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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Sábado 18, Octubre de 2003

Se ha fortalecido un contrapoder civil


Histórico. La forma tradicional de hacer política desde los partidos ha cambiado, dicen los analistas


Javier Méndez V.
 

La primera e inmensa tarea que le espera al nuevo presidente, Carlos Mesa, es la gobernabilidad, coinciden cinco analistas consultados por este medio.
Uno de los caminos es la conformación de un gabinete en el que participen individuos con amplio respaldo de los sectores civiles, erigidos en un contrapoder que ha sido capaz de tumbar a un primer mandatario. “Si antes no sabían lo que podían hacer, ahora están conscientes de lo que se puede lograr. La vieja forma de hacer política, con firmas de contratos sin consenso, con seminaritos que hace el gobierno para engañar, no va más”, dice el politólogo Luis Andia
Es riesgoso dejar pasar demasiado tiempo sin tomar decisiones, porque puede haber un nuevo descontento social. “Mesa tiene que hacer un llamado a la pacificación”, considera Álvaro García Linera. Si bien está naciendo una nueva forma de hacer política, con un contrapoder civil que no tiene precedentes en la historia boliviana según Linera, existe el riesgo de que el poder tradicional busque consolidarse en el Congreso, advierte Jorge Lazarte.
En esa línea, Reymi Ferreira cree que será necesario negociar con los partidos políticos al conformar al gabinete. Fernando Mayorga considera importante un pacto de los partidos para viabilizar el funcionamiento del Congreso, que puede convertirse en un escenario de trabas.
El abogado Carlos Hugo Molina opina que la gobernabilidad ya no está ligada a la mayoría parlamentaria. “Si no se quiere encerrar el concepto de gobernabilidad en un chaleco de fuerza, se lo debe buscar en fuerzas sociales, territoriales y regionales”, afirma.
En cuanto a la Asamblea Constituyente, el camino es difícil pero amplio. Linera ve posible la realización por circunscripciones, organizaciones sociales o partidos. El concejal Otto Ritter, autor de un libro sobre el tema, propone que se elijan a 127 asambleístas.
El cambio de la Ley de Hidrocarburos es un mandato, establece Carlos Hugo Molina. El referéndum, que se tratará dentro de la Constituyente, es otra necesidad, según García Linera. “Tiene que ser un referéndum con poder de decisión. En la Constituyente debe ponerse todo el entusiasmo”, pide el analista.

1. Gobernabilidad

Debe incluir a actores sociales

La inclusión de personajes representativos en el nuevo gabinete es parte del equilibrio que debe buscar el presidente Carlos Mesa. Además de la agenda mínima de temas, que han sido repetidos incansablemente en pancartas y gritos, es imperativo buscar concertación entre fuerzas que hoy son dominantes en el Parlamento. Fernando Mayorga menciona que esas fuerzas son el MAS, MIP, NFR y MIR, porque en las propuestas de esos partidos políticos había propuestas electorales similares.
Luis Andia no quiere calificar como bueno o malo este nuevo sistema, porque, simplemente, es el que ahora existe, puesto que ya se ha agotado la forma de representación a través de los partidos. Ahora, la representación se realiza también desde reivindicaciones concretas como el agua, las posiciones de los rentistas o el gas. Históricamente acaba de parirse una nueva forma de organización política. Lazarte propone que Mesa conforme un gabinete sin partidos políticos.

2. Asamblea Constituyente

Equivale a una refundación

Una Constituyente, como la define Álvaro García Linera, equivale a la refundación de la que se habló desde el oriente del país. Es un nuevo pacto en el que se definirá cómo van a convivir indios y blancos, empresarios y obreros. Este nuevo pacto social se expresa en una nueva Constitución Política. Para elaborarla, el concejal Otto Ritter propone que se elijan 127 asambleístas. Tres por cada departamento y uno por cada 1% de la población. Se los elegirá mediante voto popular y sin necesidad de que los candidatos sean postulados por los partidos políticos. Esa elección puede durar un mes. Para la elección puede utilizarse una papeleta incompleta, en la que el ciudadano señale los nombres de los que considere ciudadanos capacitados para esta gran discusión, que puede prolongarse seis meses o más. Nada de esto será posible sin que se promulgue una ley interpretativa estableciendo que la Constituyente es una forma válida de reforma.

