Martes 13, Octubre 2009
Santa Cruz de la Sierra - Bolivia
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Ahora, las pandillas



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Al azote de la delincuencia que tiene estremecida y aterrorizada a la ciudadanía en general porque nadie en absoluto puede sentirse fuera del alcance de sus ramalazos, se suma en Santa Cruz de la Sierra, el relativamente nuevo fenómeno dramático de las pandillas juveniles que con llamativa cuanto espantosa cuota de violencia, ha hecho irrupción en la mayoría de los distritos urbanos de la ciudad.
En los últimos días, se registró la muerte de un supuesto pandillero a manos de los componentes de un grupo rival en el principal paseo de un barrio de la periferia. Los agresores golpearon con saña inaudita a su víctima que fallecería poco después, sin tiempo para  recibir al menos atención médica. La banda a la que pertenecía el muchacho objeto del mortal ataque, amenazó torvamente con  venganza que alcanzaría hasta a los familiares de los que por lo visto son sus contrincantes a sangre y fuego y juramentados.
Poco después, otros pandilleros juveniles agredieron brutalmente al maestro de una escuela tras haber dejado amenazantes y fatales proclamas pintadas en los muros del establecimiento educativo.
Una investigación periodística ha permitido contabilizar 170 pandillas activas que al estar relacionadas con la delincuencia, con el uso de las drogas prohibidas y con la prostitución, le han cambiado la vida a los vecinos de las zonas donde esos grupos han sentado sus reales y establecido límites desde hace aproximadamente unos cinco años, amén de haberle deformado el rostro a la urbe.
Los vecinos, presas del temor por la inseguridad ciudadana y los riesgos de ser ellos las próximas víctimas de los pandilleros, se han reunido para coordinar con la Policía un plan de protección, aunque no han faltado las voces que alertan sobre el error de hacer policiaco el problema en vez de apostar a las medidas preventivas sobre la marcha.
Combatir a las pandillas con el uso de la fuerza policial no ha dado resultado en otros países. Entonces, frente a un crudo problema social de tan graves aristas, las iniciativas más eficaces pasan por reconvertir a los adolescentes y jóvenes que están mal encaminados en la vida, moviéndolos a rectificar conductas con las severidades del caso y los tratamientos adecuados que los hay, sin duda, como aquellos que planteen dar más y mejores oportunidades a los muchachos y muchachas que se sientan discriminados o maltratados en su propio ámbito social.
Hay que poner manos a la obra en tal sentido. De no hacer nada, no sólo vivir sino incluso estar de paso por nuestra otrora plácida Santa Cruz de la Sierra constituirá un peligro serio, tal vez imbarajable, para la seguridad y la vida de las personas.


Las orquídeas y el goce de los sentidos
Raspapinchete
Bien valió la pena recorrer, entre ida y vuelta, los poco más de 600 kilómetros a Concepción para participar el último fin de semana del Festival de la Orquídea, aunque es deplorable el estado de abandono del tramo que va desde San Ramón hasta San Javier, sembrado de baches porque virtualmente ha desaparecido la capa asfáltica que parece no haber recibido un oportuno y necesario mantenimiento. A ver qué dicen, aunque es mejor que algo hagan las autoridades de Caminos y otras que tengan que ver al respecto.
Nueve años han transcurrido veloces desde el primer festival que permite a los visitantes, extranjeros en su gran mayoría, apreciar la variedad y belleza de la exótica flor, además de las ricas expresiones artísticas y culturales del lugar. De otro lado, la consolidación y el crecimiento de aquella actividad que decididamente impulsan el Centro para la Participación y el Desarrollo Humano Sostenible (Cepad), que timonea Carlos Hugo Molina, el municipio concepcioneño y otras entidades, le han puesto freno a la acción de los depredadores que amenazaban con devastar los orquidiarios naturales como los que están localizados en la zona de El Encanto, próxima a Concepción.
Además de corresponder a los expositores y a los artesanos, a la indesmentible cordialidad y calidez de los anfitriones, las mejores palmas también fueron para el joven y fresco talento de Ronaldo Vaca Pereira (Animal de Ciudad) y para la excepcional calidad interpretativa de Contrapunto, que con su música y su conexión con el público le pusieron el broche de oro al Festival.
Ocurrió la noche del sábado, en el atrio de uno de los más bonitos templos misionales de la Chiquitania, inmejorable fondo para una genuina y ponderada manifestación artística que, de tan convocante y amena, remató en baile y canciones entre la numerosa y alegre concurrencia.
Y así, cuando todavía es posible paladear todo lo bueno del Festival de la Orquídea, ya hay gente que ha cerrado planes para volver a Concepción en diciembre próximo para los festejos del tricentenario de la Misión.
Alguna cosilla para corregir: que se restrinjan al máximo los actos protocolares, los discursos y otras formalidades que le quitan espacio y lucimiento a un auténtico goce de los sentidos. Vale la pena intentar la enmienda para una próxima vez.


De los tres jugadores extranjeros que llegaron a Blooming como refuerzos, ¿Cuál cree usted que ha cumplido hasta el momento?

Lizandro Sacripanti
Francisco Vazzoler
Gonzalo Baroni
Ninguno



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