Juan Carlos Salinas Cortez
A pesar de la muerte repentina de miles de peces en las riberas de los ríos Grande y Piraí (Santa Cruz), en los mercados de esta capital, en especial Florida, Abasto y Mutualista, el precio del pescado se mantiene estable.
“Varios propietarios de criaderos trajeron estos peces que murieron por el frío y nos los quisieron vender a un precio menor. Por precaución no los aceptamos y preferimos seguir comprando a nuestros habituales distribuidores, que nos garantizan calidad y seguridad sanitaria”, sostuvo Andrés Ibáñez, vendedor de pescados en el mercado Mutualista.
En el mercado Florida, las comerciantes ‘se pelean’ por algún potencial cliente y aseguran que sus pescados no son los que se mostraron flotando en los ríos cruceños.
“Hay pacú, filete de surubí, pejerrey y sábalo argentino. Son de río y no de criaderos, por eso no hemos bajado su precio pero tampoco lo hemos subido”, indicó Carmen Ramos, vendedora en el mercado Florida.
En ese punto de venta y en el Abasto, el kilo de pacú se vende a Bs 30, el surubí de Beni a Bs 30 el kilo y el sábalo argentino, de acuerdo con su tamaño, llega a costar entre Bs 20, Bs 25 y Bs 30.
Sin embargo, la Secretaría de Medio Ambiente y De- sarrollo Sostenible de la Gobernación de Santa Cruz informó de que autoridades de esta entidad están en alerta y han decidido trabajar con los municipios de Santa Cruz de la Sierra, San Pedro y El Puente para evitar que este alimento llegue a los mercados, ya que el mismo fue calificado como no apto para el consumo humano.
“No se debe consumir este pescado. Haremos distintos controles para castigar a los comerciantes que no respeten esta norma. Les pido a todas las amas de casa que cuando compren este alimento lo reciban con mucho cuidado para no verse sorprendidas”, sostuvo Manlio Roca, secretario de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible del gobierno de Santa Cruz.
La Cámara de Acuicultura del Oriente (CAOR) señaló que en las regiones tropical y subtropical existen más de 100.000 m2 de ‘espejo’ de agua donde se cultivan diversas especies en forma extensiva, semiintensiva e intensiva.
El frío y la sequía son una combinación letal
Karina Osinaga | Bióloga
Según los informes preliminares, lo que sucedió en algunos puntos de los ríos Grande y Piraí fue que hubo una combinación letal entre menor volumen de agua producto de la sequía y la entrada de un frío polar ajeno a estas latitudes que afectó a estos peces amazónicos.
En especial el pacú y surubí, son peces de aguas cálidas que no suben a más de 200 metros sobre el nivel del mar.
Pero lo que sucedió la otra semana fue algo inusual e histórico, pues el frío polar que llegó al país encontró indefensos a estos peces, que debido al menor caudal de los ríos se encontraban cerca de la superficie y fueron afectados por el cambio de temperatura, porque en el agua la temperatura es siempre menor entre 2 y 3 grados.
Otro punto que no se debe descuidar es que en esta zona el avance de la agricultura ha dejado sin árboles la ribera de los ríos, lo que provoca que estos animales no tengan un resguardo natural para protegerse del frío y se encuentren indefensos frente a los cambios climáticos.