“Pero una golondrina no hace el verano”, dice Juan Salazar, un peatón que el jueves pasado, a las 12:50, con el sudor en la frente y el susto en los ojos, caminaba en zigzag entre los micros, trufis y vendedores ambulantes que atoraban el tráfico de la avenida Grigotá y segundo anillo. “Aquí también se necesita un puente peatonal”, exigía con una voz de auxilio. Más allá, por la zona de le ex terminal, una mujer que caminaba a prisa decía que ahí el ‘pobre’ peatón vale menos que un comino porque sus derechos de caminar sin peligro nunca existieron.
“¡Qué bien caería que construyan un puente como ese que están haciendo en el Km 6!”, exclamaba, como si se tratara de su mayor deseo.
La Alcaldía municipal ya sabe que los puentes aéreos para que el peatón cruce una intersección son una necesidad que no puede seguir esperando. Así lo hizo saber Edwar Monfort, director de Infraestructura de la Alcaldía, al anunciar que el alcalde Percy Fernández ya ha ordenado que se construyan 15 puentes peatonales aéreos y que las obras, que demandarán $u 2,2 millones, aproximadamente, se podrán empezar dentro de tres meses.
El problema por el que se está atravesando, explica, es que en los lugares donde hay la necesidad de instalarlos existen obstrucciones físicas, como cables de alta tensión, postes, fachadas de edificios comerciales y una infinidad de problemas que son analizados en las direcciones de Obras Públicas y Planificación de la comuna.
“Uno de los lugares donde hemos detectado la necesidad de instalar un puente es afuera del colegio La Salle, por el segundo anillo, pero no podemos hacerlo porque al frente de él existe un edificio comercial al que se le taparía la fachada con esa obra”, explicó Monfort.
La Alcaldía y los peatones saben que 15 puentes no son suficientes para una ciudad de más de un millón de habitantes, cientos de kilómetros de avenidas de alto tráfico y un parque automotor de más de 200.000 vehículos, cuya tendencia es crecer como la espuma.
EL DEBER tomó el pulso de esta problemática saliendo a las calles y preguntando a los lectores de su página web dónde cree que se necesitan puentes para que los ciudadanos de a pie crucen con seguridad una calle o una avenida.
La respuesta de la gente apunta al menos 50 puntos que, además, coinciden con la necesidad que ya identificó el municipio para que sus ciudadanos caminen sin riesgo de ser atropellados.
La Alcaldía estima que el costo promedio por cada puente oscilará entre $us 110.000 y $us 150.000, dependiendo del lugar donde éstos sean colocados. Luis Fernándo Vaca Díez, oficial mayor de Obras Públicas de la Alcaldía, identificó las avenidas Santos Dumonts y Cristo Redetor como las zonas que demandan una construcción urgente de estas obras civiles.
Los peatones coinciden, pero dicen que el problema no se soluciona con un solo puente en cada avenida. Varias voces dicen que hay arterias en las que tienen que colocarse hasta cuatro puentes, como es el caso del tercer anillo y avenida Brasil, zona de la terminal Bimodal, donde el flujo peatonal y de transporte es constante durante gran parte del día.
Tanto el municipio como los ciudadanos coincidieron en otro punto: las plataformas tienen que ser construidas en lugares cercanos a los colegios, universidades, mercados, urbanizaciones y avenidas de varias vías. Son zonas que tienen una característica común: el caos vehicular se apodera en las horas pico, hay escasa o nula señalización de tránsito y un comercio ‘salvaje’ en el que los productos se venden incluso en las aceras, por lo que el peatón se ve obligado a compartir la vía en la que transitan los vehículos.
En el Km 6 de la doble vía a La Guardia, donde se instala el primer puente de la administración del alcalde Percy Fernández, los peatones y conductores conviven en un mundo en el que la única regla que prima es el de la oportunidad de avanzar por esa vía, a cuyos costados hay muchachos estudiando en un colegio y comercios que venden salteñas, caramelos, fotos, remedios, gasolina, comida, combustible o ingredientes para la canasta básica. “Fue en esa zona donde, este año hubo dos accidentes con muerte”, lamenta Olga Paco, una vecina de lugar.
El jefe de Tránsito, Jorge Aguila, dice que además de La Guardia también ocurren accidentes en zonas donde hay mercados y escuelas.
La directora del colegio de arquitectos, Rim Safar, se suma a las opiniones de que la ciudad necesita de estas obras porque hay vías, como la del segundo anillo, que pueden ser cruzadas, aunque con problemas, por una persona joven, pero que para una adulta o una anciana le significa un problema con riesgo.
“Los puentes peatonales son necesarios, pero hay que descubrir cómo hacer para que la gente los use, porque a muchos quizá les dé flojera subir cinco metros y después bajarlos”, dijo Safar.
