René David Moreno
En los mercados, el precio del pescado es estable
La Gobernación evalúa la emisión de una resolución administrativa para prohibir temporalmente la pesca comercial en los ríos Grande y Piraí, así como en las lagunas España y Seboro, con el fin de ayudar a que haya un repoblamiento natural de peces, reveló ayer el responsable de Control y Fiscalización de Fauna Silvestre, Erwin Peña.
Con este fin se encuentran dos comisiones de la Gobernación cuantificando la mortandad producida en estos afluentes y coordinando con campesinos y municipios la limpieza del resto de los peces en descomposición.
El funcionario aclaró que si esta comisión observa que los daños no fueron de magnitud, es posible que se tomen medidas menos drásticas. Sin embargo, son miles los peces, de todas las especies y tamaño, que han muerto azotados por el frío.
En los ríos Ichilo y Yapacaní, la muerte de animales acuáticos fue mínima, según un informe de la Gobernación. Este dato fue confirmado por el director de Medio Ambiente de la Alcaldía de Yapacaní, Edgardo Atahuichi, que dijo que ayer recorrió 12 kilómetros del río Yapacaní y que contabilizó 30 peces muertos.
Por otro lado, Peña sostuvo que no es recomendable repoblar los ríos afectados por la mortandad con alevines traídos de criaderos, porque pueden introducir enfermedades a los peces originarios, pues están débiles. De igual modo, Peña manifestó que si el frío retorna con intensidad, se estima que la muerte de más peces puede continuar.
El secretario de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Gobernación, Manlio Roca, afirmó que se está viendo la forma de ayudar a los piscicultores que sufrieron la muerte de peces en sus criaderos.
Nelson Barrios, piscicultor de la zona de Cotoca reveló que su criadero de peces tuvo una afectación de un 3%. Indicó que otros criaderos perdieron hasta un 5%.
La red Erbol informó de que una gran cantidad de peces murió en las lagunas artificiales de engorde a causa de las bajas temperaturas registradas en las últimas semanas en Villa Montes (Tarija). El programa tiene apoyo del gobierno municipal, pero ahora su continuidad está en riesgo.
Al menos 21 mil familias damnificadas
Al menos 21.000 familias resultaron damnificadas por la ola de frío y la sequía registradas en Bolivia en las últimas semanas, informó ayer el Gobierno. El viceministro de Desarrollo Rural, Víctor Hugo Vázquez, indicó que ése es el número de familias afectadas por los problemas causados por el clima, que también han puesto en riesgo a 6.500 reses por sequía o heladas.
El viceministro de Defensa Civil, Hernán Tuco, dijo a los medios que además están en riesgo 5.500 camélidos del occidente del país por las bajas temperaturas.
El Ejecutivo cuenta con $us 10 millones para atender la emergencia. La semana próxima se evaluarán los daños en el Consejo Nacional para reducir riesgos y atender desastres. Asimismo, enlaredmunicipal informó de que unos 33 municipios de La Paz, Oruro y Potosí recibirán 64 toneladas de sales minerales y 8 t de alfalfa para el ganado. /EFE