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| Tránsito.
Los narcotraficantes utilizan, entre otras vías, los ríos para
transportar droga desde Perú, pasando por Bolivia hacia Brasil, EE.UU. y
Europa |
Trafican droga peruana por Cobija
Flagelo. Pando está siendo utilizado como puente para transportar droga desde Perú a Brasil y de ahí
al resto del mundo. Narcos de Guayaramerín, Riberalta, Brasil y Perú están operando en la extensa frontera
Guísela López R.
Los traficantes de droga peruana encontraron el lugar preciso para transitar
su mercancía en busca de mercados mundiales grandes: Bolpebra” (frontera de
Bolivia, Perú y Brasil). La topografía de la extensa frontera que Bolivia
comparte con esos dos países, favorece a la mafia que, según informes
oficiales, está integrada y organizada por peruanos, bolivianos y
brasileños.
La Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) ha identificado
dos de los probables puntos de partida del alcaloide peruano; se trata de
Puerto Maldonado e Iñapari, regiones colindantes con territorio boliviano.
“Tenemos poco control porque la frontera está deshabitada y no existen los
recursos humanos suficientes para recorrerla”, confesó el capitán Jorge Vaca
Méndez, responsable de la FELCN en Cobija. Dio cuenta que su unidad cuenta
con 21 efectivos para recorrer y controlar unos 350 kilómetros de frontera
(250 kilómetros con Brasil y 100 kilómetros con Perú), extensión demasiado
amplia e inaccesible topográficamente.
El territorio, que está a cargo de estos 21 policías antinarcóticos, es
favorable a los traficantes, ya que tiene múltiples bifurcaciones de caminos
y sendas inaccesibles para el tránsito vehicular, debido al mal estado y la
abundante vegetación existente. A esto se suma la utilización de las vías
acuáticas que también conectan a los tres países.
La FELCN ha establecido que la mayor cantidad de droga ingresa fraccionada
dentro de botellas de plástico, cargadas en las mochilas de los traficantes
que cruzan la frontera generalmente a pie, en bicicletas o en motocicletas.
“Utilizan botellas plásticas, herméticamente cerradas, para lanzarlas al río
en caso de que sean sorprendidos infraganti”, explicó Jorge Vaca.
El trabajo de inteligencia realizado por la fuerza antinarcóticos, detectó
que las organizaciones más grandes de narcotraficantes existentes en Pando,
están integradas hasta por diez personas que se han distribuido las tareas
de: seguridad y contrainteligencia, tráfico de droga a pie, en bicicleta,
motocicleta y automóviles.
También detectaron que los grupos de narcotraficantes, que están operando en
esa región, poseen armas cortas y largas (pistolas automáticas, revólveres,
ametralladoras, escopetas, armamentos de carga), según el informe al que
tuvo acceso EL DEBER.
El documento señala que “muchos narcotraficantes se mudaron de Guayaramerín,
Riberalta, Brasil y Perú a Cobija”, que ha sido convertida en centro de
operaciones, desde donde dirigen el tráfico de estupefacientes hacia Brasil,
Estados Unidos y Europa.
La FELCN detectó que los grupos de narcotraficantes están organizados en
bandas, con la estructura de jefes capitalistas, proveedores, rescatadores,
comisionistas, transportadores, ayudantes, mochileros, etc.
El diagnóstico advierte también sobre la probable vinculación de
narcotraficantes colombianos con las organizaciones que están operando en
Pando. No descarta que estas bandas estén utilizando sistemas de
comunicación avanzada (celulares, radiorreceptores, transmisores, etc.),
camuflados en la jungla y que les permite accionar con libertad y esquivar a
las fuerzas antinarcóticos de Bolivia.
En Brasil el control es más estricto. Aunque no fue posible recoger datos en
la oficina antinarcóticos de Epitazolandia (población fronteriza brasileña),
porque tienen centralizada su información en Rio Branco, en la FELCN de
Bolivia, informaron que la única forma de medir el narcotráfico y su
creciente desarrollo, es a través de las frecuentes incautaciones de droga
que hacen los brasileños. “Ellos (por los brasileños) tienen más medios y
sabemos que ha crecido el narcotráfico por las operaciones y detenciones que
hacen en Rio Branco y Puerto Velho”, precisó el capitán Jorge Vaca.
