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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, domingo 06, julio de 2003

Tránsito. Los narcotraficantes utilizan, entre otras vías, los ríos para transportar droga desde Perú, pasando por Bolivia hacia Brasil, EE.UU. y Europa
Trafican droga peruana por Cobija


Flagelo. Pando está siendo utilizado como puente para transportar droga desde Perú a Brasil y de ahí al resto del mundo. Narcos de Guayaramerín, Riberalta, Brasil y Perú están operando en la extensa frontera


Guísela López R.
 

Los traficantes de droga peruana encontraron el lugar preciso para transitar su mercancía en busca de mercados mundiales grandes: Bolpebra” (frontera de Bolivia, Perú y Brasil). La topografía de la extensa frontera que Bolivia comparte con esos dos países, favorece a la mafia que, según informes oficiales, está integrada y organizada por peruanos, bolivianos y brasileños.
La Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) ha identificado dos de los probables puntos de partida del alcaloide peruano; se trata de Puerto Maldonado e Iñapari, regiones colindantes con territorio boliviano.
“Tenemos poco control porque la frontera está deshabitada y no existen los recursos humanos suficientes para recorrerla”, confesó el capitán Jorge Vaca Méndez, responsable de la FELCN en Cobija. Dio cuenta que su unidad cuenta con 21 efectivos para recorrer y controlar unos 350 kilómetros de frontera (250 kilómetros con Brasil y 100 kilómetros con Perú), extensión demasiado amplia e inaccesible topográficamente.
El territorio, que está a cargo de estos 21 policías antinarcóticos, es favorable a los traficantes, ya que tiene múltiples bifurcaciones de caminos y sendas inaccesibles para el tránsito vehicular, debido al mal estado y la abundante vegetación existente. A esto se suma la utilización de las vías acuáticas que también conectan a los tres países.
La FELCN ha establecido que la mayor cantidad de droga ingresa fraccionada dentro de botellas de plástico, cargadas en las mochilas de los traficantes que cruzan la frontera generalmente a pie, en bicicletas o en motocicletas. “Utilizan botellas plásticas, herméticamente cerradas, para lanzarlas al río en caso de que sean sorprendidos infraganti”, explicó Jorge Vaca.
El trabajo de inteligencia realizado por la fuerza antinarcóticos, detectó que las organizaciones más grandes de narcotraficantes existentes en Pando, están integradas hasta por diez personas que se han distribuido las tareas de: seguridad y contrainteligencia, tráfico de droga a pie, en bicicleta, motocicleta y automóviles.
También detectaron que los grupos de narcotraficantes, que están operando en esa región, poseen armas cortas y largas (pistolas automáticas, revólveres, ametralladoras, escopetas, armamentos de carga), según el informe al que tuvo acceso EL DEBER.
El documento señala que “muchos narcotraficantes se mudaron de Guayaramerín, Riberalta, Brasil y Perú a Cobija”, que ha sido convertida en centro de operaciones, desde donde dirigen el tráfico de estupefacientes hacia Brasil, Estados Unidos y Europa.
La FELCN detectó que los grupos de narcotraficantes están organizados en bandas, con la estructura de jefes capitalistas, proveedores, rescatadores, comisionistas, transportadores, ayudantes, mochileros, etc.
El diagnóstico advierte también sobre la probable vinculación de narcotraficantes colombianos con las organizaciones que están operando en Pando. No descarta que estas bandas estén utilizando sistemas de comunicación avanzada (celulares, radiorreceptores, transmisores, etc.), camuflados en la jungla y que les permite accionar con libertad y esquivar a las fuerzas antinarcóticos de Bolivia.
En Brasil el control es más estricto. Aunque no fue posible recoger datos en la oficina antinarcóticos de Epitazolandia (población fronteriza brasileña), porque tienen centralizada su información en Rio Branco, en la FELCN de Bolivia, informaron que la única forma de medir el narcotráfico y su creciente desarrollo, es a través de las frecuentes incautaciones de droga que hacen los brasileños. “Ellos (por los brasileños) tienen más medios y sabemos que ha crecido el narcotráfico por las operaciones y detenciones que hacen en Rio Branco y Puerto Velho”, precisó el capitán Jorge Vaca.
Ante este panorama, la FELCN requirió, a principio de año, la dotación de más personal. “He pedido que nos dupliquen los efectivos y hay el compromiso de que así será”, declaró, esperanzado Jorge Vaca, anunciando también que están gestionando, ante la embajada norteamericana, el financiamiento para la edificación de una nueva unidad antinarcóticos.

