Alcides Vadillo Pinto: «Se nos viene la guerra por la tierra»
Decisión. Alcides Vadillo sostiene que se regirá por lo que dice la Ley INRA
Daniel Castro Saavedra
Director Nacional del INRA. Critica el retraso que hay en los trámites de
titulación. Para lograr cambios propone el pago a los funcionarios del INRA por
resultados y no por mes. Este año los conflictos serán por la tenencia de
tierras y apuesta a sofocar la tensión con una gestión transparente y
participativa.
Alcides Vadillo Pinto fue designado por el presidente Carlos Mesa en
reemplazo de René Salomón. No le preocupan las críticas de algunos sectores por
su nombramiento porque lo asume como una preocupación por mantener la
institucionalidad en la búsqueda de un director que no sea interino. Comparte el
criterio, pero explica que hasta que el Congreso designe al titular del INRA no
puede quedar acéfala la delegación responsable del saneamiento de tierras. Hoy
mantendrá reuniones con los representantes de los ganaderos, la CAO, los
campesinos, indígenas y el Comité Cívico.
- ¿No afectará su desempeño su elección a dedo por parte del Presidente?
- No es la primera vez que sucede en el INRA, en realidad el único
institucionalizado ha sido René Salomón, los tres anteriores fueron designados
por el presidente. Lo mismo sucede en las direcciones departamentales, tienen el
mismo carácter de interinos, a excepción de Beni. Sé que no es lo mejor de cara
a la credibilidad institucional, pero es un tema de responsabilidad del gobierno
y yo lo asumo. En ningún caso esto cuestiona la legalidad ni la legitimidad. Es
más, pido a los sectores sociales ligados a la tierra que soliciten al Congreso
una pronta convocatoria para la institucionalización del cargo.
- ¿En qué estado encontró el saneamiento de la tierra?
- Hay un retraso muy grande en seis años de funcionamientos del INRA. Creo que
aquí entra un factor que más que la politización es atribuible a la ineficiencia
de los funcionarios públicos. Puede ser que se haya dado la elección del
personal con criterio más político que técnico; desde ese punto, comparto que se
haya seleccionado a la gente sólo por relaciones parentales o de tipo político,
entonces, los resultados no son óptimos porque no existe pericia y capacidad
profesional. Pese a eso existen 30 millones de hectáreas en proceso de
saneamiento en el país.
- ¿Qué le preocupa más?
- Nos preocupa la seguridad jurídica porque no sólo implica la correcta
aplicación de la ley, sino también la celeridad procesal. El Servicio Nacional
de Reforma Agraria fue intervenido en 1992 y uno de los argumentos fue la demora
en los trámites agrarios. Hoy tenemos en el INRA el mismo problema, hay trámites
con seis años de atraso y esto no puede seguir porque estamos generando
inseguridad jurídica. Y no es un tema de procedimiento, sino que tiene que ver
con la actitud dilatoria de muchos funcionarios.
- ¿La politización del INRA es el principal problema?
- No es el hecho de que haya funcionarios nombrados por criterio político sino
la falta de transparencia y demora en los procesos de saneamiento. Eso es lo
grave porque a partir de allí es que hay sectores, como los Sin Tierra y otros,
que se organizan para tomar decisiones amparados en la falta de credibilidad en
la institucionalidad y en la legalidad y comienzan a asumir acciones de hecho
que ponen en riesgo la paz social y el que se siente agredido reacciona de la
misma forma.
- ¿Existe la posibilidad de que haya enfrentamientos por la tenencia de tierra?
- Hace dos años tuvimos la guerra del agua, hace dos meses la guerra del gas y
lo que se nos viene es la guerra de la tierra si no actuamos de manera rápida y
transparente basados en la legalidad. La ley INRA fue la base de consenso a la
que llegaron los diferentes sectores ligados a la tierra en 1996. Ese punto de
consenso es el que me comprometo a aplicar de manera irrestricta. Hemos
detectado que existen algunos sectores que se están armando para defenderse de
posibles avasallamientos y eso nos preocupa.
-¿Cómo hará para frenar los conflictos que se vienen?
- Apegados a la legalidad que es lo único que garantiza el derecho de todos. Me
manejaré con la Ley INRA.
- ¿Y en lo operativo?
De dos maneras: generar mecanismos que nos permitan mostrar ante los usuarios
del servicio del INRA una institución creíble. Hay niveles en el INRA que se
manejan con secretividad y esto no debe continuar porque produce desconfianza.
Vamos a generar una administración transparente con participación y control
social. No vamos a negar el derecho a la defensa que tiene una persona que se
siente afectada. La otra manera será el de acelerar los procesos de saneamiento
y titulación de tierra en tiempos prudenciales.
- ¿Cómo se logra dar ese paso a la eficiencia?
- Tiene que pasar necesariamente por un proceso de selección de personal. Que la
gente tenga capacidad, conocimiento, pericia en el tema y el pago por
resultados. No se puede seguir pagando de manera mensualizada cuando no se ven
frutos. He instruido a la dirección del INRA nacional que se cambien los
términos de referencia para pagar con relación a resultados. Si no hay avance no
hay salario.
-¿Ya no habrá empleados sino contratados?
- Existen los empleados con servicios públicos que cumplen funcionen
administrativas y aquellos que son pagados por proyectos de cooperación como
consultores por tiempo. Este tipo de contratos serán modificado para unir el
factor tiempo, pero le agregamos el resultado para hacer efectivo el pago.
- ¿Habrá revisión de los títulos de propiedad rural?
- He instruido que se revisen los títulos de propiedad de las haciendas de más
de 10.000 hectáreas para garantizar que fueron habidas de manera lícita.
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