Los entes civiles se fortalecen después de las movilizaciones
Marcha. A diferencia de otros años, en esta ocasión, los trabajadores coparon las calles paceñas, y esta vez no se rindieron, en su pedido contra la no venta del gas
Roxana Escóbar N.
Conflictos. Los entes que encabezaron las
protestas y bloqueos reconocen que se han fortalecido. El Alto piensa
proyectarse políticamente. Advierten que ahora los gobernantes tendrán que
tomarlos en cuenta
La Central Obrera Boliviana (COB), Federación de
Juntas Vecinales (Fejuve) y comités cívicos se fortalecen después de las
movilizaciones sociales desatadas en el país.
No hay duda que estas tres instituciones desarrollaron un papel protagónico en
la mayor crisis social que enfrentó Bolivia en los últimos años.
Pese a que ex dirigentes, políticos y analistas, vaticinaron que la entidad
obrera atravesaba su última crisis, reflejada en la división interna, el poco
poder de convocatoria y de las reivindicaciones laborales, demostró lo
contrario.
Jaime Solares, su máximo dirigente, ya lo había advertido en agosto pasado,
cuando prometió revivir la entidad de los trabajadores y volverla combativa,
ofensiva y contestataria al gobierno. “Hoy con una COB netamente revolucionaria,
los trabajadores tienen que tener toda la certeza de que esta organización no
volverá a tener diálogos interminables y de cansancio, porque todos estamos
compactados contra la crisis económica que sufre el país”, aseguró.
Detrás de las movilizaciones de los pobladores de la ciudad de El Alto, estaban
catorce dirigentes de Fejuve a la cabeza de Mauricio Cori.
Los políticos pensaban que el movimiento se iba a debilitar en dos o tres días y
se acababa el cuento; sin embargo, teníamos la confianza de todos los pobladores
de El Alto y una estrategia bien planificada tomando en cuenta hasta los puntos
más vitales. Así que hemos ubicado las casas de los ministros, militares y de
los policías, expresó Cori para explicar el éxito logrado en el poder de
convocatoria de las manifestaciones.
Advirtió que a partir de la fecha nadie podrá hacerse la burla de los alteños y
que sus demandas deben ser atendidas en forma inmediata y que cualquier partido
gobernante tiene que pensar dos veces antes de lanzar decretos en contra de los
pobres y de todo el país.
Dijo que hoy en un ampliado se debatirá la creación de un partido político con
una estructura distinta a los actuales, ya que Fejuve no cree en las tiendas
políticas tradicionales, tampoco en el sistema neoliberal y mucho menos en los
dirigentes indígenas Evo Morales y Felipe Quispe.
Por su parte el dirigente cívico de Chuquisaca, Moisés Tórrez, aseguró que el
rol desarrollado por los entes cívicos en esta oportunidad ha sido histórico, ya
que casi siempre eran los últimos en pronunciarse ante un conflicto, y en otras
ocasiones, algunos lo hacían en forma ambivalente.
“Creo que hemos decidido jugar ese rol debido a que en la promulgación de la ley
de descentralización no ha existido una representación adecuada y tampoco una
desconcentración eficiente, y necesitábamos que las regiones empiecen a tomar
decisiones de carácter autónomo en el aspecto político, económico y social.
Al igual que Cori, dijo que el próximo presidente debe tomar en cuenta no sólo
la palabra, sino también la posición que asumen los movimientos cívicos en el
país.
Indicó que el accionar encarado, al igual que sus pares de Oruro y Potosí, les
permitirá exigir una mayor y mejor organización a nivel de los comités cívicos.
Mientras que para los gobernantes, parlamentarios y autoridades debe
constituirse en una mayor experiencia y cautela para articular las
determinaciones con los movimientos cívicos que permitan discutir temas, como el
gas, tierra y territorio, presupuestos regionales y la descentralización.
Todos coincidieron que se cansaron de la forma tradicional de hacer política y
de las promesas incumplidas.
Carlos
Hugo Molina / Analista político
Existen como otra opción
Este tipo de movimiento tiene presencia y existen
ante la ausencia de respuestas de los órganos públicos, y como este ha sido un
tiempo que desde el nivel prefectural, nacional, municipal y parlamentario no ha
habido respuestas a lo que la gente pedía, ha vuelto a renacer este tipo de
organizaciones que tienen una fuerza y una vigencia que va mucho más allá de un
simple sector, y la característica de cada uno en periodo normal es que
interpretan aquello que demanda el sector que representan, y cuando hay crisis
como la actual, entran a manifestarse y expresarse también. Respecto a la
proyección política prefiero ser prudente porque estamos en un proceso de
reacomodo y ordenamiento y lo que toca de aquí en adelante es ver cómo reacciona
el Estado, el aparato público y las autoridades, y cómo las organizaciones van
encontrando su espacio; porque acciones de movilizaciones fuertes como las que
hemos visto no son sostenibles durante mucho tiempo.
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