Antinarcóticos. El capitán Jorge Vaca está al mando de la FELCN en Pando

Cinco toneladas pasaron en el último quinquenio

Los archivos y expedientes de los casos atendidos por el juzgado de Partido de Sustancias Controladas de Pando, develan el crecimiento que ha tenido la ilícita actividad del narcotráfico, según el titular de ese juzgado, Víctor Hugo Rivero Toledo. A su juicio, la relación geográfica entre Bolivia, Perú y Brasil, está siendo aprovechada por los traficantes de droga.
Una publicación del periódico Expresión Amazónica, que se edita en Cobija (5 de mayo de 2003), señala que “en los últimos cinco años, los traficantes han logrado traspasar, a través de esa región fronteriza, unas cinco toneladas de droga al mercado brasileño y el remanente a Europa y Estados Unidos”.
El mismo medio de comunicación publica que el incremento de la actividad ascendió en 50% en el último quinquenio.

Sospechan del encubrimiento de la sociedad

El servicio de contrainteligencia del que disponen los narcotraficantes y grupos familiares de la misma sociedad pandina, estaría protegiendo y encubriendo la ilícita actividad, según información con la que cuenta la FELCN.
“Desgraciadamente nuestra sociedad está apoyándolos (a los narcotraficantes), no toda, pero les proporcionan comida, casa, de todo”, dijo Jorge Vaca Méndez, director de Diprove. Como ejemplo, citó uno de los últimos operativos de su unidad, donde se detuvo a un grupo de narcotraficantes peruanos con más de 17 kilos de droga; los extranjeros fueron sorprendidos en el domicilio de una familia pandina que está siendo investigada por las fuerzas antinarcóticos.
La reacción cívica no se dejó esperar. Claudia Méndez, presidenta del Centro de Acción Pandina, rechazó la declaración del director de la FELCN y dijo conocer versiones de que los efectivos de ese organismo antidroga, permiten el tránsito de los estupefacientes en los retenes de control, a cambio de sobornos. “Cuentan (los narcotraficantes) con el apoyo de la FELCN en las trancas”, subrayó.
Méndez admitió que el narcotráfico en esa zona se ha incrementado, pero aseguró que la sociedad pandina está al margen de la ilícita actividad. “La gente que se ha involucrado en el negocio de la droga es la que ha migrado del interior del país y, sobre todo, peruanos y brasileños”, sostuvo. “A nivel de pueblo no ha sucedido y si alguna vez alguno erró (algún pandino apresado por narcotráfico), ahora está pagando condena en la cárcel”, acotó.
El diagnóstico que hizo la FELCN sobre el movimiento del narcotráfico, advirtió sobre el encubrimiento por parte de la sociedad civil. “La población encubre a los narcotraficantes, porque son comprados con dinero, víveres, alcohol, o porque son amenazados de muerte por grupos (de narcotraficantes) que pasan armados por sus propiedades”, señala el documento.
Ante este panorama, adverso a la lucha contra el tráfico ilícito de estupefacientes, la FELCN de Pando ha demandado no sólo la dotación de personal, sino también la búsqueda de coordinación para el intercambio de inteligencia con unidades de control de drogas de los países fronterizos. Además, pide que se coordine con la DEA la identificación de los principales cabecillas del narcotráfico que operan desde Perú y Brasil; asimismo, realizar operaciones de contrainteligencia para la seguridad y protección de la FELCN.

 

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