocimiento de
las varias propuestas e ideas que se están elaborando recientemente”, indicó.
“La Embajada de Estados Unidos en Bolivia reconoce que histórica y políticamente
el tema marítimo es un asunto muy importante y prioritario para los bolivianos”,
concluyó el texto.
Igualmente cauto fue el presidente peruano Alejandro Toledo, con quien Mesa tuvo
ayer su primer encuentro bitateral de importancia -el otro es el de hoy con el
presidente Bush-.
El presidente Toledo, repitió ayer lo que la cancillería de su país había dicho
la semana pasada: que la posición de su país en relación a la posibilidad de que
Chile acepte conceder una franja a Bolivia en la zona de Arica, será ‘positiva y
constructiva’, en apego al tratado de 1929 entre Lima y Santiago.
“La actitud del presidente Toledo y del presidente Chávez marcan una visión
correcta del futuro”, comentó Mesa.
La contraparte de Mesa en Monterrey, el mandatario chileno, Ricardo Lagos, dijo
en tanto que existe una agenda más amplia entre ambos gobiernos, que la
discusión sobre la cualidad marítima de Bolivia. Hay “un abanico enorme de temas
de la relación de dos países y creo que es la única forma de entender cómo son
las relaciones en un mundo moderno.
Chile y Bolivia negociaron en 2003 un Tratado de Libre Comercio (TLC), pero las
conversaciones fueron virtualmente congeladas por el gobierno en los últimos
meses del año pasado, en coincidencia con el acaloramiento de las declaraciones
sobre el tema marítimo, tanto entre los gobiernos concernidos, como de
mandatarios y personalidades extranjeras.
Chile insiste en que las tratativas para un pacto comercial son el mejor camino
para un acercamiento.
El presidente Carlos Mesa, asistirá en la mañana de hoy a las sesiones de
trabajo de los presidentes que participan de la Cumbre americana.
A las 12:00 (Bolivia) se reunirá con el presidente estadounidense George W. Bush.
A las 15:00 está prevista la disertación del primer mandatario ante el pleno de
la Cumbre.
Amenaza de
huelga en el Congreso
El tema marítimo causa polémica en el Parlamento.
Algunos partidos lamentaron y criticaron que no se haya realizado una
extraordinaria sesión congresal para analizar esa problemática. El Movimiento al
Socialismo (MAS) amenazó con iniciar una huelga de hambre si la presidencia del
Congreso no convoca a los legisladores esta semana para tratar la salida al mar.
Pese a esas amenazas, el gobierno del presidente Carlos Mesa, informó que pidió
al presidente del Congreso Nacional, Hormando Vaca Díez, una sesión especial
para que el canciller, Juan Ignacio Siles informe, con carácter reservado, sobre
los resultados de la cumbre de Monterrey.
La semana pasada, Vaca Díez determinó convocar a una reunión de la Comisión de
Congreso para emitir un comunicado de apoyo a Mesa, en respuesta a las últimas
declaraciones del Parlamento chileno.
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