3. Ley de Hidrocarburos

Cambiarla es un mandato

La venta del gas o su postergación y hasta la elección del punto de salida fue una de las banderas de lucha tanto de la oposición política como de los sectores sociales que protagonizaron la insurrección civil. Si bien los hidrocarburos son propiedad del Estado, cuando están a flor de tierra la responsabilidad del transporte, transformación y comercialización pertenece a empresas privadas. Se destina un 18% de las utilidades al Estado boliviano. El pedido de los reclamos sociales es aumentar la participación en las utilidades. Como sucede en Venezuela, México o Brasil, Reymi Ferreira cree que es posible la participación del Estado en la explotación de los hidrocarburos. Ferreira dice que con esa revisión, terminará la era del “gonismo”, que empezó con el decreto 21060, en 1985. “Fue el autor de la Ley de Capitalización, y con la Ley de Hidrocarburos quería profundizar el camino neoliberal”, comentó.

4. Referéndum

Con poder de decisión

La actual Constitución no contempla el referéndum como un instrumento para la toma de decisiones. La propuesta que el concejal Ritter presentó hace cuatro años incluye este mecanismo, pero con el nombre de referéndum vinculante. La diferencia con el referéndum consultivo que incorporó el ex presidente Sánchez de Lozada, consiste en que el vinculante obliga a tomar una decisión de acuerdo a la respuesta recibida. En Estados Unidos, el referéndum vinculante está vigente hace 80 años, según explica Ritter. Recientemente, se ha visto su aplicación en la elección de un nuevo gobernador de California (el actor Arnold Schwarzenegger), que sustituyó al anterior antes de la finalización de su mandato. Hay movimientos que proponen que la Unión Europea redacte una Constitución en la que se incorpore el referéndum. Se propone aplicarla sólo en los países que voten mayoritariamente por ella.

 


Luis Andia / Politólogo

Se parió otra democracia

Aconsejo quemar los libros que se escribieron sobre política en Bolivia en los últimos 25 años. Hay dos cosas claras: el modelo y el estilo de hacer política no van más. Que el gobierno tome decisiones, que haga seminarios y ‘huevaditas’, que firme contratos como se vino haciendo, no va más. Ningún contrato, ninguna venta de cualquier cuestión clave se podrá hacer si no hay un proceso real de consulta. Cuidado con el libre mercado, la tercerización, la privatización y la participación de las transnacionales.


Reymi Ferreira / Profesor

Que no haya gente nefasta

El verdadero culpable de la caída de Goni es Sánchez Berzaín, que condujo su política hacia la sociedad. Cuando Víctor Paz hacía algo mal, saltaban los ministros. Pero Goni se jugó por sus ministros y terminó saltando él. Lo hizo con Teodovich, con Revollo, con Sánchez Berzaín. La democracia se basa ahora en la estructura sindical. Hay que cuidar que esto no nos lleve a enfrentamientos duros. Mesa tiene la responsabilidad que no tuvo Goni: evitar que lleguemos a un colapso y caigamos a un nuevo autoritarismo.


Carlos Hugo Molina / Abogado

No más firmas a escondidas

Todo habría sido distinto si los ciudadanos hubiéramos estado bien informados sobre temas como el gas. Los cuoteos y repartos prostituyeron al sistema. La sociedad inicial que debía formar el gobierno no era sólo con empresarios internacionales, sino con su propio pueblo, que es la única forma de sostener acciones.
Lo que ha sucedido ayuda a crecer a la democracia. Ya no se podrán hacer las cosas con conciliábulos, con firmas de espaldas a la ciudadanía. Quien crea que esto es posible se ha equivocado de país.

 

 

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