La ‘gota’ que lo rebalsó, dice él, fue en el Sudamericano Sub 17 que se jugó este año en Iquique, (Chile). Bolivia estuvo a un paso de clasificarse para el Mundial de Nigeria, con jugadores, asegura, que tenían entre 22 y 23 años, e incluso uno de ellos hasta con dos hijos. “La gente salía de su casa a festejar con cohetes cuando se ganaba, ¡eso era una vil mentira!”. Arturo García Yale, que preside la Asociación de Entrenadores de Santa Cruz, ha decidido hacerle frente a algo que considera es un ‘mal gigante’: la falsificación de edades de los futbolistas, sobre todo en las categorías inferiores.
Es un convencido de que esta situación ha obstaculizado el verdadero proceso de formación porque hay chicos con edad en regla y con talento que, dice, son descartados de las selecciones porque los DT optan por los más viejos. Y así la cadena avanza sin que el beneficio sea real, todo por un trofeo, por dinero, o porque el técnico quede bien. García anticipa lucha y para ello ya presentó una propuesta a los organismos que rigen el fútbol nacional (FBF, Liga y ANF), incluida la ACF. Su plan se basa principalmente en un estudio óseo, y que el primer responsable sea el padre.
- ¿Qué te motivó a encarar lo de la falsificación de edades?
- Hay demasiadas quejas de muchos entrenadores y dirigentes. Hicimos un análisis como asociación y vimos que es una realidad lamentable que en los últimos años se hubiera jugado con muchos chicos pasados de edad. Eso no beneficia a nadie, ni siquiera a la selección, porque, aunque se ha fraguado la edad durante un tiempo, el fútbol boliviano sigue igual de mal.
- ¿Cómo afecta a las selecciones?
- Es que cuando llega un chico que está capacitado para jugar en su categoría prácticamente el técnico lo borra, lo hace a un lado, porque viene otro con tres o seis años mayor que él y le saca una ventaja tremenda. Imaginate a alguien de 15 años, espigadito, delgado, sin la masa muscular desarrollada, sin la fuerza, sin la potencia y el remate bien definido, que viene a pelear un puesto con alguien ya desarrollado y que dice estar en edad. ¿Qué hace el técnico? Se queda con ese ‘viejo’, quizá por hacer una buena representación. El chico con la edad real se frustra y hasta puede que deje de entrenar y de jugar.
- ¿Sabés de casos concretos?
- Muchos, y de verdad dejan de jugar por esta situación. En más de una ocasión enviamos chicos a entrenarse pero volvieron y se quejaron: “No pues profe, son muy viejos los de allá”. En la sub 13 mi escuela (Torito García) lleva entre 34 y 35 partidos invictos en el torneo de las menores, pero a las selecciones van otros. ¿Dónde están a los que les hemos ganado? ¿De dónde vienen los otros? A los chicos que vale la pena hacerle un seguimiento los estamos dejando a un lado. Las cosas están mal.
- ¿Qué caso te rebalsó, como para decir ‘esto no puede seguir’?
- Hace poco, cuando se engañaba con uno o dos años, nadie decía nada, porque había el concepto de que ‘si éste falsifica edades, ¿por qué yo no?’. Esto se fue haciendo una bola de nieve que hoy parece incontrolable. Pero lo que de verdad me rebalsó fue tener un conocimiento pleno de que chicos con 22 y 23 años estén jugando en la categoría sub 17 en la última selección nacional. ¡Eso ya fue el colmo, ya basta de engañarnos! No puede existir tanto descaro, tanta falsedad de parte de los directivos que saben de todo esto. A ello se suman los padres de familia.
- ¿Se aspira poco?
- Es increíble que alguien mayor de edad esté buscando jugar en una sub 17 cuando lo que debería apuntar, con 22 ó 23 años, es a estar en primera división, ni siquiera en la ACF. Me dije ‘hay que hacer algo’; nos reunimos con el comité de menores y nos apoyaron, le presentamos una propuesta y la firmaron más de 40 clubes y escuelas. Ojalá que la FBF, la Liga y la ANF escuchen el plan y tomen acciones.
- ¿Por qué decís que el proceso se trunca al fraguar edades?
- Mirá, si con 22 y 23 años han jugado un sub 17, con 25 ó 26 estarán en una sub 19; con 27 ó 28 ¿tendrán chance de llegar a la selección mayor? Por ahí sí, dos o tres partidos, pero, ¿qué pasa después, con qué encarás las siguientes eliminatorias? No hay por donde perderse.
- ¿Cómo nace la idea de una prueba ósea?
- Hace poco, un jugador nuestro que jugó en el sub 17 en Chile tuvo un problema antes de fichar en Europa, porque luego de pasar todos los requerimientos físicos se quedó en la última prueba, la ósea. El resultado arrojó que tenía más de 20 años; fue ahí que abrí los ojos. Comencé a investigar con médicos especialistas del medio si esa prueba se podría hacer acá en Bolivia y me dijeron que “era lo más sencillo del mundo” y que sólo requería sacarle una radiografía a la muñeca del jugador a un costo de 500 bolivianos.
- ¿Cómo has pensado tener la autorización para la prueba, porque el sindicado es un menor?
- Con el padre. Si nosotros como escuela vemos que alguien sobresale por su físico o su tamaño, solicitaremos a la ACF, en este caso, una prueba. Si no tiene nada que esconder, ¿por qué negarse? Es por eso que en la propuesta está prevista la autorización del padre.
- ¿Cómo sería el mecanismo?