Ante este panorama, la FELCN requirió, a principio de año, la dotación de
más personal. “He pedido que nos dupliquen los efectivos y hay el compromiso
de que así será”, declaró, esperanzado Jorge Vaca, anunciando también que
están gestionando, ante la embajada norteamericana, el financiamiento para
la edificación de una nueva unidad antinarcóticos.
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| Antinarcóticos.
El capitán Jorge Vaca está al mando de la FELCN en Pando |
Cinco toneladas
pasaron en el último quinquenio
Los archivos y expedientes de los casos atendidos por el juzgado de Partido
de Sustancias Controladas de Pando, develan el crecimiento que ha tenido la
ilícita actividad del narcotráfico, según el titular de ese juzgado, Víctor
Hugo Rivero Toledo. A su juicio, la relación geográfica entre Bolivia, Perú
y Brasil, está siendo aprovechada por los traficantes de droga.
Una publicación del periódico Expresión Amazónica, que se edita en Cobija (5
de mayo de 2003), señala que “en los últimos cinco años, los traficantes han
logrado traspasar, a través de esa región fronteriza, unas cinco toneladas
de droga al mercado brasileño y el remanente a Europa y Estados Unidos”.
El mismo medio de comunicación publica que el incremento de la actividad
ascendió en 50% en el último quinquenio.
Sospechan del
encubrimiento de la sociedad
El servicio de contrainteligencia del que disponen los narcotraficantes y
grupos familiares de la misma sociedad pandina, estaría protegiendo y
encubriendo la ilícita actividad, según información con la que cuenta la
FELCN.
“Desgraciadamente nuestra sociedad está apoyándolos (a los
narcotraficantes), no toda, pero les proporcionan comida, casa, de todo”,
dijo Jorge Vaca Méndez, director de Diprove. Como ejemplo, citó uno de los
últimos operativos de su unidad, donde se detuvo a un grupo de
narcotraficantes peruanos con más de 17 kilos de droga; los extranjeros
fueron sorprendidos en el domicilio de una familia pandina que está siendo
investigada por las fuerzas antinarcóticos.
La reacción cívica no se dejó esperar. Claudia Méndez, presidenta del Centro
de Acción Pandina, rechazó la declaración del director de la FELCN y dijo
conocer versiones de que los efectivos de ese organismo antidroga, permiten
el tránsito de los estupefacientes en los retenes de control, a cambio de
sobornos. “Cuentan (los narcotraficantes) con el apoyo de la FELCN en las
trancas”, subrayó.
Méndez admitió que el narcotráfico en esa zona se ha incrementado, pero
aseguró que la sociedad pandina está al margen de la ilícita actividad. “La
gente que se ha involucrado en el negocio de la droga es la que ha migrado
del interior del país y, sobre todo, peruanos y brasileños”, sostuvo. “A
nivel de pueblo no ha sucedido y si alguna vez alguno erró (algún pandino
apresado por narcotráfico), ahora está pagando condena en la cárcel”, acotó.
El diagnóstico que hizo la FELCN sobre el movimiento del narcotráfico,
advirtió sobre el encubrimiento por parte de la sociedad civil. “La
población encubre a los narcotraficantes, porque son comprados con dinero,
víveres, alcohol, o porque son amenazados de muerte por grupos (de
narcotraficantes) que pasan armados por sus propiedades”, señala el
documento.
Ante este panorama, adverso a la lucha contra el tráfico ilícito de
estupefacientes, la FELCN de Pando ha demandado no sólo la dotación de
personal, sino también la búsqueda de coordinación para el intercambio de
inteligencia con unidades de control de drogas de los países fronterizos.
Además, pide que se coordine con la DEA la identificación de los principales
cabecillas del narcotráfico que operan desde Perú y Brasil; asimismo,
realizar operaciones de contrainteligencia para la seguridad y protección de
la FELCN.
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