Sobre los lugares más apropiados para instalarlos, la representante de los arquitectos recomienda que se tome en cuenta los parametros donde hay mayor afluencia del peatón. “No se necesita hacer un gran estudio para decidirlo”, enfatizó, luego de hacer referencia a los puntos críticos ya conocidos en la ciudad.
La experiencia muestra que el uso de pasarelas es progresivo
El alcalde de La Guardia, Jorge Morales, ha comprobado que una pasarela o puente peatonal es un arma poderosa para salvar vidas, pero también se ha topado con la realidad de que por más de que la gente sabe que de esa obra civil depende su integridad física, es un poco renuente a utilizarla.
Morales lo sabe porque el 2007 inauguró una plataforma peatonal aérea en el Km 9 de la doble vía a La Guardia y ahora, dos años después, recuerda que los primeros meses la infraestructura parecía un adorno porque eran unos pocos los que la utilizaban, pese a que en esa zona se habían registrado, en los últimos años, 60 accidentes de tránsito con muertes. Algo había que hacer para que el puente no quede como un ‘elefante blanco’.
El alcalde hizo lo que ya otras urbes, como Cochabamba y El Alto, habían ejecutado: colocar unas rejas en las jardineras para que la gente no pase por la avenida. A pesar de ello, había quienes trepaban esas rejillas, de 120 metros de largo por 1,10 metros de alto. Alfredo Vaca, que vive a tres cuadras del lugar, recuerda que varias veces vio a la gente arriesgando su vida tratando de saltar esas barandas.
Tomando en cuenta que el aprendizaje por utilizar el puente iba a ser una cuestión de tiempo, el municipio de La Guardia colocó retardadores de velocidad en las dos vías de la avenida (una especie de rompemuelles) para obligar a los vehículos que disminuyan la marcha. Ahora, dice el alcalde Morales, que el 70% de la gente que circula por la zona (unas 20.000 aproximadamente) ya utiliza el puente peatonal.
La pasarela aérea que está instalada en el segundo anillo y campus universitario de la Uagrm es la única vía para cruzar de un extremo a otro sin poner en riesgo la vida. “Se tiene que construir otro”, afirma Claudia, una estudiante de la carrera de Economía.
Otra obra que llenó una sentida necesidad fue la que construyó Ferroviaria Oriental (FO). Se trata de un puente aéreo peatonal que cruza los rieles o derecho de vía en la zona de la ex feria de Barrio Lindo.
Ángel Sandóval, jefe de comunicación externa de FO, dijo que la pasarela costó $us 45.000. Warnes también se suma ala construcción de puentes para evitar accidentes en su avenida principal.
SONDEO
Napoleón Saucedo
Los puentes peatonales tienen que estar construidos donde existan aglomeración de personas, como parques, jardines, escuelas y canchas deportivas. Se debe identificar qué lugares son de mayor concentracion y hay que costruirlos primero ahí, porque si consultamos a cada persona dónde los quieren, seguro que dirán en sus barrios.
Adid Cabrera
Yo veo que son necesarios los puentes peatonales en el segundo anillo del colegio La Salle y el tercer anillo del San Agustín, esas intersecciones son muy peligrosas porque existe un alto tráfico y son zonas por donde transitan personas adultas y estudiantes. Sería bueno que los construyan lo antes posible.
Ximena Montenegro
Deberían construirse puentes en la avenida Cristo Redentor (ex Banzer), ya que es una vía bastante ancha y peligrosa para cruzar de una acera a otra. Los puentes peatonales son necesarios, en especial en los sectores donde hay centros escolares, porque todo el día hay tránsito de vehículos y de personas.
Juan Vaca
En todo el segundo anillo tiene que haber puentes peatonales. La avenida es muy ancha y en muchos puntos no hay semáforos, como la zona del colegio Isabel Saavedra. Ahí, al mediodía, es un gran riesgo cruzar porque estudiantes y conductores quieren llegar a sus destinos.
Sergio Antelo - arquitecto y ex alcalde de Santa Cruz: La estética no debe preocupar
En todos los países del mundo, las avenidas de alta velocidad, donde se pone en peligro la vida de las personas, las alcaldías están obligadas a proteger la vida de los habitantes y la única forma es construyendo pasos a desnivel. Y éstos pueden ser por debajo o encima de las calles y avenidas. Hacerlos por debajo tiene sus cuestionamientos, porque no es recomendable para las ciudades inseguras. En Santa Cruz, la solución más económica es construir paso a desnivel por arriba y por el tema de la estética no hay que preocuparse.
Queda hasta bonita. Eso exige un diseño urbano y no es necesario que se construyan puentes peatonales de diferentes diseños. Respecto al precio anunciado por la Alcaldía, me parece bastante bien, no es caro. El que están haciendo en el Km 6 me parece a uno igual que vi en otros países. Creo que hace falta esa cantidad que ya se está manejando en el municipio, es decir, unos 50 y donde se los tiene que poner es en la terminal de buses, El Cristo, la Uagrm y otras zonas hasta el cuarto anillo.