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LA SUISSE

 

Texto: Alicia Bress Perrogón

Fotos: Juan Pablo Escóbar

Luego del éxito alcanzado en la ciudad de La Paz, donde Markus Rüegg llegó, hace 36 años, con una mochila cargada de sueños, de los mejores ingredientes y de su buena sazón, decidido a conquistar el paladar de los paceños, se animó a inaugurar Chalet La Suisse en Santa Cruz. 

Fue así que el 5 de diciembre de 1998, el restaurante abrió sus puertas en suelo cruceño, con una infraestructura diseñada especialmente para dicha actividad, en el barrio Sirari donde se encuentra hasta ahora, fusionando la arquitectura moderna con los elementos típicos de los chalets suizos. El personal atiende a los comensales enfundado en trajes tradicionales de Suiza, tornando el lugar en una atracción turística.

Diego Mantilla, chef ejecutivo, y Markus Rüegg, propietario, enseñan su creación con salsa de guapurú

En el restaurante de Marcus siempre hay algo para cada gusto. Desde los ingredientes y alimentos más tradicionales bolivianos como la carne de cordero o de llama, hasta las pastas, filetes internacionales, sopas, entradas y ensaladas más elaboradas y apetitosas, invitan a volver a probar su sazón.

“Cuando me divorcié de mi esposa paceña, puse la mirada en Santa Cruz. La veía como la ciudad del futuro porque no estaba tan avanzada en la parte culinaria y le buscamos una identidad para convertirlo en el restaurante de los cruceños. Como la Expogourmet estaba en su auge, decidimos trabajar duro. Demo-ramos solo dos años para hacer de La Suisse el lugar top que es hasta hoy”, rememora Markus.

Un aire típico
Como un homenaje a Santa Cruz, Markus y Diego Mantilla,  el chef ejecutivo del restaurante, recrearon un exquisito plato con ingredientes cruceños, sin dejar de lado su esencia gourmet, con la que nació.

Presentaron unas chuletas de cordero de los valles cruceños sobre una cama de risotto tradicional al urucú, elaborado con queso fresco criollo, acompañado por vegetales de la estación y decorado con hilos de camote y de puerro, palmito fresco y un baño de salsa de guapurú.

Armar el plato es todo un arte, explica Diego, ya que no solo debe quedar exquisito y seducir el paladar con su sabor, sino que también debe llamar la atención y ser atractivo a la vista y al olfato. 

Hoy en día tienen una carta que supera los 70 platos que incluye una variedad de carnes, mariscos, pescados, aves, pastas y especialidades suizas.

Chuletas de cordero de los valles cruceños bañadas en salsa de guapurú sobre una cama de risotto al urucú y verduras de la estación

Abierto a nuevos sabores
¿El cruceño es pico futre? Le consultamos y la respuesta fue que sí, pero que, además, es muy curioso, sincero y siempre abierto a nuevos sabores, mientras que los paceños son más conservadores y no se animan a experimentar.

Markus afirma que fueron el primer restaurante en Bolivia en incorporar a su menú el corte especial de la carne de llama (solomillo). Antes solo se trabajaba con el charque.

Otra novedad, agrega, es que comenzaron a trabajar con la técnica  Sous Vide, que es la cocción a baja temperatura que permite que la carne esté siempre jugosa. “Cuidamos la calidad de los insumos y siempre estamos in-
quietos por crear nuevos platos”.

Todos, menos Evo
En los 17 años que lleva de funcionamiento, La Suisse ha sido visitado por grandes personalidades nacionales e internacionales, entre ellos políticos, empresarios, cantantes, actores, deportistas y hasta gente de la realeza, como el hermano del  emperador del Japón.

“Todos los presidentes que hemos tenido en estos 17 años de La Suisse en Santa Cruz nos han visitado, menos Evo Morales”, confesó el propietario, que confiado en la fama que ha alcanzado su local, cree que aquello sucederá en cualquier momento. 
 


PARA DELEITARSE

Construcción. La infraestructura de La Suisse fue concebida para restaurante. Tiene una estructura acústica con techos altos de madera para aislar el sonido. Es acogedora y cálida.

Amplia carta. No se arriesgan a apuntar a un plato como el más requerido, ya que todos son apetecidos, por ello es que no han quitado ninguno de su carta que cada vez crece.

Atención especial. Cada cliente es considerado como una visita, por ello cuenta con atención personalizada. Se lo recibe y se lo despide con cariño. Se preocupan por su bienestar y por conocer sus gustos.

“Llegué a Bolivia de pura casualidad. Viajé de mochilero, adquirí La Suisse en La Paz y me quedé. De ingeniero civil pasé a ser chef

”MARKUS RÜEGG