- El padre de cada jugador que milite en las menores tiene que firmar un documento donde certifique la edad, la fecha y el lugar de nacimiento del pequeño y que autorice el sometimiento a una prueba ósea si en caso es requerida. Esa documentación de cada jugador debe estar adjunta a la ficha técnica en la FBF y con copia en la ACF y en la Asociación de entrenadores para que todos tengamos una constancia y al mismo tiempo se resguarde la veracidad de estos archivos. Ojo, y no es que esté desconfiando de nadie.
- Pero vos sabés que los padres autorizan el cambio de edad, porque quizá ven un ‘salvavidas’ en el chico a la situación en que viven...
- Es que la ambición de querer tener plata te lleva a todo, a querer ganarla de cualquier manera y eso, quizá, ha enceguecido a padres y directivos. Lo que me alarma es que ahora uno habla del tema y se ríen, lo toman como algo normal. Pero, veamos, si vos sos un padre consciente que no querés que tu hijo corra el riesgo de ser sancionado, entonces autorizás la prueba. Además que apuntamos a que eso sea un requerimiento para habilitarlo.
- En tu escuela, ¿tuviste algún caso de adulteración?
- Sí, y ahora el chico juega en la categoría que le corresponde. Yo no quiero que la escuela se vea dañada por estos temas y fue por eso que hablé con el padre y él se mostró muy de acuerdo con la decisión. La escuela participa en los torneos de la ACF tratando de ser lo más justo posible, lo más leal, amén de los resultados, porque no hacemos de todo por un trofeo que lo conseguimos en la feria a 50 pesos; lo que nos interesa es formar y apuntamos también a exportar jugadores.
- Según la propuesta, ¿qué pasará con los chicos que hoy no tienen en regla sus documentos?
- En una primera instancia tienen que tener una amnistía para que pongan en reglas sus papeles. Es decir, si un chico que tiene 12 y está con 10, tendrá la chance de recurrir a las instancias legales, previa muestra de una constancia.
- ¿Conoces muchos casos?
- Muchos, y sé que hay instituciones que tienen cientos de carné falsificados y que hay ex jugadores aquí, en Cochabamba, La Paz y en otras ciudades que han jugado con la identidad del hermano. Es que no se está falsificando sólo el certificado de nacimiento, sino también la identidad, como lo comentó un periodista. Personalmente me gustaría que el Estado meta la mano y que enjuicie a los responsable de tanto engaño.
- ¿Hacia dónde apuntás?
- Al Juego Limpio que encaminaría automáticamente a un avance. Si ves una categoría sub 10, 12 ó 15 te vas a topar con chicos en igualdad de condiciones y con la mismas posibilidades de ganar. Si por ahí sobresalen uno o dos, esos son tus hombres para la selección. Verás chicos con posibilidades de llegar.
- ¿Hay riesgo en las menores?
- Ahora mismo sí, es por eso mi afán de que primero se norme la regla en Santa Cruz, de donde salen los jugadores para el fútbol boliviano. No te miento, cuando trabajaba en la escuela Milton Melgar jugamos en un Nacional y nuestros chicos salieron con los tobillos hinchados, las canillas llenas de bolas y rengos. Fue una barbaridad. Era obvio el reclamo de los padres.
- García como entrenador de la Liga y obligado a colocar al sub 20, ¿lo metés de entrada o te cerciorás antes de su edad?
- Esa situación ya la viví cuando dirigí a la selección sub 18 que jugó un Nacional en Pando. Fui muy severo, porque descubrí a varios cuya edad no estaba en regla y los descarté. Incluso me di el trabajo de ir hasta la Corte Electoral para sacar las colillas de sus certificados. Tuve que recurrir a chicos de 15 y 16 años para jugar ese Nacional.
- ¿Quiénes eran?
- No quiero identificar a ninguna institución ni tampoco dar nombres de jugadores, no me interesa, lo que quiero es que haya un cambio. De momento tengo el apoyo de 40 firmas de delegados de clubes y escuelas, y desde el 27 de octubre ya lo conoce la FBF.
- ¿Por qué decís que ahora se lo toma como algo normal?
- Es que es así. En un torneo interbarrios pregunté a varias personas cómo le hacían. ‘Arturo, ¿acaso no sabés? Vas a la Policía, comprás un cartón que vale 17 pesos, no lo entregás a la mesa y luego te lo llevás a tu casa’. Lo comentaron de una forma tan fácil que sorprende.
- ¿Cómo era en tu época?
- Mirá, no puede ser que si Marciano Saldías, Tucho Antelo, yo, Rómer Roca, Jorge Campos, Chichi Romero y otros más, que con 17 años ya estábamos jugando en la Liga, venga ahora uno con 23 años a querer estar en una sub 17. ¡Por favor! Con 23 ya era yo capitán de Oriente. El otro día lo escuché al presidente de Bolívar (Marcelo Claure) hablar del tema y me preció interesante lo que dijo.
- ¿Con qué obstáculos creés que te podés topar? ¿Sabés que iniciás una tarea complicada?
- Antes de elaborar la propuesta se la mostré a varios periodistas. Uno de ellos me dijo que ya no era así, pero después terminó asumiendo nuestra realidad y que sabía que otras selecciones también engañan. Después se lo comenté a otro y me dijo: “Arturo, te vas a topar con un dinosaurio”. Le respondí de inmediato que si al dinosaurio le pican muchas hormigas va a terminar cayendo, yéndose para otro lado. Me advirtieron de todo, de que me iban a cerrar puertas. Si lo hacen, veré la forma de cómo abrirlas; ése es mi desafío.
Las frases
“Me sorprende que ahora toman como algo común fraguar documentos. El Estado debería actuar”
“Por Santa Cruz se tiene que comenzar, es acá donde se forman los jugadores para el país”